Palistas misioneros se preparan para el Mundial

Palistas misioneros se preparan para el Mundial

El equipo misionero de palistas de categorías Máster A, B y C, integrado por Damián Cardozo, Franco Bacigalupi, Juan Pablo Tschopp y Francis Vázquez, ultima su preparación para una nueva competencia internacional de canotaje, buscando medirse nuevamente con los mejores del mundo. Entre ellos se encuentra Damián Cardozo, quien viene de consagrarse subcampeón argentino y el año pasado alcanzó el segundo puesto en el Mundial de Hungría.

Cardozo competirá nuevamente en K1 y K2, con el objetivo de repetir una actuación destacada y buscar una medalla para Misiones. “La verdad que una alegría enorme. Haber salido subcampeón argentino y haber clasificado nuevamente a un mundial, tanto en K1 como en K2, nos genera muchísima alegría”, contó el palista, quien destacó que el equipo lleva cerca de un año de entrenamiento sostenido para llegar de la mejor manera.

El misionero ya sabe lo que significa estar en el podio de una competencia mundial. En Hungría logró el subcampeonato en K1 y, junto a Franco Bacigalupi, terminó octavo en K2 luego de atravesar inconvenientes con la embarcación, una experiencia que ahora buscarán utilizar como aprendizaje para intentar mejorar el resultado.

“En el K1 tuve la posibilidad de salir subcampeón del mundo. Fue una carrera muy difícil, donde me ganó un palista local de Hungría, y en el K2 con Franco tuvimos algunos problemas en la embarcación, pero así y todo pudimos llegar y completar una carrera muy disputada”, recordó Cardozo. Para esta nueva competencia, el objetivo estará puesto especialmente en el bote de equipo, donde buscarán acercarse nuevamente a los puestos de medalla.Palistas misioneros se preparan para el Mundial

“Creo que vamos por la revancha más que nada en el bote de equipo, tratando de estar lo más cerca posible de una medalla. Sabemos que tenemos un buen bote y una buena embarcación, así que iremos a pelearla, no vamos a bajar los brazos y daremos todo para tratar de traer una medalla para la provincia”, sostuvo.

La preparación del grupo se sostiene durante prácticamente toda la semana y combina distintas exigencias físicas. Bacigalupi explicó que entrenan de lunes a sábado y que las jornadas incluyen trabajo en el agua, gimnasio y trote, con rutinas que se modifican de acuerdo con el porcentaje de intensidad previsto para cada etapa.

“Todos los días terminamos de trabajar y después de las cinco nos juntamos para entrenar. Tenemos un entrenamiento que va cambiando todas las semanas, dependiendo del porcentaje de intensidad, pero tratamos de coincidir siempre en el horario para poder entrenar todos juntos”, detalló Bacigalupi.

El palista también llegará al Mundial con un objetivo personal: mejorar el decimosegundo puesto que consiguió en la edición anterior y meterse entre los cinco primeros. “El año pasado quedé decimosegundo en el Mundial y me gustaría hoy poder llegar entre los primeros cinco. Está muy difícil porque las categorías máster están teniendo un nivel muy bueno y están cada vez más cerca de los senior”, explicó.

Además de la competencia individual, Bacigalupi volverá a compartir el K2 con Cardozo, una modalidad que ya conocen y en la que esperan poder superar lo realizado anteriormente. El desafío, sin embargo, no termina en la preparación física, ya que durante una regata pueden aparecer situaciones imprevistas que modifican completamente una competencia.Palistas misioneros se preparan para el Mundial

“Hay de todo, desde un calambre hasta romper el timón, que nos pasó la vez pasada en el selectivo. Nos golpearon con una pala, el timón se soltó y, aunque pudimos seguir, también se averió el casco, empezó a entrar agua y tuvimos problemas con la bomba para poder achicar”, relató Bacigalupi.

Los inconvenientes mecánicos o los golpes entre embarcaciones forman parte de los riesgos que deben afrontar los palistas durante una competencia. “Puede romperse el bote porque cuando salimos todos en la largada por ahí un bote se cruza y puede llegar a romper otro, así que hay un montón de cuestiones que son ajenas a las ganas y a los entrenamientos que nosotros le hemos puesto”, agregó.

Para Juan Pablo Tschopp, representante de la categoría Máster C, la experiencia internacional se suma a una trayectoria de más de tres décadas vinculada al canotaje. Comenzó a remar a los 13 años y, pese a algunas interrupciones relacionadas con la facultad y la familia, volvió siempre a la actividad.

“Como todos, empezamos desde muy chicos. En mi caso particular, desde los trece, así que hace más o menos treinta y cinco o treinta y seis años que venimos remando, con alguna interrupción por la facultad, la familia y demás, pero seguimos en la actividad”, contó Tschopp.

El palista explicó que, más allá del paso de los años, la competencia mantiene una sensación similar a la de sus primeros tiempos en el deporte. “Creo que a todos nos pasa lo mismo, que sentimos esa chispa interna que te da la competencia, de la misma forma que cuando éramos chicos. Esa llamita o esa chispa es lo que motiva a seguir estando en la actividad”, expresó.

El río Paraná también ocupa un lugar central en la preparación de los deportistas misioneros, que encuentran en sus aguas el espacio habitual para entrenar. Tschopp destacó que el entorno permite desarrollar la preparación, aunque también obliga a adaptarse constantemente a las condiciones climáticas.

“Todos nos criamos básicamente en el río, el río es nuestra casa. Tenemos por ahí las complicaciones de dónde viene el viento y demás, pero tenemos un subcampeón del mundo entrenando acá, así que las condiciones siempre se pueden mejorar”, señaló Tschopp.

En la misma línea, explicó que muchas de las dificultades no dependen directamente de los deportistas, sino de factores externos. “Hay cuestiones climatológicas o de los lugares donde entrenamos a las que hay que adaptarse, pero eso también forma parte de la preparación y de lo que significa competir en este nivel”, agregó.

Francis Vázquez, representante de la categoría Máster A, atraviesa una situación diferente. Después de permanecer alejado de la actividad durante varios años, volvió a remar hace aproximadamente un año y medio y logró clasificar al Mundial, donde ahora se prepara con una exigencia que incluye doble turno.

“Hace muchísimos años que estamos en el agua, igual que ellos, y la verdad que son un ejemplo para mí porque son campeones y subcampeones del mundo. Estuve fuera de la actividad y hace un año y medio volví a remar, y me tocó poder clasificar para este Mundial”, explicó Vázquez.

El regreso no fue sencillo y estuvo acompañado por un proceso de adaptación física y mental. “Me costó mucho, es mucha cabeza ver a todos los chicos adelante y empezar a remar y preguntarme qué me pasa, pero con el apoyo de ellos y de los entrenadores uno cada día va sumando más experiencia, va entrenando y se va haciendo fuerte en el agua”, relató.

Dentro del grupo también existe una competencia interna que sirve como motivación durante los entrenamientos. Vázquez reconoció que los trabajos cortos suelen tener un condimento especial y que incluso existe un ranking entre los propios palistas, aunque aclaró que las diferencias son muy ajustadas.

“Esto se pone picante entre nosotros, más que nada en los trabajos cortos, pero también hay un ranking que ya está establecido. Está Damián, Franco, Tschopp, después vengo yo y así estamos, está bastante peleado”, contó entre risas.

Más allá de la preparación deportiva, uno de los desafíos para los palistas es conseguir los recursos necesarios para afrontar los viajes y gastos que implica una competencia internacional. Por ese motivo, el equipo realiza distintas actividades para reunir fondos y también recibe aportes de personas que quieran colaborar con su preparación.

Damián Cardozo contó que una de las próximas iniciativas será un arroz a la valenciana que se realizará este sábado 3 en el Club Río Paraná. “Solemos hacer actividades como la venta de alguna comida y ahora, justo este fin de semana, el sábado 3, hacemos un arroz a la valenciana acá en el Club Río Paraná. La porción tiene un valor de 7.500 pesos y quienes quieran colaborar pueden acercarse a retirarla”, explicó.

El palista también señaló que existen otras alternativas para quienes quieran acompañar al equipo, entre ellas la compra de bonos, aportes económicos o de combustible. “También tenemos bonos que nos ayudan a vender y quienes quieran hacer donaciones pueden colaborar con combustible o con algún dinero. En nuestras redes sociales tenemos los flyers y nuestros alias para quienes quieran darnos una mano”, detalló.

Mientras avanzan con los últimos entrenamientos, los representantes misioneros buscarán llegar al Mundial en las mejores condiciones y volver a competir frente a palistas de distintos países. Para Cardozo, Bacigalupi, Tschopp y Vázquez, el objetivo combina resultados deportivos, experiencia y la posibilidad de llevar nuevamente el nombre de Misiones a una competencia internacional.

Gualeguaychú, sede del primer Campeonato Mundial de Canotaje en Argentina
La ciudad entrerriana de Gualeguaychú se prepara para vivir un hecho histórico: entre el 19 y el 25 de octubre de 2026, recibirá a más de 700 palistas de todo el mundo en el Campeonato Mundial de Canotaje de Maratón, uno de los eventos más importantes del calendario de la Federación Internacional de Canotaje (ICF). Será la primera vez que Argentina organice un Mundial de esta disciplina y apenas la segunda vez que se realice en el continente americano.

Fuente: MOL.

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