
Este lunes, después de casi 12 años, Tokio y Bartolomé Mitre volverán a medirse por un torneo fiscalizado por la Confederación Argentina de Básquetbol.
Los últimos seis juegos se celebraron entre octubre de 2011 y abril de 2012. Terminaron con triunfos del conjunto oriental, dirigido entonces por Juan José Bidarra, al cual le faltó un par de victorias para clasificar al cuadrangular por el ascenso al TNA.
Revivimos aquellos duelos, preparándonos para las emociones que se reeditarán una vez más en el «Jorge R. Yamaguchi».
El 28 de octubre de 2011, jugaron en el estadio de los auriazules y la victoria fue de Tokio por 70 a 64.
En la segunda rueda de la División NEA, el Japonés se recuperó de una desventaja de 15 puntos y terminó adueñándose del clásico capitalino al vencer al Auriazul 72 a 70 en un Templo Oriental.
El 16 de diciembre, en cancha de Mitre, Tokio se quedó con la victoria 78 a 68.
Después llegó la segunda etapa, ya con la participación de equipos del NOA en la cual siguió celebrando Tokio. El 26 de febrero de 2012, fue por 81 a 75 como local y, el último antecedente, se registró el 1 de abril de 2012, con Mitre ya descendido luego de una pésima campaña de 28 partidos con apenas dos victorias y cuatro entrenadores…
El festejo fue de Tokio, que le ganó a Mitre en condición de visitante por 74 a 58, sumando su sexto triunfo consecutivo en la misma temporada.
Un Japonés con banca

Sudol creció en el segundo tiempo y fue clave en la pintura
Por su mayor recambio, por acertar en momentos de definición y por el mayor resto de las individualidades. Con estos argumentos, Tokio se quedó con el clásico frente a Mitre, se impuso como visitante 70-64 por la 3° fecha de la Región NEA y consiguió su primer triunfo en el Torneo Federal, mientras que el Auriazul sufrió su tercera derrota en serie.
Ambos llegaban golpeados tras las dos caídas en Formosa y Resistencia, y necesitaban casi de manera urgente un triunfo, sobre todo en el clásico, para darse esa dosis de motivación necesaria para preparar el futuro de otra manera.
En la previa se imaginaba un partido parejo, equilibrado, como el que habían protagonizado ambos por la Liga Provincial. Y así fue. Pero a Mitre no le alcanzó con la presencia de Cristian Diesel -el mejor de la cancha-, porque cuando el base se quedó sin piernas, se resintió el juego local. Y Tokio creció. Sudol, de flojo arranque en el primer tiempo, empezó a ganarle a Olsson en la pintura; Caramuto comenzó a desnivelar con sus clásicas penetraciones y las rápidas rotaciones dejaron sin respuestas al dueño de casa.
La importancia de tener ‘banco’
En igualdad de condiciones, Mitre mostró mayor rodaje como equipo. Y aunque el trabajo de Diesel fue determinante desde lo individual, Ayala y Wabeke Vigo aparecieron como opciones para armar pequeñas sociedades. Y eso que el anfitrión dio ventajas ya en el primer cuarto, cuando el propio Diesel se vio obligado a descansar tras sus prematuras dos faltas. De todas maneras, el 18-18 de ese período dejó en claro la paridad de las acciones. Esos primeros 10 minutos mostraron escaso juego interno y alta eficacia de media distancia, aunque el goleo del Japonés estuvo en la precisión de la línea de libres.
La decisión de Francisco Stassi en cada penetración y determinación ofensiva le dieron nuevos aires al Auriazul. Además, Diesel se vistió de conductor y sus asistencias fueron claves para que Mitre se mantenga en juego, pero Caramuto estuvo 100 por ciento efectivo en tiros de campo y por eso el Oriental se llevó el segundo parcial 17-16.
La diferencia en el juego empezó a evidenciarse en el tercer cuarto. Porque mientras seguía dependiendo exclusivamente de lo que hiciese el eldoradense Diesel, en Tokio se multiplicaban las individualidades. Primero fue Caramuto, luego Garrone y más tarde Sudol. Tokio repartió energías y a partir de ahí tomó ventajas. Ganó 19-12 el tercer segmento y encaró la última parte del juego 54-46 arriba.
Esos ocho puntos, además del resto físico y las opciones que tenía Bidarra y no así Martínez entre los relevos, se tornaron muy cuesta arriba de revertir para el local. Sudol y Kuprasz dejaron su sello en zona de gigantes, la defensa japonesa mejoró lo hecho en las primeras dos fechas y así Mitre se quedó sin poder de gol.
El clásico se cambió de vereda y el primer triunfo misionero llegó de la mano de Tokio.
Opiniones
“Nos falta ensamblarnos más como grupo, pero lo vamos a lograr con cinco o seis partidos más; hicimos una fuerte pretemporada y estamos pagando ese precio, no estamos lo suficientemente sueltos, pero pasito a pasito vamos a ir mejorando, el mejor Tokio va a aparecer en la segunda ronda”
Matías Caramuto
Base de Tokio
“Esta victoria no nos tiene que confundir, porque sabemos que nos falta mucho trabajo, esta vez mejoramos el trabajo de la defensa, ganamos y salimos de perdedor; nos está faltando gol. La ansiedad me llevó a cometer errores en ataque, por suerte me pude soltar en el segundo y tomé mejores decisiones”
Víctor Sudol
Pivote de Tokio
“Nosotros tenemos que pensar en nuestro juego, no en lo que haga nuestro rival, la defensa no nos salió, nos jodió mucho las bombas de tres que metieron; la idea no es que dependamos de Diesel, creo que todavía no nos conocemos bien, pero de a poquito va a ir apareciendo el equipo”
Darío Wabeke Vigo
Pivote de Mitre
La revancha, en Tokio, se disputó el 9 de diciembre de 2011.
En casa mando yo

Por la 11ª fecha del Torneo Federal, Región NEA, el Japonés se recuperó de una desventaja de 15 puntos y terminó adueñándose del clásico capitalino al vencer al Auriazul 72-70 en un Templo Oriental que parece cada vez más inexpugnable.
El Oriental, que le ganó a Mitre los ocho partidos que disputaron este año por los diferentes torneos (Asociación, Provincial y Federal), logró su cuarto triunfo consecutivo en casa y con 15 unidades en 10 partidos ocupa un entusiasta tercer lugar en las posiciones.
Pero Tokio hizo, con seguridad, el peor primer tiempo del torneo. Innumerables pérdidas, decisiones erróneas y nervios generalizados por algunos fallos en contra, hicieron que el local equivoque los caminos en la mayoría de los casos.
En cambio, Mitre contó con un encendido Cristian Diesel, ese jugador que, en su plenitud, claramente podría estar jugando en un nivel superior.
El eldoradense asistió, encaró al aro y lastimó de manera reiterada de tercera dimensión, y conducidor por él el Auriazul se llevó los primeros dos cuartos (16-12 y 21-15) para tomar una apreciable ventaja de 10 al cabo del primer tiempo (37-27).
Mitre suplió bien la ausencia de Olsson en la pintura con el juego perimetral de sus aleros, mientras que el local, que no contó con Garrone (padece una pubalgia) seguía padeciendo la falta de acción de Acosta, Caramuto y Fulquet.
Un nuevo triple de un agrandadísimo Diesel le dio la máxima a Mitre (29-44), pero entonces entraron en escena Acosta, Sudol y Caramuto con tres bombas, el Japonés ganó el parcial 24-20 y llegó al desenlace con mayor optimismo.
Y en los últimos 10 minutos los nervios parecieron apoderarse de los visitantes. Infracciones en ataque, pérdidas ingenuas y una defensa menos asfixiante que la propuesta hasta entonces comenzaron a abrirle las puertas a los dirigidos por Bidarra.
Cuatro puntos seguidos de Nicolás Martínez dejaron el tablero 55-57, mientras que el Auriazul empezaba a sentir la merma física de Diesel.
En contrapartida, a los locales se les abrió el cesto. El aro que prohibió todo en la primera parte ahora no ofrecía resistencias.
Dos triples consecutivos de Caramuto, otro de Martínez y uno más de Acosta le dieron por primera vez la delantera al Japonés (67-65).
A 40 segundos del final, ganando 71-70, el local consumió el reloj en un ataque y un simple de Fulquet dejó las cosas 72-70.
Mitre tuvo su chance de ganarlo en los últimos 12’’, pero el exigido lanzamiento de Pared sobre la chicharra esquivó el aro y el festejo, el octavo consecutivo en casa, quedó en el Templo.
El Japonés se presentará nuevamente en su estadio el martes frente a Sarmiento de Resistencia, mientras que el viernes jugará nuevamente el clásico ante Mitre, pero esta vez como visitante.
Tokio venció a Mitre en la despedida
Al igual que en los cruces anteriores, el Japonés dejó en evidencia su mayor jerarquía individual y colectiva y se impuso 74-58 en condición de visitante.
Con el triunfo, el Oriental finalizó el torneo con 46 puntos, a tres del cuarto y último clasificado, Las Breñas, mientras que el Auriazul, que perdió la categoría, finalizó con 32 unidades (sólo dos victorias y 26 derrotas).
Los dirigidos por Juan José Bidarra ganaron los cuatro parciales (15-13, 20-17, 18-11 y 21-17) y sacaron la diferencia con el juego perimetral, ya que marcaron siete triples contra sólo dos de su rival.
El goleador del juego, con 21 puntos, fue el pivote Víctor Sudol, aunque también sobresalieron Víctor Jourdan con 15 y Luciano Garrone con 13.



Comentarios recientes