Fue una noche de miércoles. Crucero quería ganar para mantener su racha perfecta en casa, bajar a un rival directo como Juventud Antoniana y posicionarse en la zona 2 del Argentino A.
Pero el 1-1 final, en definitiva, analizando fríamente los otros resultados y teniendo en cuenta que el Colectivero terminó con dos hombres menos, no fue tan negativo como podría haber sido.
El equipo de Raschle hizo mejor las cosas que su rival, incluso en inferioridad numérica, pero no pudo definir en el arco de enfrente lo que produjo en el medio y debió conformarse con un punto que tiene sabor a poco.
La tuvo que remar de entrada
Ofensivamente la idea era ambiciosa. Pero a los 8 minutos hubo superpoblación de mediocampistas en ataque, Marczuk y Cabrera se soltaron por derecha para acompañar en ofensiva y descuidaron el sector. La pelota quedó en poder de Juventud, Lucas Rodríguez apareció totalmente solo aprovechando la ausencia de marcadores en ese lugar y metió un rápido y preciso pelotazo para Acosta, que con gran clase la tocó por arriba ante la salida de Gaona para el 1-0.
Antoniana, que tuvo como principal virtud no esconderse en su área y salir a cambiar golpe por golpe, encontraba de manera muy prematura un premio a su iniciativa.
El Colectivero, que sintió el impacto pero sin entrar en la desesperación, entendió que el juego debía pasar por los pies de Soto. Y el paraguayo fue importante para hacer jugar, pero también lo fue la claridad y convicción que tuvieron los salteños para recuperarla y salir de contra.
Con Acosta en un gran nivel, Juventud dejó escapar una inmejorable chance para el 2-0, cuando el propio delantero, mano a mano con Gaona después de una contra, decidió asistir a Arrigo en vez de definir, pero su pase fue muy corto y el arquero anticipó la jugada.
Con la tranquilidad que caracteriza a sus jugadores, Crucero fue progresivamente adueñándose de la pelota, y del mismo modo empezó a inclinar la cancha con un medio que definitivamente hizo valer su mayor oficio.
Una asistencia de Soto que Duré mandó a las nubes, un frentazo de Tomasini que terminó en las manos del uno salteño y un misil de Dardo Romero que obligó a Aguiar fueron los anticipos de lo que se iba a venir.
Pero hubo que esperar hasta la media hora para que en el marcador se refleje lo que sucedía en el terreno de juego. A los 29’, tras un pelotazo largo, Soto encaró con pelota dominada entre los dos centrales, y cuando se aprestaba a definir llegó la infracción desde atrás y el claro penal que vio todo el estadio. Dardo Romero, cuándo no, cambió la máxima pena por gol, tanto que agrandó al dueño de casa.
A partir de ahí y hasta el cierre de la primera parte, fue todo del Colectivero, que terminó dejando una mejor imagen que su rival.
Al igual que en la primera parte, Antoniana estuvo a tiro de volver a madrugar en el inicio, pero Gaona se quedó con el remate de Arrigo.
Afortunadamente para el espectáculo, el partido se hizo de ida y vuelta, ninguno cedió en sus ambiciones ofensivas y no faltaron las ocasiones de gol. Crucero mantuvo la supremacía en lo que a tenencia de pelota se refiere, abrió el abanico de variantes del medio para arriba pero le costó cerrar las jugadas.
El equipo de Raschle lo buscó hasta el pitazo final, pero Soto se había quedado sin gasolina y las dos torres no pudieron prevalecer en el área chica salteña.
La roja a Dardo Romero y la confirmación de la victoria de Talleres en Sunchales (resultado favorable) terminaron por sellar el punto, y aunque fueron las primeras unidades que resignó como local, Crucero volvió a dejar una buena imagen frente a un equipo que también estará en la pelea.
Fuente: Gustavo Hollmann, diario El Territorio.



Comentarios recientes