Brujas escribió el capítulo que fue a buscar a Mendoza. En un duelo decisivo por la permanencia, el conjunto misionero derrotó este jueves en sets corridos a Monteros de Tucumán por 25-19, 25-22 y 25-22 y aseguró su lugar en la próxima edición de la Liga Nacional de Vóley femenina.
Sin margen de error y con la presión de jugarse la categoría punto a punto, las dirigidas por Alejandro Cardozo respondieron con carácter y firmeza para cumplir el objetivo que se habían trazado antes de viajar.
El contexto no era sencillo. Tras una fase regular adversa, en la que finalizaron en el último lugar de la zona A y quedaron fuera de la pelea por el ascenso, el enfoque cambió de inmediato, sostener la plaza en la segunda división del vóley argentino. El cruce ante Monteros representaba mucho más que un partido, era la oportunidad de torcer la historia después de varios encuentros en los que el equipo había mostrado pasajes de buen juego pero sin poder cerrar los sets en los momentos decisivos.
Esta vez fue diferente. Desde el arranque, Brujas mostró determinación en ataque y orden en defensa. El primer parcial lo manejó con mayor claridad, aprovechando errores del rival y lastimando con sus puntas. El 25-19 marcó el rumbo y le dio tranquilidad para afrontar los momentos de mayor tensión que llegarían después.
El segundo set fue más equilibrado. Monteros intentó reaccionar y llevó el desarrollo a un trámite parejo, pero en el cierre volvió a aparecer la templanza del conjunto misionero. Con efectividad en los contraataques y solidez en recepción, Brujas lo cerró 25-22 y quedó a un paso de la permanencia.
El tercer parcial mantuvo la misma tónica. Punto a punto, con nervios y mucha intensidad, el equipo supo administrar la ventaja en el tramo final. El 25-22 definitivo desató el festejo en el estadio y selló la continuidad en la categoría.
El logro cobra mayor dimensión si se tiene en cuenta el recorrido previo. El plantel, integrado mayormente por jugadoras jóvenes, llegó a Mendoza tras superar dificultades económicas y logísticas para concretar el viaje. Una vez más, el esfuerzo colectivo fue la base de la campaña. Desde la preparación en el Cepard y el Finito Gehrmann hasta cada presentación en el certamen, Brujas asumió el desafío de competir ante equipos reforzados con jugadoras de experiencia en la élite e incluso del exterior.
A lo largo del torneo compartió zona con rivales de peso y afrontó partidos exigentes, donde la paridad fue una constante. Si bien los resultados no acompañaron en la etapa inicial, la experiencia acumulada terminó siendo un capital determinante en el cruce por la permanencia. Esta vez, en el momento clave, el equipo respondió.
Con la categoría asegurada, el camino no termina. El próximo rival será Almafuerte de Buenos Aires, en un partido que servirá para completar el cuadro y definir posiciones finales dentro del certamen. Ya sin la presión del descenso, Brujas buscará cerrar su participación con la misma intensidad y compromiso que mostró en el duelo decisivo.
En una Liga Nacional marcada por la exigencia y el alto nivel competitivo, el conjunto misionero volvió a demostrar que puede sostenerse en la escena nacional. La permanencia era el objetivo primordial y lo consiguió con autoridad, en sets corridos y con una actuación que reflejó crecimiento y madurez.
En Mendoza, Brujas encontró la respuesta que necesitaba. La historia, esta vez, tuvo final feliz.
Fuente: El Territorio.




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