El conjunto santafesino de Atlético Rafaela le ganó 2 a 0 a Boca Unidos, sin hacer demasiado, y aprovechó el paso en falso del conjunto de la ribera correntina que, en ningún momento, pudo desplegar su fútbol y cayó sin objeciones. La visita dejó una imagen distinta a lo que su público está acostumbrado ver.
La próxima semana, San Martín de San Juan se presentará en cancha de Huracán Corrientes.
La lluvia, que cayó con intensidad media hora antes del comienzo del partido, pareció obrar como una bendición para Atlético de Rafaela, que en su segunda presentación oficial del año, se recuperó y venció anoche aquí a Boca Unidos por 2 a 0. El partido de la 21ª fecha del torneo de Primera B Nacional fue seguido por escasa cantidad de aficionados que desafió el “aguacero”, que cayó antes y en pasajes del encuentro, festejando el triunfo local.
Los goles fueron convertidos por Fabricio Fuentes a los 32’ empujándola de cerca y por Luis Lagrutta a los 17’ del complemento con un derechazo desde 30 metros que superó a Cristian Mazzón.
Una imagen desteñida fue la de Boca Unidos aquí, que como nunca prácticamente no pudo generar situaciones netas de gol; jamás le encontró la vuelta al partido, no encontró los espacios para imponer su juego y fue asfixiado por la marca del local, que sin hacer nada del otro mundo se quedó merecidamente con los tres puntos.
Ahora, el domingo que viene, Boca Unidos recibirá la visita del puntero San Martín de San Juan, en un partido a jugarse en la cancha de Huracán Corrientes y en el que tratará de recuperar su mejor imagen, porque la de a noche fue una sombra del equipo que goleó a Quilmes sólo cinco días atrás.
Un primer tiempo que lo tuvo a Atlético de Rafaela como principal protagonista a partir del despliegue del chico Luis Lagrutta con sus mandadas por el carril derecho, sin que Fredrich pudiera obstaculizarlo. Benítez y Amaya tampoco pudieron cortar por el medio y entonces no alcanzó el buen desempeño en la zona de volantes.
Por eso Rafaela, sin crear demasiado peligro, fue el que buscó siempre ante un rival que no estuvo acertado en al contención, resignó varios metros y tampoco pudo zafarse de la buena marca, que presionando insistentemente hizo el local.
La primera aproximación de la etapa inicial se produjo a los 7’ con un cabezazo bajo de Oscar Carniello que besó la base del poste derecho de Cristian Mazzón, a la salida de un tiro de esquina. A los 30’ Lagrutta escapó a espalda de Fredrich y su centro bajo y rasante contuvo Mazzón, cuando entraba para conectar Alexis Blanco.
Rafaela se adaptó más rápido a la cancha rápida por la lluvia y si bien es cierto no ejerció un dominio total del juego, siempre insinuó más. Y, así, a los 32’, Castro bajó un tiro de esquina que Fabricio Fontanini la alcanzó a puntear solo frente a Mazzón, ante la falta de reacción de la defensa de Boca Unidos.
Fue la diferencia justa hasta ese momento, porque Boca Unidos no había llegado hasta el arco defendido por Guillermo Sara (un tiro muy alto de Rami fue su aproximación). Recién después se adelantaron Cárdenas y Benítez, entonces el juego se emparejó, aunque fue Rafaela el que estuvo cerca del segundo en una jugada en la que hubo rebotes y finalmente la gente de Boca pudo despejar, salvando el peligro.
Comenzó más parejo el complemento, pero a Boca le costaba demasiado generar fútbol y mucho más situaciones de gol frente al arco de Sara. Rafaela empezó a meter pelotas por el sector derecho de la defensa y en una de esas, a los 17’ Gigli la recibió en ese sector y la tocó al medio para la entrada libre de Luis Lagrutta, quien apuntó y desde 30 metros metió el derechazo que superó a Mazzón.
Un dos a cero que tranquilizó a Rafaela, que intentó hacer circular el balón con más serenidad y obligó al entrenador Darío Kudelka a ponerlo a Oscar Páez en lugar de Monrroy, que tampoco había incidido en el desarrollo del partido. A partir de ahí la desesperación atrapó a la gente de Boca Unidos, que tozudamente intentó arrimar peligro pero lo suyo se diluyó en las inmediaciones del área.
Los cambios tampoco mejoraron la imagen de un equipo que no funcionó. Ni colectiva, ni individualmente. Es más, la impotencia hizo que terminara con diez por la expulsión del ingresado Marcelo Gutman a los 45 minutos de la parte final. Poco antes, Rafaela estuvo cerca del tercero en una acción que no pudo definir Germán Cáceres, pero habría sido sólo parala estadística porque nunca peligró el triunfo del local, ante un rival que esta vez no rindió de acuerdo a como lo venía haciendo.
Boca Unidos sufrió aquí un tropezón, que su gente espera que no implique una caída y que en la tercera fecha recobre su fútbol para recibir en casa al líder San Martín de San Juan.
Fuente: diario Época.




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