Un torneo arriba del micro. Jugar en la tercera categoría del fútbol argentino, es acostumbrarse a viajar, viajar y viajar. Claro, no todos suman la misma cantidad de kilómetros que Crucero del Norte, porque al no tener rivales en la región, ahora Sunchales o Lincoln, en la provincia de Buenos Aires, será lo más cercano. También en el mapa de ruta hay que agregar Córdoba, Santiago del Estero y Salta. “Para nosotros mil kilómetros ya no es nada”, bromea más de un jugador del Colectivero. Y no es un chiste, es real y en una categoría semi-profesional, todos los recorridos se realizan en colectivo.
Más allá del confort del micro de Crucero, acondicionado especialmente para el plantel de fútbol, tantas horas arriba de un colectivo obliga al equipo de Misiones muchas veces a salir con anticipación, “para descansar y llegar bien a los partidos, porque no es lo mismo dormir en arriba del ómnibus que en una cama”, explica el profe Ariel Cóppola. Incluso los rivales del Colectivero en la competencia, más de una vez pegaron el grito en el cielo por las distancias que tenían que recorrer. Y uno de los que más se quejó fue Unión de Sunchales “claro, si siempre tuvieron todo cerca, jugaban en Sunchales, en Rafaela, en San Francisco, en Paraná, ahora van a tener que viajar mucho más como siempre lo hicimos nosotros, que estamos acostumbrados”, manifestó el DT Pedro Dechat.
No son excusas y justo Crucero, no es un equipo que tenga inconvenientes con los traslados. Viaja cómodo, con servicio a bordo y tantas horas en tránsito por el país, no incidieron en nada en su rendimiento, prueba de ello es el primer puesto en la general durante el Apertura aunque sobre el final, con tantos partidos seguidos en pocos días, viajes incluido, aparecieron lesiones que fueron determinantes en el desenlace. “Es insólito lo de este torneo. Crucero lideró toda la competencia y sólo perdió un partido y se quedó afuera de semifinales. Nunca vi un formato así”, opinó Perezlindo cuando se presentó ante sus nuevos compañeros.
En el Argentino B era diferente, porque Crucero tenía rivales en Corrientes, Chaco, Formosa y a lo sumo Concordia o Gualeguaychú, algo similar ocurre con equipos que ahora militan en el torneo Argentino A y que en 600 kilómetros a la redonda, tienen a todos sus adversarios de la etapa regular. Recién cuando se jugaban play-offs, los misioneros recorrían distancias más largas como Olavarría, Santiago del Estero o Salta. Pero ahora son viajes ya programados con anticipación, con un calendario apretado que, en el caso de Crucero, tendrá que partir este fin de semana hacia Sunchales, luego tendrá dos partidos en cuatro días en Garupá y posteriormente un periplo por Santiago del Estero primero y Lincoln después. Y más adelante San Francisco, Córdoba y también Salta.
Otra no le queda, Crucero no tiene rivales que geográficamente se ubiquen más cerca y para evitar viajes tan largos, ascender en algún momento al Nacional B puede acortar los tiempos, debido a que en esa categoría, la Afa reconoce gastos por traslados en avión a partir de los 1000 kilómetros y salvo Boca Unidos de Corrientes (que ahora está en esa categoría) el resto de los equipos están bastante lejos de Misiones.
Fuente: sitio oficial club Crucero.



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