
La apostoleña Graciela Klekailo (42), docente e investigadora de la Universidad de Rosario, fue una de las afortunadas que formó parte de la ‘Maratón para Todos’, evento para corredores aficionados que se desarrolló en París, en el mismo circuito que utilizaron los profesionales en la competencia olímpica hace pocos días. Klekailo cumplió el sueño de recorrer las calles parisinas con la luna de testigo y ante una multitud en cada rincón de los poco más de 42 kilómetros recorridos.
Los Juegos Olímpicos de París dejaron innumerables experiencias únicas como la que vivió la apostoleña Graciela Klekailo (42). La docente e investigadora de la Universidad de Rosario formó parte de la ‘Maratón para Todos’, evento para corredores aficionados que se desarrolló en el mismo circuito que utilizaron los profesionales en la competencia olímpica.
Klekailo se dio el gusto de quedar en la selección final hace meses atrás y el 10 de agosto cumplió el sueño de recorrer las calles parisinas ante una multitud en cada rincón de los poco más de 42 kilómetros establecidos por la organización.
“La experiencia fue impresionante y completa desde que fui a retirar el número el día anterior. La verdad que estuvo súper organizado para las más de 20 mil personas que formamos parte de la prueba. Nos hicieron sentir que estábamos corriendo los Juegos Olímpicos”, relató Graciela en diálogo con El Territorio.
Y es que no fue para menos. Los organizadores aprovecharon el centenario de la última vez que París fue sede olímpica para impulsar esta carrera única con corredores amateurs de todo el mundo.
La llamada ‘Marathon Pour Tous’ dispuso de 42,195 kilómetros dentro de la ciudad parisina rindiendo homenaje a la historia francesa con cada monumento icónico de la urbe europea. Es decir que los participantes sintieron el clima olímpico y al mismo tiempo se dieron el gusto de disfrutar los paisajes con el sol cayendo en el horizonte pasando por nueve municipios que incluyeron París, Boulogne-Billancourt, Versalles, Viroflay y Chaville, entre otros.
“La salida estaba organizada por cajones dependiendo las categorías desde el hotel de la Villa de París. Había luces, música y una personalidad destacada del running en cada cajón”, recordó Graciela.
“El recorrido fue hasta Versalles en la ida y hubo gente alentando todo el tiempo. Iban leyendo los nombres de los corredores y nos animaban”, agregó.
“Lo lindo es que dimos una vuelta por el centro de la ciudad, pasamos por el pebetero, bordeamos el río Sena y cerca de las nueve de la noche, en pleno atardecer, nos topamos con la Torre de Eiffel de frente en el kilómetro 37. Algo único”, se entusiasmó Klekailo, quien no dudó en calificar el circuito: “Técnicamente fue duro, tenía muchas subidas que se sintieron bastante. Pero en la subida más larga había frases motivadoras como ‘sos campeón olímpico’. Entonces el final fue emoción pura, todos con lágrimas…muy emotivo”.
La misionera cerró la maratón con un tiempo de tres horas y 59 minutos. Experiencia que quedará grabada en su memoria para siempre.
De hecho la también licenciada en genética de la Universidad Nacional de Misiones (Unam) eligió el running allá por el 2017 con intenciones de mejorar su salud y esa decisión le terminó cambiando la vida. “Me hace bien física y mentalmente, además comparto actividad con otros corredores y se arman lindos grupos. De eso se trata”, recalcó.
“Obviamente que para seguir avanzando hay que tener un plan de alimentación, una rutina, realizarse chequeos y asegurarse de estar bien físicamente”, reafirmó la corredora que se quedó por Europa y volverá este fin de semana al país.
Fuente: Cristian Avellaneda, El Territorio.
Graciela recorrió los puntos más importantes de la ciudad europea.



Comentarios recientes