Hace pocos días fueron presentados en sociedad. Uno viene de jugar en la B Nacional con Platense, suma experiencia y reemplazará a Tomasini. El otro volvió al club tras su paso por Guaraní y tratará de quedarse con el puesto del «Cuqui» Márquez, quien regresó a Unión de Santa Fe.
Son Pablo Nieva y Cristian Gutiérrez, dos de las nuevas caras que tendrá Crucero del Norte en su segunda temporada en el torneo Argentino A, que comenzará en la última semana de agosto.
“No conozco el Argentino A, pero cuando me llamaron me dijeron que la idea era ascender, y al menos a mí eso me llamó la atención, llegué a Misiones y me encontré con un club que tiene unas instalaciones sorprendentes; yo jugué en varios clubes y muy pocos cuentan con instalaciones tan cómodas”, dijo el zaguero.
“Lo bueno es que acá hay un solo objetivo, que es el ascenso, y no hay que pensar en mantener la categoría ni ver qué pasa; se está armando un grupo importante como para pelear ese ascenso”, añadió.
Sobre su llegada, señaló que “se dio porque el técnico me quiso llevar a Paraguay hace 3 ó 4 años, yo no pude en ese tiempo porque estaba jugando en Tigre y no podía romper el contrato. Pero me volvió a llamar hace un mes y medio y surgió la posibilidad, los dirigentes me hicieron conocer el club, la ciudad y se portaron muy bien con mi familia, y todo eso ayudó a que me decida por venir”.
A la hora de autodefinirse, destacó ser “un defensor de meter y no dar ninguna pelota por perdida”, y remarcó que “cada uno de los que llegamos vamos a tener que aportar nuestro granito de arena para que Crucero pueda estar en una categoría como el Nacional B”.
“A la mayoría de los jugadores no los conozco, pero tenemos más de un mes para prepararnos bien para el primer partido”, agregó.
Viene por la revancha
Por su parte, el delantero Cristian Gutiérrez aseguró que “todos los que vengan a este club tienen que tener ambiciones de ganar cosas; yo vengo a hacer lo mejor posible, ojalá pueda doblegar lo que hice el año pasado”.
“Yo siempre me manejé de la misma manera; Julio me abrió las puertas porque yo no me fui de Crucero por mis propios medios, sino porque el técnico de entonces (Dechat) no me iba a tener en cuenta, pero volví porque siento esta camiseta como loco”, dijo.
“Lo que mejoré en el último año no lo mejoré por haber estado en Guaraní, lo que pasa es que en Guaraní logré tener una continuidad que no pude tener acá, eso me dio más tranquilidad y la chance de convertir más goles.
Sé que vengo a pelear un lugar, acá nadie tiene el puesto asegurado y la pretemporada está justamente para eso, lo bueno es que yo vengo con un envión importante del último torneo que va a servir para este; la confianza que me tengo ahora es distinta a la que tenía antes”, reconoció el punta.
Fuente: territoriodigital.com




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