
Boca Unidos consiguió una victoria tan sufrida como festejada al superar ayer en su cancha por 1 a 0 a Douglas Haig de Pergamino, en un encuentro correspondiente a la vigésima fecha del torneo Federal A.
El único gol de la tarde fue marcado por el juvenil Francisco Esteche, promediando el segundo tiempo. De esta manera el conjunto aurirrojo consiguió enhebrar la segunda victoria consecutiva de local en el torneo, regresando a puestos de clasificación para el “reducido” por el segundo ascenso en la zona B del certamen.
El cerrado y disputado encuentro se disputó con un fuerte viento del noreste que conspiró para el buen juego, y que en la primera mitad favoreció a la visita.
En ese período, Boca Unidos insinuó mucho más de lo que concretó. Los intentos ofensivos terminaron naufragando porque Gabriel Morales no estuvo “enchufado” como en otros partidos, sumado a la intermitencia de Arriola y el escaso aporte de Ríos. El que mostró un despliegue generoso fue Peralta, que comenzó como delantero de punta ante la ausencia de Salom.
Douglas, en tanto, buscó esperar ordenado atrás, y apostar todo a un contraataque, buscando desequilibrar con la velocidad de Bulgarelli, Berdini, Dragi y Martínez Llanos.
La primera aproximación fue para el local. Luna ejecutó un tiro de esquina cerrado que Tantoni puñeteó, la pelota rebotó en un compañero, y por poco sorprende al arquero, que consiguió atrapar la pelota.
La visita mostró sus cartas, cuando Ataliva Schweizer (se lo vio muy impreciso) perdió una pelota en el medio, generando un contraataque que no pasó a mayores porque la jugada se ensució y Berdini terminó rematando por sobre el travesaño.
El partido no era bueno, dando la sensación que el gol podía llegar por una acción de pelota parada o algún error. Boca Unidos tuvo su oportunidad cuando Tantoni dio rebote tras un tiro libre de Peralta, y Ríos no llegó por muy poco para empujar, ganándole de mano el arquero.
En el área de enfrente se encontraron los delanteros del “Milan de Pergamino”: Dragi y Martínez Llanos. El zurdazo potente de éste último fue tapado por el arquero Martínez, complementando el rechazo un compañero.
En la siguiente acción volvió a llegar la visita, cuando Dragi desbordó por la izquierda, y su centro fue empalmado por Berdini, yéndose la pelota cerca del vertical derecho.
Promediando la primera etapa, tras el minuto dado por el árbitro para que los jugadores se hidraten, Ríos y Peralta permutaron sus puestos, a pedido de la dupla técnica, buscando alguna solución en ataque.
En una jugada que se fue ensuciando, Boca Unidos coqueteó con el gol. Triangulación de Ríos, Morales y Peralta, que no pudo controlar bien la pelota en el área, y su “puntazo” de zurda atajó volando hacia su izquierda el arquero Tantoni.
En la última acción rescatable de la primera mitad, Peralta hizo un rulo, y cuando buscó en el área a un compañero, el balón dio en la mano de un rival. La jugada fue en el límite del área grande, y los jugadores locales reclamaron penal, pero finalmente el tiro libre de Morales fue atajado por Tantoni.
Si la primera mitad fue pobre, más aún fue el complemento. Con viento a favor y todo, Boca Unidos no tuvo ideas de cómo entrarle a la defensa de Douglas, cuyo técnico apostó fuerte al recambio para buscar desequilibrio en ofensiva.
En una jugada generada por Bulgarelli, la pelota derivó en el ingresado Stella, cuyo remate fue tapado contra el vertical izquierdo por un atento Martínez.
Los técnicos correntinos también hicieron rotación. En el local ingresaron Silva y Esteche en lugar de Sánchez Paredes y Gabriel Morales, quienes sintieron el desgaste de la seguidilla de partidos. “Panchito” se ubicó como media punta, buscando el desequilibrio en ofensiva a través de su habilidad y desfachatez.
De un tiro libre ejecutado por Luna llegó el único gol del partido. El cordobés envió un centro que Tantoni rechazó con los puños, cayéndole el rebote a Esteche, que después de controlar la pelota metió el derechazo que se metió arriba, contra el parante derecho.
La alegría fue efímera, porque dos minutos después Ríos saltó a buscar una pelota con Torres cerca del lateral, mostrándole el árbitro la tarjeta roja al delantero de Boca Unidos, entendiendo que éste golpeó al defensor con el antebrazo.
Paulatinamente el local fue retrocediendo peligrosamente sus líneas cerca de su propia área, dándole terreno y pelota al rival, que fue con todo en busca de la igualdad. Grosso estuvo muy cerca, cuando su remate, luego de una indecisión del fondo local, fue devuelto milagrosamente por el palo derecho, y luego Martínez tuvo que interceptar abajo un centro rasante de Torres, al que nadie alcanzó a tomar luego de un córner.
Sin sobrarle nada, y sufriendo los cinco minutos de tiempo agregado, Boca Unidos pudo respirar aliviado y festejar el triunfo tras el pitazo final del tucumano Martín, resultado que lo vuelve a poner en la pelea de arriba.
Fuente: El Litoral.




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