Las caras de la primera caída

Germán Gamarra, de lo mejor en Crucero (Foto El Territorio)Crucero del Norte no sólo dejó el invicto en tierras santafesinas. También dejó en el tintero varios puntos para analizar.
El 1-2 ante Libertad en Sunchales dejó en evidencia que la falta de variables ofensivas continúa siendo el tema a resolver.
Pero el domingo apareció un aspecto del juego que parecía haber quedado en el archivo: la firmeza y solidez defensiva, indudablemente el punto más alto y regular del equipo.
Lo que pasó en Sunchales debiera, por condiciones del juego, dividirse en dos partes. Por un lado lo que dejó el primer tiempo. Esos primeros 45 minutos demostraron que cuando el rival se lo propone, sabe cómo atacar y por qué sectores, Crucero pierde la línea, entra en el juego del rival y lo termina pagando con errores.
Libertad aprovechó las diminutas dimensiones del campo, pero también sabía que tirando centros para Antonelli le haría todo más fácil a Tomasini y Matto. En este sentido, aglomeró gente en el medio y obligó a los centrales del Colectivero a salir del área, dejando de esta manera espacios para la llegada de los carrileros.
También se notó que cuando enfrente hay alguien “diferente”, como en este caso fue Torres, tomar las marcas y realizar relevos no resulta tan sencillo como parece.
Pese a jugar con tres recuperados, como Marczuk, Recalde y Gamarra, la presión no dio el resultado que se pretende.
Pero más allá de los goles visitantes, que llegaron por errores defensivos que generalmente no sucedían, la preocupación estuvo en la carencia para llegar al arco de enfrente con la pelota en los pies, con criterio y con variantes.
Pey Brítez hizo lo que pudo, a Teco le costó sumar por derecha y Gamarra y el obereño pensaron más en la recuperación que en sumarse al binomio Duré-Soto en ofensiva. Dupla que se mostró liviana, descordinada y alejada de la zona de gatillo.
Afortunadamente, las cosas cambiaron en el complemento, apareció la personalidad, floreció la actitud y el equipo pasó a dominar a su rival.
Que la hubiera metido de penal Romero no hubiera modificado estos conceptos, aunque sí el resultado, que quizás hubiera tapado facetas negativas del juego.
Lo positivo es que, cuando se lo propone, Crucero origina peligro y situaciones de gol, pero le sigue faltando ese “goleador” que defina los partidos.
Igual, como lo dijo Tomasini, el objetivo es estar, semana a semana, entre los primeros tres del grupo, que son los que irán por el ascenso. Además, viendo el presente del otro ascendido (Sportivo Belgrano, que perdió sus cuatro partidos), mantener el liderazgo en las primeras fechas es un gusto que no todos pueden darse.

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