No es el mejor momento para sonreír por una chance, pero la importancia de la cita y el largo tiempo de espera le generan alegría a Matías Giménez. Es que el misionero entrenó este miércoles con los titulares de Boca y podría ser titular el domingo en el superclásico ante River, aunque él prefiere ser cauto.
El zurdo mediocampista apostoleño eludió los micrófonos de los medios de Buenos Aires porque en el Xeneize “el horno no está para bollos” a causa de los pésimos resultados del equipo en el Clausura, pero reconoció que está “tranquilo” ante tan importante posibilidad.
Relegado desde la asunción de Abel Alves al frente del plantel, Giménez podría tener justo ante River su debut oficial con la camiseta azul y oro, pese a lo cual, y dado además que los entrenamientos son a puertas cerradas, prefiere evitar pronunciarse sobre esta chance, ya que falta mucho para el domingo y el técnico todavía está en etapa de pruebas y cambios (ver aparte).
“Mañana (por hoy) veremos qué pasa”, dijo Matías, quien hizo carne la necesidad de todo Boca y manifestó, entre urgencia y expresión de deseo, que “queremos salir del pozo”.
El DT vio con buenos ojos la tarea del apostoleño en la práctica de fútbol del martes, en la que descolló con dos goles y una asistencia para que un juvenil anotase otro.
El volante, proveniente de Tigre, fue la primera incorporación xeneize en el año y jugó en el Torneo de Verano, pero la turbulenta pretemporada que determinó la salida de Alfio Basile de la conducción técnica lo dejó fuera de circulación para la Primera.
De hecho, a lo largo del presente Clausura, sólo concentró una vez y Alves le aclaró que era la tercera opción para el puesto de carrilero por izquierda, detrás de Cristian Chávez y de Federico Insúa.
Unas semanas atrás, el misionero jugó en la Reserva y fue expulsado, situación que calificó de “injusta” en declaraciones a Radio Mitre.
Sin embargo, como el equipo no le responde al entrenador (el martes fue duro y les pidió “actitud”), la mirada del Chueco se posó en los que habían quedado relegados, como Giménez y el histórico Hugo Ibarra.
Así, aunque de aquí al día del partido pueden suceder muchas cosas, este guiño le permite a Giménez ilusionarse, ya que el técnico se juega el puesto frente a River, algo que el propio jugador admite más allá de si juega o no el superclásico: “Acá lo importante pasa por ganar el domingo”.
Fuente: territoriodigital.com




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