Histórico triunfo

Histórico triunfoSencillamente inolvidable, uno de esos momentos que quedarán guardados en la retina de las casi siete mil almas que acudieron al estadio Andrés Guacurarí de Garupá. Por muchos motivos, la victoria de Crucero del Norte sobre el mítico Talleres de Córdoba por 3-2, es el triunfo más importante de la corta historia del equipo misionero. Le ganó al puntero en un partido dramático y se dio el gusto ante su gente de bajar a un grande de la categoría que resignó el invicto y soportó a un Crucero luchador y ganador.
Típico de misionero, muchos todavía no habían ingresado a la cancha, otros, como siempre, llegaron tarde y alguno se demoró más de la cuenta saludando a un amigo en la tribuna, por eso la mayoría se perdió la joya de Lisandro Sacripanti, que a los 22 segundos sacó un remate exquisito que se clavó en el ángulo, a pesar de la gran volada de Pablo Schab. Nadie lo podía creer, excepto el centenar de cordobeses que llegó hasta Garupá mientras el resto se preguntaba ¿Qué pasó? Menos mal que Crucero reaccionó enseguida gracias al remate de Cabrera para el 1-1.
Ya se habían acomodado todos en el estadio cuando Talleres comenzó con el toqueteo en el medio. La elegancia de Monay, la dinámica de Buffarini y la velocidad y precisión de Anívole, era demasiado para el medio de Crucero, que se apoyó en una férrea marca de los del fondo, para custodiar a Sacripanti y Solferino. El equipo que ahora dirige Fulgencio Alfonso se acomodó mejor de contragolpe, con la conducción de Duré y las corridas de Márquez, comenzaron a encontrar espacios para vulnerar a una dubitativa defensa cordobesa y así llegó el segundo. Marczuk recibió un gran cambio de frente de Gamarra, la corrió hasta el fondo por derecha y tiró un centro medido que Cuqui Márquez, sin marca, definió con jerarquía para el 2-1.
El delirio era tal en Santa Inés que retumbaba hasta Posadas, era cierto, Crucero le estaba ganando a Talleres de Córdoba en un partido por los porotos en serio. Podrán decir que este equipo que orienta Rebottaro no tiene nada que ver con el que militó muchos años en Primera A y jugó copa Libertadores y Conmebol, pero tiene una historia muy grande, se nota que es un plantel de otra categoría y la prueba estuvo en la gente, que copó el Andrés Guacurarí, atraídos por el fenómeno “Talleres”. Pero otro descuido defensivo puso tablas otra vez en el marcador, con un centro pasado que Solferino, aprovechando que no salió a cortar el centro Schab, de cabeza la cruzó para el 2-2 cuando se moría el primer tiempo.

La jugada de Fulgencio
La segunda parte se presentó muy favorable a Talleres en el dominio del balón aunque sin profundidad. Crucero intentó presentar batalla más arriba, pero el buen pie del rival complicaba las cosas. No obstante Gamarra, de gran partido, se doblegó para recuperar y salir por los costados y Marczuk fue incansable por derecha. Duré cumplió otra destacada actuación y se lo notó muy enchufado mientras que Derlis, con poca participación, fue inteligente para generar espacios para un agazapado Márquez que esperaba el zarpazo.
Decisiones del árbitro muy desacertadas, inclinaron por momentos la cancha y varios tiros libres cayeron cerca de las manos de Pablo Schab, aunque sin sobresaltos. Matto salió por una lesión y en su lugar Rodríguez cumplió a la perfección, pero el problema estaba arriba, donde la pelota volvía muy rápido y nadie la aguantaba. Dardo pasaba poco al ataque porque tenía que controlar a Buffarini y por el otro costado Anívole era una pesadilla, entonces Fulgencio recurrió a una vieja fórmula, el centro para la cabeza de Escobar Fretes. El paraguayo que llegó a Crucero llevado por Fulgencio hace varios años para el Torneo del Interior, casi no la tocó pero cuando le tiraron un centro, saltó y estampó el cabezazo de la victoria. Una gran triangulación entre Marczuk, Semino y Escobar, permitió construir un centro a la medida del atacante, que se elevó y eligió el destino del balón que se abrazó con la red. Gol y explosión en Santa Inés.
Con más de 15 minutos por delante, el equipo de Fulgencio se refugió, se acomodó con un 4-4-2 con el ingreso de Recalde por Soto y se defendió como sabe, (lo mejor que tiene) para edificar otra victoria en serie jugando en casa, aunque no fue una victoria cualquiera, fue la más importante de la historia del club, para que grandes y chicos que disfrutaron del espectáculo en Santa Inés, puedan contar dentro de unos años que Talleres de Córdoba, perdió con Crucero del Norte en Garupá. ¡Qué tal!

Fuente: club Crucero del Norte.

1 comentario

    • TETI el 29 enero 2010 a las 23:58

    SI VIEN PARA USTEDS ES ALGO FANTASTICO E HISTORICO HABERLE GANADO A TALLERES, PARA NOSOTROS LOS CORDOBESES NO DEJA DE SER UN PARTIDO MAS CONTRA UN RIVAL Q COMO OTROS ES LA PRIMERA VEZ Q ENFRENTAMOS Y QUE NO ESTAN ACOSTUNBRADOS A JUGAR CON EQUIPOS GRANDES COMO LO ES LA T, OVBIAMENTE SIN MENOSPRESIAR A LOS MISIONEROS NI A NINGUN OTRO EQUIPO DE LA CATEGORIA, SOLAMENTE DEJANDO EN CLARO Q PARA LOS HINCHAS DE LA T ESTO ES UN CAPITULO MAS DEL PEOR MOMENTO DE LA HISTORIA DEL CLUB Y Q SEGURAMENTE EN ALGUN TIEMPO TENDRA SU CAPITULO FINAL Y VOLVERA A SER COMO ANTES!!!OJALA ASI SEA!!! ESPERO Q MI COMENTARIO NO OFENDA A NADIE, ES MAS, COMO BUEN HINCHA DEL FUTBOL QUE SOY LES DECEO Q EN ESTE PROYECTO DE LLEGAR AL FUTBOL GRANDE SEA CON EXITO Y PUEDAN CUMPLIRLO!!

    N. de la R: Teti, las razones las exponés en la primera parte de tu mensaje. Para Talleres es un rival al que enfrentan por primera vez, nada más.
    Para los misioneros y especialmente Crucero, es ganarle a un GRANDE del fútbol argentino.
    Un abrazo y mucha suerte.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.