“Caminante no hay caminos, se hace camino al andar”, escribió en una de sus obras más importantes, el poeta español Antonio Marchado. Tal vez ese largo transitar por diferentes caminos, o profesiones en este caso, ayudaron a forjar una fuerte personalidad, que no se la cree y que sigue respetando lo que le inculcaron sus padres, el respeto por los demás y la humildad.
Por más que hoy aparezca en televisión seguido o su nombre está en boca de todos, Néstor Pitana, este árbitro misionero que llegó al fútbol profesional de AFA, vive un presente más que auspicioso, en una profesión a la que llegó por una cuestión fortuita y en la que cada vez se va consolidando, tanto que algunos medios dicen que podría llegar a juez internacional en la próxima temporada.
“Nito”, como lo conocen sus íntimos, jugó al fútbol en 20 de Junio, en su Corpus natal, Tigre de Santo Pipó y Guaraní Antonio Franco. Luego incursionó en el básquetbol. Además, se transformó por algunos segundos en actor de cine, en la película La Furia (filmada en Misiones en 1997), en la que interpretó a un guardia cárceles, acompañando a los protagonistas Diego Torres y Laura Novoa (1997). Como si fuera poco, fue guardavidas y también custodio en un boliche.
“Todo ayudó, todo cargó a ese paquete. No digo hoy que esté realizado como persona, o como profesional, porque uno todos los días tiene que aprender. No sólo en esos dos aspectos, sino como pareja, hijo, hermano o lo que sea. Y la verdad que todo ese tipo de cosas o actividades hicieron que uno vaya creciendo y la verdad que no puedo rescatar un momento o un lugar que me marcó, pero si que todo ayuda para seguir creciendo o fijarse metas y alcanzarlas”, asegura Pitana, dispuesto a compartir con PRIMERA EDICION las vivencias que lo llevaron a transformarse en un personaje reconocido y a ganarse el respeto del público misionero, que lo saluda con orgullo cada vez que visita una cancha en la provincia.
Además de jugar al fútbol y al básquet, ¿qué otras cosas hiciste antes de llegar al referato?
La verdad es que tengo un curriculum un poco extraño, por las cosas variadas que hice. Arranqué como jugador en 20 de Junio, pasé por Tigre. Después jugué en Guaraní, en donde lo tuve como técnico a Darío Labaroni y un paso fugaz por Textil Mandiyú. También fui como se dice “patovica”, en un boliche, que ya no existe (Géminis). También hice de guardavida en Villa del Parque. Luego entré al profesorado -de educación física-. En el básquet integré el seleccionado misionero sub- 18, que gratos recuerdos -comenta-, cuando estaba a cargo Alejandro Pierotti, uno de los mejores técnicos del básquet misionero.
Disfruto mucho del presente, pero uno nunca se olvida de sus pasos anteriores.
¿Cómo llegaste al arbitraje, qué persona fue la que más te insistió o influyó para que lo fueras?
Qué pregunta difícil. Siempre el fútbol, eso fue lo principal. Después hubo un momento que terminaba la carrera de educación física y estaba viviendo en Corrientes. Empecé dirigiendo los intercolegiales. Los otros profesores me decían ‘toma dirigí vos’. Había estudiado las reglas en el profesorado. Después unos señores de apellido Méndez y otro Meza, que luego fue mi instructor en Corrientes, me habían visto y me dijeron porque no me acercaba al arbitraje. Primero le dije que no. Un no rotundo, pero después que me lo dijeron entré a observar en los partidos al árbitro. Otra cuestión que después me marcó fue cuando lo vi a Pierluigi Colina (ex árbitro italiano). Me gustaba porque entraba en calor dentro del terreno de juego previo al partido, al igual que los jugadores. Rescaté varias cositas de él. Después uno le va encontrando ese gustito de ponerse la camiseta negra, pero fueron muchas cosas las que hicieron que esté en el arbitraje.
¿Sos de leer o mirar películas?
Sí, me gusta mucho. Entre los libros me gusta Padre Rico, Padre Pobre (de Robert Kiyosaki). Me parece un libro interesante, en lo que se refiere a fijarse metas y tratar de conseguirlas. En lo que se refiere a películas, soy un consumidor de ellas, pero me agarraste algo desprevenido. Hay grandes películas argentinas muy lindas y también las internacionales. Una de las que se me viene en mente es “El extraño caso de Benjamín Button” (con Brad Pitt y Cate Blanchett), que más allá que sea ficticia, me pareció interesante.
¿Qué recordás de esos segundos en los que apareciste en la película La Furia, en el papel de uno de los gurardiacárceles?
Uh, me hiciste volver muchos años atrás, pero fue una experiencia quizás única e irrepetible. La verdad es que fueron unos segunditos, pero ese tipo de cosas ayudan a crecer. La verdad es un lindo recuerdo.
¿Cómo te llevas con la política. Te gusta o no te interesa?
La política es un tema pendiente en mi vida. Me gusta, pero no la política partidaria. No es que esté abriendo el paraguas. Aunque creo que un tema pendiente del Gobierno nacional y provincial es una verdadera política de Estado en el aspecto deportivo. De la otra política no opino porque sinceramente no conozco.
Aunque Pitana tiene en claro que quiere llegar al sitial más alto en el arbitraje, también aclara que no le quita el sueño llegar a ser juez internacional este año.
Parecía una utopía
Debutó en el estadio de Colón
Pitana dirigió un partido entre Alumni e Independiente de Rivadavia (Mendoza) junto a sus coterráneos José Gómez y Edilio Castillo. A su regreso se dio el gusto de ingresar y pisó el césped del estadio de Colón, que lo dejó impactado por la cercanía que propone con el público. Siete meses más tarde, sin pensarlo, fue citado para dirigir su primer partido de primera A en ese escenario (Colón vs. Central).
La pasión se siente
En otras provincias mucho más
Su imagen ascendente y las buenas actuaciones en partidos importantes hacen que la gente vaya reconociendo a Pitana. En este sentido, “Nito” siente que hay provincias en las que la gente te hace sentir esa exposición mediática, en Rosario, Córdoba o Buenos Aires hay fanáticos que te paran en la calle y te piden una foto o hasta algún autógrafo. En Misiones también ocurre, pero con cierta timidez.
Fuente: Primera Edición.




Comentarios recientes