En todo momento estuvo dispuesto al diálogo, al intercambio de ideas, a opiniones varias. Por ello el clima que se presentó en el Aula Magna del Liceo Storni con Daniel Eduardo Raschle, quien fue epicentro del VII Congreso de Técnicos, fue ameno, cordial y obviamente futbolero.
Desde la táctica hasta los estados de ánimo. Desde la palabra que le brinda su cuerpo técnico hasta la experiencia con Nacional de Asunción, Paraguay. Todos estos temas abarcó el técnico misionero, quien fue reconocido por la Escuela de Técnicos Filial Misiones -dirigida por Edén Fernández- por ser el primer representante de la tierra colorada en dirigir en la Copa Libertadores de América.
“Yo soy el psicólogo” (de los jugadores) fue una de las últimas respuestas, entre risas, durante la charla que envolvió a directores técnicos, estudiantes, profesores de Educación Física e invitados, quienes se mostraron compenetrados. Y fue más allá Raschle con su explicación: “Nosotros vemos las necesidades, estamos cerca de ellos, no sólo en lo futbolístico”.
Precisó que Sergio Markarian (uruguayo, ex seleccionador de Paraguay, entre otros) “lo marcó”, porque “te llega” y también recordó a un DT que tuvo en Suiza, quien le guió para llegar a este presente. Claro, todos querían saber de táctica y allí aclaró que “la línea de cuatro (defensores) casi no la uso” y que el juego cambió “mucho”, con respecto a su época de jugador. “Es mucho físico, más lo táctico, pero lo físico es fundamental”.
Consultado si es conveniente contar con nombres de experiencia añadió que “tenés que tener gente experimentada y que sea buen líder”. Y sobre este último punto agregó, “no hay que confundirlo con jefe. El jefe da órdenes, para mí los líderes son importantes, hay positivos”. Y fue más elocuente: “Con un chico no ganás campeonatos”.
Como conductor de grupo sugirió que “es difícil motivar, uno como DT debe ser un buen motivador. Es primordial. Quizás es mi fuerte” y narró que constantemente están cerca del plantel, que realiza charlas por separado y se preocupa cómo llega el jugador, cómo vive.
El presente del fútbol paraguayo refleja un crecimiento, principalmente desde la llegada de Gerardo Martino, actual coach del seleccionado guaraní. Cuando le preguntaron si estaba en el mismo nivel que el argentino, Raschle fue claro: “No, allá son 12 equipos (en primera), acá 20. Además está la B Nacional, no es lo mismo con el ascenso de allá, hay muchas diferencias. También en cuanto al número de jugadores”.
Como cabeza de grupo -en su cuerpo técnico- admitió que es “participativo, escucho todas las opiniones. Por ahí el preparador físico es muy teórico, por eso el técnico tiene que estar atrás”.
Entre sus últimos conceptos confesó que “se hace fácil para trabajar armar un plantel con 23 jugadores”, y que conformalo “cuesta, por los líderes, el carácter, hay que tener disciplina”.
Entre la pelota y el fútbol
Otro de los invitados de lujo en el Congreso fue Ricardo Rojas, ex jugador de Guaraní, Estudiantes de La Plata, River, Benfica de Portugal y Belgrano de Córdoba, entre otros.
Muy claro a la hora del análisis -más allá de que le comentó a El Territorio que ve poco fútbol-, Rojas dijo que los jugadores de hoy “son atletas” y que el gran desgaste puede llevar a una lesión seria. También precisó que en Misiones “hay mucho potencial, en todos los niveles” (jugadores, técnicos, árbitros) y recalcó nuevamente que “la parte física es preponderante, principalmente en el transcurso del campeonato”.
Rojas estableció diferencias entre las pretemporadas de Argentina y Europa, a raíz de que en el Viejo Continenente “se trabaja más personalizado” y advirtió que acá se piensa en un trabajo por seis meses, a contramano de allá, cuando la temporada dura todo el año.
El ex integrante de la selección paraguaya dejó un concepto que quizás es el mejor ejemplo del fútbol contemporáneo: “Jugar a la pelota es una cosa, y al fútbol es otra cosa”.
En tanto Néstor Pitana, árbitro nacional, fue otro de los disertantes del Congreso. El hombre de negro se refirió al cambio gradual que se produjo en su carrera y los pro y contras de dirigir en la máxima categoría.
Carlos López (la altura y su influencia), Ricardo Portillo (el reglamento), Eugenio Seró (diferencias entre fuerza reactiva y explosiva) y el ingeniero Juan Esteban Miño (la alimentación del futbolista), completaron el programa de la reunión que una vez más, cumplió con las expectativas.
Fuente: El Territorio.




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