Lejos de los flashes que llegan a su pago, algunos deportistas tienen buenas actuaciones que no trascienden. Jugar en Independiente Rivadavia de Mendoza fue para Claudio Fileppi la posibilidad de “tener continuidad” y acercarse a su mejor nivel para buscar el despegue.
El jugador posadeño habló antes de sumarse a la pretemporada de la Lepra, que comenzó días atrás bajo la conducción del nuevo técnico Jorge “Vitrola” Ghiso.
Mientras completa su segundo año en la B Nacional, el zurdo se ilusiona con tener una posibilidad en Racing, club en el que surgió, o ser transferido al exterior para realzar su carrera.
Buen balance de 2010
“Fue un año positivo, jugué la mayoría de los partidos, de 19 habré jugado 17, y eso es lo que buscaba, más continuidad, por eso me quedé en Independiente, pero la idea era pelear bien arriba, arrancamos bien y después nos quedamos”.
“Fui pensando en pelear arriba y ahora estamos mirando la tabla de abajo (está cerca de la zona de promoción con el Argentino A), tenemos un buen equipo, buenos jugadores, se fue el técnico pero el plantel no se tocó”.
“Lo que me está faltando es llegar al gol, desde que estoy en Independiente no pude meter ninguno. No sé si es suerte o qué, pero llego y no puedo convertir. Pero estoy contento porque me propuse jugar la mayoría de los partidos y lo hice, así que en el resto del campeonato espero hacer lo mismo”.
“Fallé en la definición, me apresuraba o no tenía suerte, tuve muchos mano a mano que pegaron en el palo o el travesaño, remates desde afuera que me sacó el arquero, me faltó también un poco de suerte”.
“Con el gol te destacás un poco más. Por ahí dicen ‘jugó todos los partidos, hizo tantos goles’; eso te ayuda un poco”.
“Estoy jugando en mi posición, de volante por izquierda, pero (el DT anterior Roberto) Trotta me dejaba jugar suelto. Cuando atacábamos, jugaba libre, íbamos con tres delanteros, muy ofensivo”.
La Lepra y su vida en Mendoza
“Es un buen club, no es muy conocido, si se lo conoce es porque estuvo (Ariel) Ortega jugando ahí. Es un club ordenado, paga al día, tiene un cancha muy linda, están haciendo la tribuna de atrás que es la que faltaba, la cuidan mucho, creo que es una cancha de Primera, se maneja muy bien”.
“Ya desde inferiores la rutina es la misma. Entrenamos todos los días, a la mañana dos o tres horas como mucho, y después voy a mi casa y estoy encerrado todo el día. Allá hace mucho frío, así que estamos encerrados con mi familia. A la tarde salimos a pasear, de vez en cuando, no siempre. El primer año recorrimos bastante, pero ya conocimos casi todo, así que no nos queda mucho”.
Amistad con un comprovinciano
“Me hice amigo de Diego Caballero (delantero eldoradense que juega desde 2007 en Independiente), nos juntamos siempre. Incluso cuando salimos de vacaciones, él vino unos días a mi casa en Posadas antes de ir a Eldorado.”
Su proyección después de junio
“Volver a Primera es uno de los objetivos, pero uno quiere ganar más plata, más prestigio. Quiero conseguir algo mejor, en Primera o afuera. Ya tengo 26 años, esto (la carrera del futbolista) no dura mucho, son tiempos cortos así que espero aprovecharlos”.
“Mi pase pertenece a Racing, pero todo va a depender de cómo me vaya en estos seis meses, si Racing quiere que vuelva o si me voy a otro lado”.
“Estoy preparado para ganarme un lugar, ya estoy más grande. Si vuelvo, la tengo pelear, pero estoy dispuesto”.
“Me gustaría buscar algo de Primera o irme afuera. Fui a buscar continuidad a Independiente, la estoy logrando, así que, si me sale otra cosa, me gustaría quedarme en Racing o irme afuera”.
Sus años en la Academia
“A mí me tocó un momento no tan bueno. Desde que yo estuve nos tocó pelear el descenso, la promoción, se va una dirigencia, viene otra. Eso es lo que me hizo irme, porque ya estaba cansado de pelear ahí abajo, de pasarla mal, porque nos puteaban porque estábamos mal; quise cambiar de aire”.
“Racing te trae 20 jugadores por torneo, los mejores del fútbol argentino, y eso nos tapaba a los chicos del club”.
“No me molestó ocupar otra posición. Cuando uno quiere jugar, tiene que adaptarse a todo. El técnico me dijo ‘¿te animás a jugar de 3?’; uno quiere jugar siempre, y por eso acepté. Si estás en un club grande y te piden que juegues de arquero, lo vas a hacer. Ese no fue el problema, creo que cumplí una etapa y necesitaba irme”.
El fútbol misionero a la distancia
“Estamos creciendo bastante. Lo que más escucho es de Crucero, en el último tiempo no le fue tan bien, pero siempre entro a internet y veo cómo le va. De Crucero me dijeron que es un club ordenado, así que la mayoría de los jugadores quiere venir”.
“Estaría bueno que ascendamos a la B Nacional, porque la mayoría de los clubes del interior está copando el Nacional B, de Buenos Aires sólo hay cuatro o cinco. Sería bueno que un equipo de Misiones nos represente, y Crucero tiene con qué”.
Fuente: territoriodigital.com




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