Así está la cancha donde se jugará la final del Federal A, a sólo tres días del partido definitorio entre Gimnasia y Tiro de Salta y Douglas Haig de Pergamino.
El estadio «Carlos Augusto Mercado Luna», propiedad de la Ciudad de La Rioja, donde habitualmente hacen de local los clubes locales Américo Tesorieri y Andino, ambos integrantes de la Liga Riojana de Fútbol, para sus partidos importantes, evidentemente no tiene el debido cuidado y mantenimiento, queda demostrado.
Una muestra -solamente- para aquellos que sostienen en Misiones la construcción de un estadio Único.
El negocio de la obra pública estatal para unos pocos, no es la solución para los problemas estructurales de fondo del fútbol misionero en general, que tiene otras prioridades, sin dudas, antes que contar con un estadio que ningún equipo de la provincia está en condiciones de llenar…
Esto que sucede en La Rioja -como otros tantos casos conocidos- debería hacer reflexionar a los funcionarios que siguen impulsando la idea de construir una obra de estas características en Posadas.
La mayoría de los proyectos de este tipo, han fracasado después de construidos, porque su mantenimiento es muy caro y los espectáculos que justificarían su uso, son escasísimos y el abandono llega muy pronto, después del furor de su inauguración.
Su construcción -seguramente- será un gran negocio para las empresas que participen de una eventual licitación y para los que tengan a su cargo manejar el presupuesto que se asigne a tal fin, pero de ninguna manera le soluciona la vida a los clubes que deben lidiar día a día con las dificultades propias que demanda sostener el fútbol, quienes necesitan la ayuda del estado, es cierto, pero por cifras muchísimo menores a los millones de dólares que cuesta hacer una obra de ese tipo.
Muchas veces hemos advertido que con menos de la mitad del costo de un estadio Único, se podría dejar en las condiciones ideales los estadios de Atlético Posadas, Jorge Gibson Brown, Huracán, Guaraní Antonio Franco, Bartolomé Mitre, La Picada o Candelaria, entidades que deberían luego dedicarse a mantenerlos bajo su responsabilidad, solucionando un problema diario más fácilmente de lo que muchos imaginan.
La anterior conducción de la Liga Posadeña elaboró un proyecto para arreglar los campos de juego y lo presentó al ejecutivo provincial, pero no hubo respuestas, seguramente porque el monto era demasiado pequeño…
Ojalá que la próxima gestión de Hugo Passalacqua, con los pies sobre la tierra, encare los arreglos primordiales antes de pensar en «obras faraónicas» que resultan difícil de comprender a quienes las fomentan.
Fuente: redacción Deportes Misiones.




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