
A Alejandro Maciel le tomó un largo recorrido llegar a la elite del fútbol argentino. Desde Eldorado a Boca, sin escalas. Del Xeneize a recorrer el país para cumplir su sueño. A sus 26 años, el misionero disfruta de lo que tanto le costó: jugar en Primera División.
En un mano a mano con Exceso de Fulbo, el nuevo programa de streaming de TerritorioTV, el de la Tierra Colorada repasó parte de ese camino transitado, que hoy lo tiene como uno de los centrales de Banfield en la Copa de la Liga Profesional.
“Había tenido un gran crecimiento en Boca, tenía muchos partidos en Reserva, pero no tantos en Primera. No me llegaba el contrato. En ese momento había muchos chicos y los mellizos Barros Schelotto decidieron darle la oportunidad a otro jugador. Decidí salir a préstamo para buscar rodaje y apareció Talleres, me gané un lugar y empecé a crecer”, repasó Maciel.
En la T le sucedió algo parecido. Se hizo referente de un plantel que fue bicampeón en Reserva, aunque nuevamente tuvo pocos minutos en la elite.
“En Talleres tenía jugadores experimentados y yo era muy joven. Jugaba mucho en Reserva y tenía pocos minutos en Primera”, contó y aclaró que hubo un momento clave: “Tuve dos años en el Nacional B que me ayudaron mucho para llegar a Central Córdoba y jugar en Primera División”.
El paso por el Ferroviario de Santiago del Estero lo llevó al Taladro y el de Eldorado encontró un lugar en el que se reencontró con un buen rendimiento.
“En Banfield me dieron la oportunidad de jugar una copa (Sudamericana), que es algo muy importante. Tuve un nivel muy bueno cuando llegué, pero el torneo pasado no lo arranqué bien y eso me generó un poco de dudas. Por suerte de a poco voy recuperando la confianza”, expresó en cuanto a su presente.
El del Alto Paraná reconoció que “me quedé con las ganas de debutar en la Bombonera, como cualquier chico que jugó en las inferiores, pero después de ver el recorrido que hice, del esfuerzo y de no bajar los brazos, disfruto de estar jugando en Primera División”. “En su momento no quería saber nada de irme de Boca, pero lo tenía que afrontar”, agregó.
Por otro lado, Maciel valoró a otro eldoradense: Nicolás Benegas, quien es goleador de Defensores de Belgrano en la Primera Nacional y pelea por ascender a la Liga Profesional.
“Se merece lo que le está pasando en Defensores de Belgrano porque hizo un gran esfuerzo a lo largo de toda su carrera”, destacó y trazó un paralelismo entre ambos: “El mensaje para los chicos es que sigan, que no aflojen. Que la oportunidad va a llegar. Hay muchos ejemplos de gente que no bajó los brazos y llegó, quizás la oportunidad tarda, pero llega. A mí me tocó de joven, a los 13 años, y a Nico le tocó a los 16, años más tarde, pero también le llegó la chance”.
En la mira de todos
El último fin de semana se dieron una serie de jugadas desafortunadas, pero con final feliz para Banfield en Córdoba frente a Instituto.
“Facu (Cambeses) salió a cortar, a agarrar la pelota, y sufrió un golpe en el piso”, repasó sobre la jugada en la que el arquero quedó tendido en el piso bajo la atenta mirada de propios y extraños.
El ‘1’ había sido figura ante la Gloria, evitó varios goles, pero sobre el final casi tuvo que salir. Maciel contó cómo fue ese momento delicado.
“El árbitro quería que salga y él no quería. Les decía que estaba bien, pero estaba medio perdido. Igual no quería salir. Le hicieron algunas preguntas, respondió bien, los convenció para seguir y lo bancamos”, arrancó Maciel y entre risas contó que “jugó el último tiempo con un poco de miedo y medio perdido. Nos salvó en la última y metió una gran asistencia. Tuvo una buena tarde después del golpe”.
Cambeses, en la última jugada, le dio una gran asistencia al juvenil Gerónimo Rivera, quien marcó el tanto del triunfo ante Instituto, clave para Banfield en la pelea por mantenerse en la Liga Profesional.
Fuente: El Territorio.




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