A un mes del arranque del torneo, Crucero intensifica sus movimientos físicos. Con el compromiso lógico de una etapa decisiva en la preparación y aún con el gran sacrificio que representa permanentes trabajos físicos y poco contacto con el balón, todo el plantel de Crucero del Norte completó una nueva jornada de entrenamientos con mucha predisposición para las rutinas programadas por el PF, en plena pretemporada pensando en el debut en el torneo Argentino A.
Este jueves la sesión fue a un sólo turno (el miércoles lo hicieron doble) con variedad de tareas. Primero varias estaciones en el gimnasio exclusivo que tiene el equipo debajo de las tribunas y, en segundo término, movimientos de coordinación en una de las canchas auxiliares. A diferencia de los días anteriores, Guillermo Álvarez trabajó a la par de sus compañeros y no mostró secuelas de la dolencia en uno de sus tobillos. Tareas diferenciadas realizaron los laterales Gabriel Mosevich (menisco) y Dardo Romero, quienes después del trabajo en el gimnasio, sólo se dedicaron a completar una rutina de trote.
En el consultorio kinesiológico estuvieron Carlos Marczuk y Alejandro Duré, reponiéndose de leves contracturas propias de la exigencia física, pero de acuerdo a la información suministrada por el médico Héctor Duarte, no revisten gravedad y en breve estarán trabajando junto a los demás jugadores.
Este viernes nuevamente habrá doble turno y el último día de trabajo será el sábado en Santa Inés. La etapa más dura de la pretemporada comenzará el lunes, nuevamente en el predio de Santa Inés, donde las tareas en doble turno aumentarán con respecto a la semana en curso. Una vez finalizado esos movimientos, vendrá la etapa de ablande con la disputa de algunos partidos amistosos que ya se están programando. Los rivales serán equipos paraguayos, en encuentros a jugarse en Asunción y continúa firme la posibilidad de un partido ante Boca Unidos de Corrientes, que recientemente ascendió a la Primera B Nacional.
Fuente: clubcrucerodelnorte.com.ar




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