
Estadio de Boca Unidos, escenario del partido ante Central Norte de Salta, el domingo pero sin presencia de público (Foto Época)
Cuando en las provincias se dispuso la prohibición del desarrollo de actividades deportivas y culturales, desde el Consejo Federal del Fútbol Argentino programaron partidos a puertas cerradas, sin acceso del público, para este fin de semana correspondientes a los torneos Regional Amateur y Federal A, del que participan clubes de todo el país.
Una medida del Consejo que debería ser analizada minuciosamente porque va en desmedro de los clubes, que en su mayoría no disponen de los recursos económicos suficientes y deben hacer notables esfuerzos para poder participar en las distintas competencias.
Por ejemplo, el domingo a las 19 Boca Unidos debe jugar a puertas cerradas, sin acceso del público, con Central Norte de Salta un partido correspondiente a la 23ª fecha - Zona A- del torneo Federal A programado por el Consejo Federal del Fútbol Argentino. Una decisión poco afortunada porque atenta contra la economía de los clubes; con lo que cuesta hoy abrir un estadio en materia de seguridad y organización. Aparte y más allá de la cantidad de gente que concurra a la cancha perjudica notoriamente a las instituciones que ven menguados sus ingresos y por ende sus recursos disminuyen perjudicando sus arcas.
Lo que tendría que haber resuelto el Consejo Federal es suspender directamente el fútbol hasta tanto se supere la emergencia sanitaria. Por el dengue en distintas regiones del país y ahora se suma el riesgo por la pandemia del coronavirus, con 34 casos de infectados (con el deceso de dos personas), cifra que podría incrementarse en los próximos días según las estimaciones de profesionales especialistas.
Con cambios
En cuanto a lo deportivo, el plantel de Boca Unidos sigue entrenando y el director técnico probó un par de cambios en las prácticas de fútbol. Para sustituir al suspendido Fernando Allocco, en la defensa hay dos alternativas.
Una es que Favio Godoy ingrese como lateral derecho y Rolando Ricardone pase a jugar de marcador central; en su defecto el entrenador incluya a Alejandro Leani de lateral izquierdo y Baroni vaya al puesto de segundo marcador central.
Tampoco hay certezas de quiénes integrarán la zona del mediocampo. En principio Marini debe designar al jugador que hará el doble cinco junto a Diego Sánchez Paredes en lugar del lesionado Gerardo Maciel. Podrían ser Matías Espíndola o Martín Fabro.
En tanto que por razones tácticas otro que podría dejar el equipo titular es Rodrigo Migone y en este caso bajaría unos metros Gabriel Morales para que entre Renzo Reynaga como acompañante de Antonio Medina en el ataque; mientras que la presencia de Leonel Niz sería un hecho en el mediocampo.
Entonces una posible alineación de Boca Unidos mañana a las 19 ante Central Norte de Salta (dirige Guillermo González de Resistencia) sería con Cristian Martínez; Fabio Godoy (o Ricardone), Rolando Ricardone, Matías Sarulyte y Leonardo Baroni (o Alejandro Baroni); Matías Espíndola (o Godoy), Martín Fabro, Diego Sánchez Paredes y Gabriel Morales (o Rodrigo Migone); Antonio Medina y Renzo Reynaga (o “Gaby” Morales).
El que podría ocupar un lugar en el banco de suplentes es Cristian Núñez, quien jugó para los suplentes en las prácticas de la semana mostrándose recuperado de la lesión (fascitis) en la planta del pie.
Tampoco hay que descartar que Marini decida ponerlo de movida a Miguel Caneo, quien entró bien ante Defensores de Belgrano en Villa Ramallo la fecha anterior.
Lo cierto es que Marini, todo el cuerpo técnico, dirigentes y jugadores anhelan que se corte esta racha negativa, que está llevando a mirar más la tabla de abajo, cuando el objetivo principal a comienzo de temporada era la de apuntar a la clasificación para el hexagonal final.
Fuente: diario Época.




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