Patronato de Paraná desató una gran fiesta en el «Presbítero Grella» de la capital entrerriana, al vencer a Crucero del Norte por 3 a 1 y de esa manera se clasificó semifinalista del Argentino «A», buscando el ascenso a la Primera B Nacional.
En el otro cotejo de la 5ª y última fecha del Pentagonal B, Juventud Antoniana igualó con Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay 1 a 1, resultado que obligaba a Crucero a ganar en Entre Ríos para acceder a la semifinal ante Cipolletti de Río Negro.
Los goles fueron marcados por Fabián Espinola, a los 3′, aumentó Diego Leclerq, a los 27′, descontó a los 54′ Fernando Márquez para el colectivero y, a los 85′ Edgardo Britez puso cifras definitivas para los rojinegros entrerrianos, que volverán a pelear el ascenso, como la pasada temporada ante Boca Unidos de Corrientes.
Crucero se despidió hasta la próxima temporada, donde -seguramente- se verá un plantel renovado.
Cometió errores y los pagó muy caro. Porque cuando apostó a la recuperación, se encontró con la fortaleza y variantes de un equipo experimentado como Patronato que lo liquidó de contragolpe y finalmente lo terminó ganando 3 a 1, para avanzar a la instancia semifinal del Torneo Argentino A de Fútbol.
La apertura del marcador para los locales llegó a los 3’, cuando un descuido en la defensa sorprendió al arquero Pablo Schab y Fabián Espínola lo aprovechó. A partir de ese instante, Crucero comenzó a remarla, pero la corriente futbolística nunca lo favoreció.
Y cuando el equipo de Raschle parecía que reaccionaba, un nuevo descuido defensivo, compartido con el arquero, le dio a los locales la posibilidad de estirar la ventaja. Fue a los 27’, mediante una aparición oportuna de Diego Leclerq, el equipo rojinegro desató la locura de un estadio colmado y comenzó a vivir lo que al cierre sería su fiesta.
Fue al frente
La eliminación de Crucero se vivió con mucha tristeza en el plantel, pero quienes estuvieron en el estadio expresaron que en este partido no hubo mucho para reprochar. Porque el equipo misionero sacó a relucir su amor propio y tuvo actitud, más aún cuando a los 8’ la presencia goleadora de Fernándo Márquez le dio a Crucero el descuento en el marcador.
Desde allí la afición entrerriana sufrió, porque los misioneros atacaron con más insistencia y porque la defensa local mostró falencias.
Pero, las obligaciones del ataque generaron espacios lógicos para el contragolpe, lo que Patronato aprovechó y sentenció el encuentro. Fue a los 40’, mediante un zapatazo terrible de Edgardo Brítez que se le metió por arriba a Schab.
En ese instante se terminó el partido y comenzaron a explotar los fuegos artificiales en la tribuna local.
Crucero dio por finalizado su año y Patronato se abrazó a una nueva ilusión de llegar al Nacional B. Para ello deberá sortear un duro escollo ante Cipolleti (primero en Río Negro y después en Paraná), para intentar llegar a una nueva final por el ascenso directo.



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