En el cierre de la 11ª fecha, La Lepra tuvo que conformarse este lunes con un empate en Rosario, tras ir ganando con gol del misionero Diego Caballero. Paglialunga lo empató a los 32′.
Independiente Rivadavia mostró en el cierre de la 11ª fecha de la B Nacional mucha personalidad en un escenario difícil como es el Gigante de Arroyito, el estadio de Rosario Central, donde jugó de igual a igual. El Azul se puso en ventaja en el complemento, pero un error arbitral permitió el empate local.
Tras un primer tiempo muy parejo, Independiente se animó más a atacar al dueño de casa. A los 23m. tuvo premio y obtuvo la apertura del marcador, tras un centro desde la derecha, que en dos tiempos, pudo mandar al fondo del arco el delantero misionero Diego Caballero, la figura de La Lepra.
Independiente buscó los tres puntos, y pese a errores defensivos, todo el equipo trabajó para lograr un buen resultado, siendo lo mejor de los Azules, lo hecho del medio hacia arriba de su formación.
Pero luego, ante la presión local, a los 32m. Central logró el empate. El árbitro Alejandro Castro sancionó mal un tiro de esquina, y de esa jugada nació el gol del anfitrión. La pelota fue atrás, desde allí el Kili González metió el pelotazo cruzado al área, la defensa no pudo despejar, y le quedó a Paglialunga para que pusiera el empate.
El partido
Un comienzo de partido muy complicado tuvo La Lepra mendocina, donde el local le cerró la salida y con la presión obligó al error de los Azules. Antes de los primeros cinco minutos Lucho Figueroa tuvo dos oportunidades muy claras de abrir el marcador.
Inmediatamente respondieron los de Trotta, con dos llegadas de Avezka, el más buscado en la ofensiva. A los 7m Caballero sorprendió con un disparo desde lejos y obligó al arquero Broun a sacar al corner.
Central siguió metiendo presión y ganando en el medio campo. Esto le ayudó a crear las jugadas más peligrosas. A los 14m Chitzoff tomó un mal despeje tras un corner, corrió en forma paralela a la línea de fondo y a la defensa mendocina, y cuando encontró el hueco le metió el derechazo, que pasó rozando el segundo palo de Ayala.
Independiente buscó el pelotazo profundo para llegarle el Canalla, y le dió resultado. A los 17m respondió La Lepra, con un centro de Caballero, que encontró a Ferradas entrando por detrás, y su cabezazo se fue apenas ancho.
Muy parejo se puso el partido pasado el primer cuarto de hora. A los 26m le sacaron amarilla a Caballero por protestar.
El sistema defensivo de ambos equipo funcionó bien en los minutos finales de la etapa, donde las acciones que tuvieron éxito fueron las individuales. En Independiente se juntaron Romero y Caballero, aunque se fue perdiendo profundidad.
Rompiendo el equilibrio, a los 44m, llegó una buena pared entre el Kili González y Luciano Figueroa, donde Lucho quedó sólo frente al uno mendocino, pero su palomita salió desviada.
El complemento
Un poco más punzante salió el equipo de Trotta y desde el incio del complemento rondó el arco local. Pero la más clara llegó a los 4m, cuando un centro desde la derecha fue cabeceado, sólo, por Figueroa, ante un Ayala que amagó a salir y se quedó a mitad de camino. Afortunadamente le falló la puntería al delantero.
A los 19m. con el juego algo aburrido, la hinchada de Central (no hay público visitante), comenzó a tirar fuegos artificiales, los que peligrosamente explotaban cerca del arquero Ayala. El árbitro suspendió casi cinco minutos el juego para que la policia interviniera.
Manejando mejor la pelota y dominando el medio campo, Independiente se mostraba mejor que el anfitrión
A los 23m llegó el gol mendocino, cuando un centro desde la derecha, llegó al corazón del área, Caballero la alcanzó a puntear, el arquero dio rebote y el mismo Diego Caballero sometió al uno y anotó el primer gol del partido.
Central salió con todo a buscar la igualdad, que llegó a los 32m. cuando un pelotazo, desde tres cuartos de cancha, y tras un corner mal sancionado contra la Lepra, llegó al punto penal, Avezka no pudo despejar y le quedó a Paglialunga, que la clavó en el arco y puso el empate.
Central se animó más y estuvo buscando el triunfo con centros y pelotas aéreas. Independiente también supo salir de contra cuando obtuvo el balón, y el final del partido se hizo emotivo. Ya en tiempo de descuento, Figueroa metió un pelotazo para la cabeza de Valentini, pero el arquero Ayala rechazó con los puños y conjuró la última jugada del partido.
Fuente: diario uno Mendoza.



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