Los Reis volvieron a enfrentarse en el clásico

Foto: Esteban González. El pasado domingo se disputó una nueva edición del partido de fútbol entre los clubes Jardín América y Timbó. Como es habitual, el público se congregó en la cancha del primero, aunque lo llamativo ocurrió dentro del campo de juego: los hermanos Reis volvieron a enfrentarse, nada más y nada menos que en el partido más importante para la localidad.
Pablo Reis, el mayor de los cuatro, vistió la camiseta del conjunto anfitrión, mientras que sus hermanos Matías, Brayan y Emanuel jugaron para la visita. Un partido con un condimento extra por la rivalidad de las camisetas. Pero todo queda ahí, porque fuera de la cancha los cuatro son muy unidos, se apoyan siempre y la competencia solo queda dentro de los 90 minutos.

Emanuel (29), delantero de Timbó, precisó que desde que tiene uso de razón juega al fútbol. Contó que el clásico es lindo jugarlo juntos o enfrentados, aunque prefiere que estén los cuatro en el mismo equipo ya que los que más disfrutan de verlos jugar son sus padres. “Nunca aposté con uno de mis hermanos antes de un partido, si jugamos en contra no hablamos hasta antes de salir a la cancha y solo deseamos que nos vaya bien”, dijo.

En tanto que Brayan (25) precisó que es lindo volver al elenco que lo vio nacer, donde hizo inferiores y pudo debutar en primera. “Nacional de Piray fue mi último club, es lindo regresar, entrenar junto a mis compañeros, los días acá son muy lindos”, describió.

Matías (27) se inició a los 8 años en este deporte y precisó que siempre es difícil enfrentar a uno de sus hermanos, pero es parte del fútbol y se convierte en un día especial. “Tuvimos un puñado de partidos juntos en Timbó y tuvimos la misma oportunidad de vestir la misma camiseta los cuatro en Central Iguazú en 2024”, apuntaló.

Por último Pablo (31), quien regresó a la ciudad de las diagonales, pero fue el único que fichó con el Lobo, club que debutó en primera. “La vuelta fue simple, Jardín apostó por mi experiencia y volví después de 16 años”, expresó.

“Es algo único jugar estos partidos, más aún un clásico de mi ciudad y con el equipo que di mis primeros pasos. Hoy vivo algo hermoso, pero a la vez me cuesta enfrentar a mis hermanos y no tenerlos a mi lado, son los que más amo”, agregó.

A su vez, mencionó que los cuatro no regalan nada dentro de la cancha, como si no fueran de la misma sangre cuando toca defender otros colores. “No hablamos antes del partido, lo vivimos siempre con ganas de ganar o ganar”, cerró.

Y no es para menos. Ayer el partido se cerró 1 a 1 y tuvo tres expulsados en el local: Angelo López, Guillermo Céspedes y el mencionado Pablo Reis. Mientras que en la visita vio la tarjeta roja Ian Lopez. El autor del gol del dueño de casa fue de Agustín Centurión con un verdadero golazo de tiro libre al ángulo del poste izquierdo del arco de Timbó.

El cotejo fue muy reñido, con muchas infracciones y detenido en varias ocasiones. Por momentos ponderó más el juego brusco que el rodaje de la pelota. Emanuel Reis fue el autor del gol de penal para darle el empate a su equipo en el segundo tiempo. También en la misma etapa Matías fue retirado en camilla lesionado, con dos fisuras en el peroné en la pierna izquierda, mientras que Pablo fue expulsado de manera directa.

Todo fue picante, pero queda en el rectángulo de este hermoso deporte.

Fuente: El Territorio.
Foto: Esteban González.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.