
José Gustavo Sand (40), más conocido como “El Pepe” Sand, es uno de los jugadores correntinos con mejor presente futbolístico. Goleador histórico del Club Atlético Lanús y uno de los mejores números 9 con los que cuenta la Super Liga Argentina.
El delantero nació en la ciudad de Bella Vista, a 138 kilómetros de Corrientes Capital, el 17 de julio de 1980 y, desde que recuerda, jugaba al fútbol en el Club de Barrio Norte. “Mi papá, lo único que me regalaba eran pelotas”, rememoró en una entrevista con diario época. Al principio, era arquero, pero cómo se enojaba cuando recibía goles, su mamá decidió que debía ubicarse en otra posición.
Así se destacó arriba por su porte físico y su “olfato” para encontrar el balón y ubicarlo debajo de los tres palos. Habilidades que lo llevaron a probarse en River Plate en 1994. Allí, se formó en inferiores y con 138 tantos se convirtió en el máximo artillero de la reserva hasta 2011, cuando fue superado por Federico Andrada.
A lo largo de su carrera, pasó por distintos clubes en distintos países con altos y bajos. Incluso, llegó a Boca Unidos en 2014. Sin embargo, fue en Lanús donde Sand se destacó, ganado el Torneo Apertura 2007 de Primera División. Dentro de la competencia, marcó 15 tantos bajo la dirección técnica de Ramón Cabrero.
También obtuvo, junto al equipo, el Campeonato de Primera División de 2016, la Copa del Bicentenario 2016 y la Supercopa Argentina 2017. Ese mismo año, mandó la pelota a la red nueve veces en partidos por la Copa Libertadores y se convirtió en el goleador de la competencia, dejando atrás a varios delanteros, entre ellos, Ignacio Scocco, quien llegó a ocho anotaciones y quedó eliminado por “El Granate” en instancia de semifinales en una noche inolvidable.
El capocannoniere de Lanús -acumula 128 goles en tres ciclos diferentes (2007/09, 2016/17 y 2019/20)- renovó contrato con la institución recientemente y, con 40 años, tiene la mirada puesta en la Copa Sudamericana y el torneo local. Hace cuatro meses volvió a su ciudad natal, donde pasó la cuarentena y se entrena todos los días para llegar “mejor que nunca” a los entrenamientos. De reojo, ya analiza su retiro y un futuro solidario en tierras correntinas.
¿Cuánto influyó River Plate en tu carrera?
Las inferiores en River influyeron mucho, porque hice de novena a cuarta, desde 1994 a 1999. Y tuve la suerte de debutar en Primera División a los 24 años, cuando regresé para el Clausura 2004. Además, prácticamente me críe ahí. Una institución que tiene historia y juega bien al fútbol.
¿Qué hay de cierto sobre esa
rivalidad con tu club de formación?

Es mito. Cuando me compró Lanús y jugué contra River, toda la hinchada me silbó (Novena fecha del Apertura 2007 en el Monumental). Entonces, cuando marqué el gol,- el partido terminó 3 a 1 a favor de los Millonarios - les hice un “corte de manga”. Y desde ahí todo el mundo dijo que yo odiaba a River y que el club no simpatizaba conmigo. Sin embargo, la mayoría fue morbo.
¿Qué significa Lanús en tu vida?
Lanús significa mucho para mi, porque me dio la posibilidad de mostrarme en el fútbol argentino. En el club pude hacer la carrera que soñé siempre. Quiero terminar mi carrera en Lanús por todo lo que recibí de su parte. En lo inmediato, me gustaría despedirme con un título. Ojalá pueda ser la Copa Sudamericana.
Veo que te animás a mencionar tu retiro de la actividad ¿Te gustaría continuar dentro del fútbol en la dirección técnica?
Actualmente, estudio para ser director técnico y en seis meses me recibo. La renovación de mi contrato tiene el plazo de un año.
También estoy organizando proyectos sociales en Bella Vista. El plan incluye una escuela de fútbol. Surge de una iniciativa propia y la idea es conformar una fundación que, desde el deporte, aborde lo social. No es político, sino una meta personal.
Mi origen está en barrio Norte, pero busco ayudar a todos los clubes, sobre todo a los jóvenes. Orientarlos en la práctica profesional y brindarles contención.
Concretamente, estoy analizando si continuar como técnico o meterme de lleno en el trabajo social.
–
–
¿Cómo ves a los equipos de la
provincia? ¿Seguís la Liga Correntina?
En el fútbol local sigo a Boca Unidos, porque le tomé cariño cuando jugué en 2014. Además, sé que hay jugadores jóvenes e interesantes que siempre están viajando a Buenos Aires para probarse.
Deseo sacarme la espina que me quedó por no poder ascender de alguna u otra forma. Creo que será como técnico, porque como jugador ya voy a cumplir más de 40 años.
Me gustaría dirigir el plantel para llevarlo a Primera y darles una inmensa alegría a todos los correntinos: tener un equipo en La Liga.
Tengo buena relación con parte del club, como los utileros; siempre me están comentando las cosas que hacen.
Sobre la Liga Correntina de Fútbol, no tengo muchas referencias.
¿Tu paso por el “aurirrojo” fue
clave para levantar tu carrera, no?
Boca Unidos fue el club que me levantó y me dio la chance de volver a Primera. Cuando nadie me quería, me dio la oportunidad de jugar un Nacional B.
Gracias al buen torneo que hice (jugó 16 partidos y anotó cuatro goles), Aldosivi me llevó a Primera. Pude rendir y fui nuevamente a Lanús.
Del club de la ribera me sirvió el trabajo físico. Fue lo que más me ayudó, ya que me hacían entrenar todos los días en doble turno.
Para finalizar, ¿pensás que tiene
que volver el fútbol en lo inmediato?
En lo sanitario, Argentina atraviesa un momento muy difícil y está muriendo mucha gente. Pero también el jugador necesita estar en contacto con la pelota, necesita trabajar para que su familia pueda comer.
No todos los jugadores están salvados, necesitan trabajar. A su vez, hay chicos que en todo este tiempo no hicieron carrera.
Me parece que los protocolos para las prácticas que hicieron los clubes están bien para grupos de seis. Hace más de cuatro meses que estamos parados, somos jugadores profesionales que necesitamos entrenar.
Vale remarcar que hay divisiones que no van a poder entrenar porque no están dadas las condiciones en todos los clubes.
En el fútbol argentino, existe desorganización desde hace mucho tiempo y esta pandemia tapó todo lo malo que hicieron. Aprovecharon para esconder la basura debajo de la alfombra, cortar por el hilo por lo más fino.
¿Cómo te mantenés en forma?
Desde que llegué, cumplí con la cuarentena y luego entrené todos los días por cuenta propia en un campo grande.
No sé cuándo tengo que volver, pero estoy listo para hacerlo.
–
–
“Fue una tontera mía”, dijo Sand acerca del polémico gesto que le realizó a la hinchada de Boca Unidos luego de anotar el único gol de un encuentro con Guaraní Antonio Franco, en la anteúltima fecha de la Primera B Nacional de 2014.
“La hinchada quería que ganemos, ya que hace muchos partidos no lo hacíamos”, sostuvo el delantero. Su anotación le permitió al “aurirrojo” llegar con chances de ascenso a la última fecha. “No quise hacer eso. Fue un gesto inconsciente de desahogo”, lamentó.
El peor momento de su carrera
Uno de los momentos más críticos de su carrera tuvo lugar en Racing, cuando fue fichado en 2012.
“Al club nunca me pude adaptar, estuve tres años afuera y me costó la vuelta al fútbol”, comentó sobre su experiencia con la Academia.
El futbolista atribuyó su desempeño a un déficit en su preparación física. “Nunca pude rendir, fueron dos años muy malos”, fustigó.
En la institución de Avellaneda, el centrodelenatero marcó dos goles y fue titular en 24 partidos. En diversas entrevistas, señala este momento como el más lamentable.
Un hobby: la cría
de caballos
Haras Sand es el nombre del emprendimiento familiar dedicado a la cría, venta y remate de ejemplares equinos.
La pasión por los caballos la mantiene “el Pepe” junto a su hermano. Ambos la heredaron de sus abuelos.
Cuando tenía un tiempo libre de los entrenamientos, Sand era un habitué de las carreras de Palermo. En Corrientes también tiene reconocidos clientes.
Su trabajo pude seguirse a través de la cuenta de instagram: pepesand.
Fuente: diario Época.








Comentarios recientes