
Falleció ayer Humberto Antonio “Tono” Pérez, exdirector periodístico de El Territorio, cargo que ocupó durante más de veinte años, y quien se destacara como presidente del club Guaraní Antonio Franco.También presidió la agencia informativa Diarios y Noticias (DyN) e integró la comisión directiva de Adepa.
Nació el 7 de mayo de 1951 y se hizo cargo de la dirección periodística de El Territorio en diciembre de 1974 como continuidad a la gestión de su padre don Humberto Telésforo y su hermano Luis Alberto. Bajo su conducción se completó el traslado de la planta editorial del diario al moderno complejo de la avenida Quaranta. Dejó brevemente el cargo para ser candidato a intendente de Posadas y lo retomó tras el fallecimiento de su hermano Lucho, en 1990. En la última década del siglo XX fue parte de la incursión de El Territorio en la televisión por cable con la creación de Telsat y finalmente terminó su labor en el diario en 1996.
Una postal de su época de director de El Territorio. Foto: Archivo El Territorio
Además de su labor en el ámbito de los medios, se destacó por ser uno de los grandes presidentes de Guaraní Antonio Franco, conduciendo al club en su época más brillante a nivel país, con campeonatos nacionales 1981/82/85, la Liguilla Pre Libertadores 1986 y los Nacionales B 86/87 y 87/88, con resonantes éxitos de la mano, principalmente de Nelson Pedro Chabay y Francisco Pedro Manuel Sá como técnicos.
Hace unos años intentó llegar a presidente de la Liga Posadeña de fútbol.
Una vez retirado del diario y de Guaraní, se dedicó a distintos negocios familiares, luego se recluyó en su casa del barrio Los Aguacates y en febrero de 2020 la comisión directiva de Guaraní designó a la tribuna popular del Clemente Argentino Fernández de Oliveira, que da sobre Ángel Acuña, con el nombre de Humberto Antonio Pérez.
Fue velado ayer en Posadas y sus restos fueron cremados por expreso pedido suyo.
El recuerdo de Tito García
“Un golpe en el corazón sentimos al enterarnos del fallecimiento del amigo Humberto Antonio Tono Pérez. Pertenecía a la barra grande de aquella Posadas de nuestros años juveniles, donde solíamos encontrarnos en La Lucciola, en Chaval, en Macoco o en Kronopios. Siempre bien vestido y de hablar mesurado, su mayor distinción era el de ser un caballero como los de antes y un tipo buenazo. Los que te conocimos deseamos que descanses en paz, querido amigo”.
Fuente: El Territorio.




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