Es que pese a que tenía todo prácticamente listo para avanzar de fase, el conjunto de Rocamora fue por más y goleó ayer 3 a 0 a los de Villa Urquiza, que se despidieron del Regional. Ahora, Mitre irá por Central Iguazú, que anoche dejó en el camino a Timbó, por penales. Los dos elencos misioneros se metieron entre los 8 mejores del NEA.
Esteban Klyniauk, Axel Vallejos y Alex Garay, marcaron los tantos auriazules.
La presión era de Brown y la necesidad era de la visita. Por eso la primera parte la pelota estuvo más tiempo en los pies de los de Villa Urquiza. Pero esa tenencia no la pudo traducir en ocasiones claras de gol.
Brown tiró algunos centros cruzados, pero Mauro Gómez, reconvertido en enganche, estuvo lejos de Maiko Dahmer y Matías Fesztein. Por eso, más allá de dominar la redonda, a los visitantes les costó tener un mano a mano contra Juan Fernández.
Cuando pasó el sofocón, esa primera parte sin mucho protagonismo, Mitre pegó y empezó a liquidar la serie.
Esteban Klyniauk, con una sutil definición al costado de Germán Mendoza, puso el 1-0, pero el 5-1 en el global. Lapidario y definitorio, porque más allá de lo numérico, Brown nunca le encontró la vuelta a Mitre. Jamás supo cómo jugarle a un equipo que se armó para pelear por el ascenso al Federal A y demostró que tiene con qué.
Es que cuando pudo, Mitre fue certero. Cuando en la ida arrancó abajo no se desesperó y jugó a su manera, con su ADN. El que lo obliga a atacar.
En el complemento, Brown atinó a ir por el empate. Lo tuvo Emanuel Báez, pero definió sin fuerza en el único mano a mano ante Fernández.
Después todo fue de Mitre. Pico Salinas mandó a la cancha a Alex Garay y Axel Vallejos y le respondieron inmediatamente.
Primero Vallejos y después Garay, en apenas cuatro minutos, terminaron de darle forma a la goleada de Mitre, que siguió buscando, pero no estuvo fino para aumentar la ya holgada diferencia en el marcador.
Maximiliano Jolod fue clave por derecha en el complemento, al igual que Catriel Weyreuter durante la primera etapa, pero el generador de fútbol y el que mejor entendió cómo tenía que jugar Mitre fue Leonardo Morales. El 10 encontró los huecos que le dejó el mediocampo de Brown para ser lanzador o para encarar cuando creyó necesario. Sus pases precisos pusieron, varias veces, a sus compañeros cara a cara con Mendoza.
Mitre arrolló a Brown, que había sido uno de los mejores de la fase regular. El Auriazul lleva seis triunfos en igual cantidad de presentaciones. Ahora tendrá un descanso, porque los cuartos de final comenzarán el primer fin de enero.
Fuente: Diego Vain, El Territorio.




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