El gran año de Crucero del Norte

El gran año de Crucero del NorteUn año calendario no es lo mismo que un año cargado de fútbol. En 365 días se juegan dos campeonatos y en el caso de Crucero, durante 2009, intervino en dos categorías. Parece que fue hace mucho pero no, en este 2009, la Asociación Mutual del Personal de Crucero del Norte consiguió el ascenso desde el Argentino B al Argentino A, transformándose en el logro deportivo más importante de la corta pero rica historia del club.
Las imágenes vuelven un ratito a la memoria y en el José María Minella de Mar del Plata quedaron grabadas escenas imborrables. Pocos se acordarán del 0-0, de las atajadas de Gaona, del gol que se perdió Pedro Brítez y de los cabezazos casi de arco a arco de Medrano. Todos recuerdan los festejos y sobre todo un momento sublime que marcó, antes del partido, que ese día era el día de Crucero. Fue cuando comenzaron a llegar los misioneros a la cabecera visitante con los colores amarillo y naranja que tiñeron una de las tribunas del estadio, en un episodio pocas veces visto en un equipo de fútbol que representa a la tierra colorada. Y todo fue espontáneo, porque todos esos fanáticos que viajaron a Mardel, tuvieron que abonar el pasaje y la entrada y nadie le regaló nada. Fueron por convicción, seguros de que se venía un festejo e interesados en participar en el momento más feliz de la vida deportiva de Crucero y uno de los más importantes de los últimos años en la vida deportiva de la provincia.
Un equipo con identidad misionera, con chicos nacidos en la provincia y hombres que fueron embajadores de nuestro fútbol en el mundo. Con la jerarquía de foráneos pero con el sello de Crucero, un símbolo y un ejemplo a seguir por todos, por otros clubes, por otros dirigentes, porque cuando las cosas se hacen con seriedad y responsabilidad, todo llega. Llegan los logros deportivos, vuelve la gente a la cancha y aparecen los sponsors. Así vive Crucero y así consiguió el ascenso para prestigio del fútbol misionero, que se merece y puede estar más arriba todavía.
La incursión en el Argentino A sorprendió a propios y extraños con números envidiables en la fase regular: 35 puntos en 16 partidos con 11 victorias, 2 empates y tres derrotas, gracias a los 22 goles a favor y 13 en contra. Primero en la tabla general de punta a punta y con un pequeño tropezón en el Pentagonal que lo dejó sin chances de meterse en semifinales. Impresionante para el certamen debut que ya le permite asegurarse la permanencia en la categoría una temporada más. Si el reglamento no lo favoreció después de semejante campaña, no es un tema que ahora merezca discusión, pero indudablemente no debemos olvidar que ni el más optimista esperaba semejante arranque.

Lo que viene, lo que viene…
El 2010 será vertiginoso de principio a fin, se jugarán varios partidos entre semana y todo será mucho más difícil para Crucero, porque en el Clausura todos le jugarán de manera diferente al colectivero porque ya se ganó el respeto en la categoría. Cambian los rivales y no es un dato menor, porque tendrá que lidiar con históricos como Racing de Córdoba, Juventud Antoniana de Salta o Talleres de Córdoba. Tendrá que medirse nuevamente con una de sus espinas como Central Córdoba de Santiago del Estero y vérselas nuevamente con los dos equipos de Sunchales ,que le terminaron amargando en el Apertura.
Mantiene la base del plantel, se reforzará poco pero bien y siempre priorizará a los jugadores misioneros. Tiene una línea de trabajo con un entrenador como Pedro Dechat que cumplirá dos años en su cargo, en un hecho inédito para un DT en la Argentina. No sobran ejemplos de entrenadores que duren tanto tiempo en su cargo, claro, ayudan los resultados, pero lo cierto es que en Crucero los proyectos se respetan y tienen continuidad hasta que se cumplan. La dirigencia lo tiene claro y anticipadamente el cuerpo técnico y los jugadores consiguieron el objetivo que les trazó la dirigencia: Hacer un papel digno y mantener la categoría. Y vaya que fue digno.
Es imposible no ilusionarse con más, es imposible no pensar que Crucero será protagonista con semejante plantel y con el arranque que tuvo, pero depende de muchas cosas. ¿Qué tiene El Colectivero para apuntar en el Clausura a meterse en los Pentagonales? Todo, equipo, cuerpo técnico, dirigentes, infraestructura y el entusiasmo de la gente. Si no lo persiguen tanto las lesiones, (fue determinante en las últimas fechas), si baja la cantidad de suspendidos y si cuenta con una cuota mínima de suerte necesaria para cualquier emprendimiento, luchar por otro salto de categoría no es una utopía. Ya no hay presiones porque lo mejor ya pasó y fue a principios de temporada con el ascenso al Argentino A. Todo lo que vendrá a partir del 17 de enero será un regalo.

Fuente: sitio oficial club Crucero del Norte.

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