
“En el último lugar de la lista estaba mi nombre. Iban pasando los nombres y no estaba el mío, hasta que apareció. Fue una emoción total estar en la lista”.
El misionero Mario Ríos recuerda con mucha emoción cómo se enteró de que será parte del plantel que viajará a Francia para ser parte de los Juegos Paralímpicos París 2024.
A partir del miércoles 28 y hasta el domingo 8 de septiembre se realizará la máxima cita del deporte adaptado en la capital de Francia y allí dirá presente el jugador de la selección argentina de fútbol para ciegos.
“Llegar a los Juegos Olímpicos no lo esperaba, sobre todo porque venía con la lesión de los ligamentos (rotura) desde noviembre y me estoy recuperando”, se sinceró el posadeño y contó que “estoy entrenando para llegar óptimo al torneo”.
“Será un momento único y habrá que demostrar, pero trato de tomarlo con tranquilidad para que los nervios no me jueguen en contra”, analizó.
Para el jugador posadeño la convocatoria lo tomó por sorpresa y le provocó sentarse a repasar todo lo logrado, desde que arrancó jugar al fútbol cuando era adolescente.
“Fui recordando todo lo que pasé, con los Grand Prix, con los Parapanamericanos, cómo arranqué y me fui hasta que era chico, hasta cuando perdí la visión a los seis años. A los 14 llegó el fútbol para ciegos a mi vida y de ahí en más tuve un recorrido muy lindo y complejo”, se emocionó.
“Me acordé de cuando comencé a entrenar, que no tenía zapatillas ni botines. Entrenaba en mocasines. Era muy gracioso. Mi vieja me decía ‘las zapatillas son para la escuela’. No podía llegar con las zapatillas sucias porque se iban a dar cuenta”, contó con gracia.
“Salté rápido a la selección juvenil y fui a un torneo importante en San Pablo que me abrió las puertas”, repasó. A partir de sus buenas actuaciones, Mario siempre estuvo en la consideración del cuerpo técnico, pero la rotura de ligamentos puso en jaque su participación en los Juegos Paralímpicos.
Superada la lesión y ya en la última etapa de su recuperación, el misionero se prepara para lo que será uno de los momentos más importantes de su carrera.
“Estamos con la expectativa de dar lo mejor, de representar al país de la mejor manera y también a Misiones, con la ilusión de llegar a un podio”, aseguró Ríos.
“No quiero quedarme solamente con que llegué, sino también ganar cosas con la Selección. Ahora viene la etapa en la que hay que estar tranquilo, con la mente fría, para prepararme de la mejor manera y dejar a Argentina en lo más alto posible” destacó.
A sus 24 años, Mario se enfoca en la gran meta de un deportista: ser parte de un Juego Olímpico, pero no tiene muy presente todo lo que le costó llegar hasta ese lugar.
El pibe que jugaba con mocasines para no ensuciar las zapatillas ahora se prepara para desembarcar en París y dejar su marca en la cita más importante del deporte.
Fuente: Diego Vain, El Territorio.




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