
Cuando Horacio Melo desfiló con la bandera argentina en el Sudamericano de Tenis Masters en Lima, no pudo contener las lágrimas. “Lloré mucho en la presentación y en el desfile de delegaciones. Escuchar el Himno Nacional fuera del país fue un orgullo enorme como misionero y como argentino. Para mí, fue una satisfacción indescriptible”, relató el médico y tenista, quien a sus 70 años demostró que el esfuerzo y la dedicación no tienen edad.
Melo llegó a Perú como el número 1 del ranking argentino en la categoría +70 y ocupando el puesto 69 del mundo en la clasificación de la Federación Internacional de Tenis (ITF). “Formamos un equipo argentino de más de 70 años, como en una Copa Davis. Yo fui el single 1, acompañado por jugadores de Mendoza, Buenos Aires y Rosario. Es un orgullo liderar este equipo como número 1 del país y representar a Misiones”, comentó.
En la competencia, Horacio brilló en su primer partido, logrando una contundente victoria en el single 1 frente a un jugador peruano. Sin embargo, el desafío más difícil llegó en su encuentro contra el número 4 del mundo. “Fue un partido durísimo que perdí 6-1, 6-3. El resultado no refleja lo parejo que fue; tuve muchas oportunidades para quebrarlo, pero ahí se nota la experiencia de un jugador de ese nivel».

Melo, y su reconocimiento a la trayectoria.
A pesar de la derrota, Melo no pierde la perspectiva. “Estar entre los mejores del mundo, representando a mi país y mi provincia, es una satisfacción enorme. Siempre digo que nadie es profeta en su tierra, pero con esfuerzo y pasión, los logros llegan”, reflexionó.
El esfuerzo de toda una vida
Horacio no sólo se destaca en la cancha, sino también fuera de ella. Como médico, siempre promueve el deporte y los hábitos saludables. “Nosotros, los más grandes, podemos ser un estímulo para los chicos y demostrar que se puede tener una buena calidad de vida a los 50, 60 o 70 años. El tenis me ha dado una disciplina que traslado a todas las áreas de mi vida”, explicó.
Su esfuerzo es ampliamente reconocido, incluso en el ámbito internacional. Durante el torneo en Lima, recibió una distinción por su trayectoria, junto con un alojamiento de lujo que lo emocionó profundamente. “Nos trataron de una manera increíble. Nos alojaron en un hotel cinco estrellas y nos reconocieron como atletas destacados. Estas experiencias me hacen valorar aún más todo lo que el tenis me ha dado”, describió.
Más allá del juego: inspiración y legado
Para Melo, el tenis es más que un deporte; es una forma de vida. “Lo que hacemos en esta etapa no es solo competir, sino inspirar a las nuevas generaciones. Que los jóvenes vean que se puede seguir disfrutando del deporte y alcanzar metas sin importar la edad. Ese es nuestro verdadero legado”, afirmó con orgullo.
El camino de Horacio Melo es un ejemplo de perseverancia y pasión. Desde Misiones, llegó a lo más alto del tenis en su categoría, demostrando que nunca es tarde para soñar y luchar por lo que uno ama. “Estoy muy feliz. Esto no sólo es un logro personal, es un triunfo para Misiones, para la Argentina y para todos los que creen en el poder del deporte”.
Horacio, el médico tenista que sigue marcando huellas, es una inspiración viva de que los límites están hechos para superarse.




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