La crisis del fútbol en la óptica del interior

La crisis del fútbol en la óptica del interior
La actual situación de tirantez que se vive entre la AFA y la televisión, tiene su incidencia también en el fútbol del interior, que se ha visto muy perjudicado desde que comenzó esa sociedad, hoy a punto de disolverse.
Un periodista de diario Norte de Sáenz Peña, Raúl Palomino, ha «pintado» en forma extraordinaria la visión de los de «tierra adentro» y vale la pena reproducir su nota. Para el análisis y la reflexión.
Mientras los clubes amateur del interior no saben cómo afrontar los gastos de competencia y los aranceles que deben abonar semanal y mensualmente, jugando sus torneos con indumentaria de varios años y balones que prácticamente piden “por favor” que no lo pateen más, la AFA y la televisión se pusieron frente a frente por una importante suma de dinero originada por decisiones y manejos inescrupulosos de los dirigentes del “fútbol grande”.

Por Raúl Palomino (Diario Norte – Sáenz Peña, Chaco)

Lo llamativo es que mientras este “matrimonio por conveniencia” se fue desgastando, a la par se constituyó en un cóctel letal para el fútbol del interior, que lucha por su supervivencia en un mar de preocupaciones, con hombres y mujeres que todavía siguen apelando a la venta de la clásica tómbola, locro o pollo como recursos para afrontar los “elevados costos” que demanda la participación en un torneo oficial.
Si bien es cierto que el avance de la tecnología no se puede detener y que las sociedades deben adaptarse a los cambios, tampoco puede desconocerse que con la televisación en directo de los partidos de AFA e internacionales la gente dejó de ir a las canchas del interior, salvo ocasiones en que se jueguen los clásicos o encuentros relevantes en las últimas fechas de un campeonato.
También hay que admitir que no es sólo la televisión la causante de que los clubes hoy estén con respirador artificial, que muchos hayan desaparecido y que otros hayan optado por fusionarse. Son muchos los factores, pero en líneas generales los clubes de barrio siguen siendo una alternativa saludable para la formación de niños y jóvenes en un mundo cada vez más complejo.

Para corajudos
En este marco, integrar una Comisión Directiva de un club amateur del interior pareciera ser para “corajudos”, para gente voluntariosa que deja horas de descanso o de momentos con su familia “por amor a los colores”. Gente que cuenta cada moneda como un tesoro y que quizás pida para su club cuando nunca lo hizo para sí.
Por eso muchos dirigentes históricos de los clubes ya no están con una presencia protagónica, porque se desgastaron. Pero seguramente con la satisfacción de haber dejado parte de su vida en una institución social por pasión y compromiso, anteponiendo el bienestar general por sobre el personal.
Y a la luz de los acontecimientos, la AFA prácticamente se constituyó en un ente recaudador que -evidentemente- se preocupa por aumentar el número de equipos participantes en cada edición del Torneo del Interior (superó los 200 esta temporada) para incrementar sus ingresos y no precisamente para favorecer la competencia.

¿Premio o castigo?
Por esto que se viene observando en los últimos años, la participación en este certamen impulsado por el Consejo Federal puede tomarse más como castigo que como premio, porque los gastos son sumamente elevados para un campeonato de quinta categoría y, en caso de no afrontarse el pago de los distintos aranceles, con duras sanciones previstas para los “incumplidores”.
Pero no se midió con la misma vara la situación de los clubes denominados “grandes” de la Argentina. Y por si fuera poco ahora tienen a “Don Julio” como escudo humano en el frente de batalla. ¿Adoptará la misma postura para defender a los clubes del interior o para destinar “algo” de los fondos que llegan a la AFA por la misma televisión que los está hundiendo?.
La voracidad del “primer mundo futbolístico” llega a tal punto que para muestra basta un botón: Desde el Consejo Federal se impulsó la página web “Pase y Gol” para “competir” con un grupo de periodistas que desde hace años viene llevando adelante el portal “Ascenso del Interior” con tanto esfuerzo, dedicación y red de información en todo el país, que lo transformaron en fuente obligada de consulta para medios y clubes del interior.
Desde la AFA “se vio el negocio”, y ahora les retacean todo tipo de información relacionada con boletines de las distintas categorías. Pero parece que la perinola siempre cae del mismo lado “llevo todo”.

“Pobre niño rico”
Ante el cuadro preocupante por el que atraviesa el fútbol del interior, el reclamo de la AFA en nombre de los clubes grandes de la Argentina aparece como una bofetada para las alicaídas arcas de entidades como las chaqueñas, que carecen de una infraestructura adecuada por la falta de inversión que arrastra varios años, no por no querer sino por no poder.
Pareciera que River, Boca, Independiente y Racing (por citar solo algunos), fueran víctimas de la televisión o de alguien que los estafó, y que el Estado debe ser el salvavidas, cuando al mismo tiempo el programa “Nuestro Club” (de la Secretaría de Deportes de la Nación) llega a cuentagotas a los clubes del interior y con requisitos que en general no se pueden cumplir (aunque legalmente sean los que correspondan).
Y precisamente no son pocos los casos de jugadores surgidos de esos clubes de barrio que fueron literalmente “chupados” por los equipos grandes de nuestro país, que luego formaran parte de una transferencia millonaria y sin réditos para la entidad que lo formó en sus “primeros pasos” en el fútbol. Recién en los últimos tiempos apareció la figura de “Derecho de formación”, para cubrir parte de la inversión realizada por el club de origen.
Es que la transferencia de jugadores se transformó en el ingreso más importante, y de acuerdo con lo reflejado por el Diario La Nación “el portal alemán transfermarkt.de, que compila las ventas de jugadores en todo el mundo, en los clubes argentinos ingresaron por transferencias alrededor de 183 millones de euros entre el 1° de agosto de 2007 y el 30 de julio de 2008”.
¿Qué pasó con ese dinero? ¿Cómo se llegó entonces a una deuda de casi 700 millones de pesos?¿Habrá algún responsable real o aparecerán los dirigentes del fútbol profesional -una vez más- como víctimas?
Mientras tanto Julio Grondona, considerado el “Jefe” del fútbol argentino, salió a poner la cara por los clubes no por generoso o solidario, sino porque la AFA es uno de los principales acreedores (le deben unos 338 millones de pesos), junto con la AFIP y los futbolistas, y ahora se negó a seguir prestando dinero.

1 comentario

    • Manuel el 29 septiembre 2009 a las 0:41

    A ver si dirigentes del interior del país reaccionan y dejen de ser unos cobardes que con sus actitudes estan llevando a hacer desaparecer el fútbol del interior. o lo único que les interesa es ir a Buenos aires ida y vuelta en avión a la sesión mensual del Consejo Federal, cobrar el viático y luego ir a cenar a Puerto Madero gratis? Son unos cagones ! !

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