La carrera de Mara López no detiene su marcha ascendente. La joven oriunda de Montecarlo, que ya es una realidad en el handball nacional, sumó esta semana un nuevo hito a su trayectoria deportiva: su primera convocatoria para entrenar con la Selección Argentina Mayor, conocida popularmente como “La Garra”.
Bajo la mirada del entrenador Mariano Muñoz, la misionera tendrá su bautismo de fuego con el combinado absoluto, tras un largo y exitoso recorrido por las categorías juveniles del país. La noticia, aunque esperada por su gran nivel en el Club Ferro Carril Oeste, sorprendió a la propia protagonista por la velocidad de los tiempos.
Un llamado inesperado y un desafío de élite
“Estoy muy ansiosa. La verdad que no me lo esperaba para nada», confesó Mara en diálogo con El Territorio. La lateral izquierda sabía que estaba en el radar del cuerpo técnico nacional, pero no imaginaba que el llamado llegaría en este tramo del 2026. «Sabía que formaba parte de una lista larga de unas cincuenta jugadoras. El año pasado Mariano (Muñoz) me habló y me dijo que en un futuro, que podría ser lejano o cercano, me iban a estar citando, pero no creí que sería tan rápido. Pensé que recién el año que viene, pero se dio ahora y para mí es un desafío enorme”, relató con entusiasmo.
Mara aclaró que esta convocatoria forma parte de un proceso de recambio y observación: “Somos las más jovencitas que vamos a formar parte de este proceso junto a algunas chicas que ya son titulares oficiales de La Garra. No es que ya estoy dentro del equipo definitivo, sino que es una convocatoria para ver mi desempeño con las más grandes; es un proceso donde nos tienen vistas para el futuro”.
Escala en Buenos Aires, destino España
Mientras asimila el impacto de entrenar con la selección nacional, Mara López también prepara las valijas para lo que será su primera experiencia profesional en el exterior. El Club Elche de España ya anunció oficialmente su incorporación para la temporada 2026-27.
Hasta agosto, la misionera seguirá defendiendo los colores de Ferro en Buenos Aires, puliendo los últimos detalles técnicos antes de sumarse a una de las ligas más competitivas del mundo. Con la humildad de quien conoce el esfuerzo y la ambición de quien sabe que su techo aún está lejos, la montecarlense se encamina a un año que, sin dudas, marcará un antes y un después en su vida deportiva.
Fuente: El Territorio.



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