Los goles cordobeses de Talleres y Racing, sobre Unión y Libertad de Sunchales, eliminaron a los conjuntos santafesinos y le permitieron a Crucero del Norte clasificarse, como tercero de la zona B, al Pentagonal «B».
Crucero tendrá fecha libre en la fecha inaugural, el miércoles y debutará el domingo como local frente a Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay.
En la 3º fecha visitará a Guillermo Brown, en Puerto Madryn, la 4º será local ante Juventud Antoniana y se despedirá en Paraná, ante Patronato.
El otro Pentagonal lo jugarán Talleres de Córdoba, Ramón Santamarina de Tandil, Huracán de Tres Arroyos, Estudiantes de Río Cuarto y Desamparados de San Juan.
Lo que no lo consiguió en Salta llegó de regalo desde otros estadios. Crucero no pudo hacer su parte de ganarle a Juventud Antoniana pero la categórica caída 3-0, tuvo consuelo cuando minutos después del pitazo de Wálker, desde Sunchales y Córdoba llegaban buenas noticias. Racing le empataba en el último minuto a Libertad y en Córdoba, Talleres batió a Unión 2-1 y esos goles, le permitieron al equipo de Daniel Raschle clasificarse tercero en su zona. Un verdadero milagro.
Si hay un Dios, la fe en Crucero mueve montañas, esas imponentes que rodean el Martearena y que asistieron a la inobjetable goleada de Antoniana que también logró el pasaporte al Pentagonal. A los 30 minutos, Rodríguez venció a Gaona y desató el delirio en el Mundialista mientras la impotencia de Crucero mostraba su peor cara con un golpe de Recalde a un rival en la cara del árbitro que inmediatamente le mostró la tarjeta roja.
Si once contra once Antoniana era superior, imagínese con uno menos Crucero, que con el ingreso de Gamarra para nivelar el medio por Tomy González, no alcanzó para al menos intentar un empate que, en algún pasaje de la tarde, servía para clasificar. Juventud fue paciente, controló el ímpetu de Marczuk, marcó bien a Márquez y comenzó a aprovechar el ancho de la cancha. Y mientras más se desesperaba el equipo misionero, más espacio tenía el elenco salteño que logró el segundo con una gran definición de Ermini y el tercero con un penal ejecutado por Medina.
La felicidad invadió a los salteños mientras que la tristeza se apoderó de todo el plantel colectivero rumbo al vestuario, pero dentro de su propio búnker en el Padre Martearena, recibió las noticias alentadoras para que, a pesar de la derrota, Crucero clasifique. Cosas del destino, cosas del fútbol, un verdadero milagro que permite al embajador del fútbol de la tierra colorada, meterse de nuevo por la lucha hacia el ascenso.
Fuente: sitio club Crucero.



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