Cuando entró el goleador chaqueño, Boca Unidos mejoró ostensiblemente y terminó cortando la sequía, para volver a pegar el grito triunfal después de siete partidos. La anhelada victoria llegó justo con la iluminación del estadio de Huracán mediante goles de Visconti y Núñez.
Al final, la fiesta fue total. Es que Boca Unidos volvió al triunfo después de siete encuentros, justo el día en el que el estadio de Huracán Corrientes volvió a iluminarse con luz artificial. Y recibió nada menos que a Rosario Central, un grande del fútbol del interior, al que derrotó anoche (2-0) en un partido de la 12ª fecha del torneo de la B Nacional.
La alegría se inició con el primer gol convertido por Aldo Visconti a los 9 minutos del segundo tiempo, al conectar de cerca una pelota que quedó “boyando” en el área, tras guapeada de Tonelotto. Y se incrementó cuando uno más tarde entró Cristian Núñez, dándole otra fisonomía al ataque local, coronando su buen desempeño con un golazo a los 28 minutos y desatando la euforia general en las tribunas, colmadas por más de 10 mil espectadores.
A partir del ingreso del “Negro” Núñez -un minuto después del gol de Visconti- y con el adelantamiento de Rosario Central, Boca Unidos ganó en poder ofensivo, como si su ingreso hubiera contagiado a sus compañeros y entonces se vieron los mejores pasajes del conjunto de la ribera correntina.
Franco Amaya continuó quitando y entregándose al límite, Oscar Gómez se ganó los aplausos con su despliegue y “frescura” para atreverse a jugar al fútbol, Visconti exigió siempre con una entrega encomiable, mientras que Gabriel Correa empezó a gravitar haciendo lo que mejor sabe, llegar por sorpresa por la banda derecha y mandar precisos centros a la carrera.
Así, los apuntes dejaron al descubierto que Boca Unidos acertó al no retroceder sus líneas defendiendo la exigua diferencia. Cristian Núñez comandó con astucia y buen juego los incisivos ataques.
A los 19’ abrió hacia la derecha para la rauda entrada de Correa que mandó el centro perfecto y sobre la línea despejó Valentini sacándole el grito de gol al cabezazo de Alan Sánchez.
En el mejor momento y ya con Belforte en cancha en lugar de Sánchez, el calvo mediocampista cambió bien de derecha a izquierda para la entrada de Visconti quien la “picó” ante el achique del arquero rosarino y el balón dio en el travesaño.
Claro que después, otra vez Cristian Núñez fue el gran protagonista. Iban 28’ cuando ganó el balón en tres cuartos de cancha, de cabeza entregó a Visconti, llegó la devolución y escapó solo a espalda de los centrales, cuando salió a tapar desesperadamente Broun, Núñez amagó y tocándola suave sobre el arquero sentenció el partido anotando el segundo gol con perfecta definición.
La ovación que bajó de las tribunas premió una acción excelente del “Negro”, que anotó su primer gol en la B Nacional, poniéndole el sello de calidad y la “luz” que estaba necesitando el equipo de tres cuartos de cancha en adelante.
De esta manera, Boca justificó la victoria sobre un Rosario Central que se mostró irresoluto y deambuló en el terreno de juego, sin que Omar Sharif, su mejor exponente, pudiera encauzar el rumbo. Entonces, como Antonio Medina (recibió una plaqueta de manos de Alfredo Schweizer por su brillante paso por el club de la ribera) nunca recibió un balón bien puesto y Luciano Figueroa no pudo con la marca alternada de Donatti y Meloño, el reaparecido Nereo Fernández tuvo una noche sin sobresaltos.
Dicen que los triunfos a veces sirven para tapar las imperfecciones. Tal vez por eso a la gente poco le importó que en la parte inicial el juego fuera deslucido y con dos arqueros prácticamente oficiando de espectadores. La prueba es que Boca Unidos avisó sólo con un pase de Alan Sánchez que Tonelotto definió con remate desviado y enfrente un disparo de lejos de Cristian González contuvo Nereo.
No podía ser de otra manera. Los dos se estudiaron demasiado, como si la prioridad hubiera sido marcar y contener para evitar peligro en sus arcos. Boca abusó de los pelotazos y por eso el partido fue deslucido en ese período y para nada cubrió las expectativas de la gente, que acudió como nunca al estadio.
Mejor disposición
Desde el arranque del segundo tiempo Boca Unidos se posicionó mejor. Se soltó seguido por la derecha Correa levantando su rendimiento, Amaya contuvo con acierto y la “Joyita” Oscar Gómez mostró su atrevimiento para jugar, poniendo el corazón cada vez que hubo que recuperar la pelota.
Después de la apertura del marcador por parte de Visconti, que anotó su sexto gol, y coincidiendo con la entrada a la cancha de Cristian Núñez, Boca Unidos empezó a despejar los fantasmas, anotó el segundo mediante un golazo y terminó desatando una fiesta total, ante un público enfervorizado que volvió a sonreír, cortando una sequía que ya empezaba a preocupar.
Hoy, con la vuelta al triunfo, sólo falta que Boca empiece a recobrar el volumen de juego que tantas veces supo exhibir y que sus adeptos anhelan que vuelva cuanto antes, para que el equipo inicie el despegue y sume seguido de a tres. El próximo capítulo será en Rafaela, ante Atlético, y es de esperar que al igual que anoche, tenga un final feliz.
Fuente. diario Época.



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