Pasó la primera batalla, sin sangre. El episodio definitivo será el lunes a las 18, otra vez en la AFA, cuando vuelvan a encontrarse los representantes de los 20 clubes de Primera para ver cómo se distribuyen el dinero del contrato de la TV que se cerró con el gobierno de Cristina Fernández. Ayer, el Comité Ejecutivo resolvió cómo dividir la torta entre las ctagorías y hubo acuerdo.
Los dirigentes también se llevaron copia del contrato, que será publicado en el Boletín Oficial.
“Me voy al ring side”, dijo Julio Grondona cuando abandonó la reunión de los dirigentes de la B Nacional. Grondona había terminado un breve encuentro con los hombres de la categoría y sabía que se iba a enfrentar con algo que que amenazaba ser conflictivo. Sin embargo, nada de eso sucedió y la noche terminó en paz. El lunes puede ser distinto.
Del contrato por 600 millones de pesos anuales, los 20 clubes de Primera se repartirán 430 millones, entre ellos los 100 ya adelantados para saldar las deudas con Agremiados, Utedyc, entre otras. Es el 71%, levemente inferior al 79,2% puro del contrato anterior ya que había un 5% destinado a los 2 clubes que ascendían (4,8%) y 0,2%) para los que descendían.
La Primera B Nacional se llevará 78 millones; la Primera B tendrá 35 millones y el Consejo Federal, que representa a las Ligas del interior, 12 millones. Las beneficiadas son las categorías más bajas, que antes no entraban en el reparto. Ahora, la Primera C cobrará 3,5 millones y la Primera D se llevará 1,8 millones.
La suma da un total de 560,3 millones de pesos. Los casi 40 que faltan quedan para la AFA. La Primera debe dar 15 millones, la B Nacional dará 8 y la Primera 5. Esos 28 serán destinados a gastos de organización y viajes de los planteles. Y el remanente, para la caja chica de la AFA.
Ahora viene la pelea por el reparto de los 430 millones (330, en verdad, por los 100 ya cobrados) entre los 20 clubes de Primera. Será el lunes. Y promete ser discutido a fondo.
Hasta anoche había tres planes para definir el ránking de los 20. Una, la menos viable porque sería mantener el status quo y ahondar la diferencia entre los clubes porque hay más dinero para repartir, es la de mantener el escalafón. Esto es con River-Boca a la cabeza, un segundo grupo con Independiente, Racing, San Lorenzo y Vélez, luego los 12 restantes, manteniendo el plus para los recién ascendidos y los que recién llegan a Primera.
River y Boca se llevaban el 18,8%, es decir el 9,4% cada uno. Los cuatro siguientes el 6% cada uno mientras que entre 12 clubes se dividían 31,4%. De mantenerse, River y Boca, que cobraban unos 24 millones del contrato interrumpido, ahora se llevarían cerca de 40 millones.
El segundo plan es mantener el escalafón tal como está. Pero para hacer un reparto más equitativo, Boca y River deberían reducir entre 1,5% y 2% lo que cobrarán mientras que que Racing, San Lorenzo, Independiente y Vélez cobrarían entre 0,5% y 1%. Ese 3% de máxima incrementaría el pozo que se llevan los 12 clubes restantes que pasarían del 31,4% a un 33,4%, de máximo.
Hay una tercera opción. Es más novedosa, la impulsan varios clubes de mediano peso y tiene un guiño de Grondona. Propone dividir los 430 millones en dos. La mitad de ese dinero se dividiría según el ránking y los procentajes actuales. Y la otra mitad se adjudicaría según un ránking elaborado de acuerdo a dos parámetros: resultados deportivos (es decir ubicación en la tabla) y según los clubes “cumplan económicamente”, según confió un dirigente de un club grande. Esto es: tener el plantel al día, disciplina fiscal, no tener deudas (Agremiados, Utedyc, etc). Se trata, un poco, de cumplir con el pacto de 1999 firmado en Ezeiza al que los dirigentes le hicieron la vista gorda durante una década.
Es complicado que se mantenga el reparto como hasta ahora porque entonces, en la reunión del lunes, los 20 clubes pelearán para subir en el escalafón o para no descender en esa categoría. Las otras dos posibilidades mantienen el “orden jerarquico” de los clubes grandes y estrecha la diferencia entre todos. Evitar aquella pelea eventual está en el espíritu de la mayoría. Si no, habrá ring side, como suponía Grondona. Y no le conviene a ninguno.
Fuente: diario Clarín.



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