Mala suerte para Matías Giménez: se desgarró

Mala suerte para Matías Giménez: se desgarróAl volante apostoleño se desgarró antes de debutar en el Ciclón. La lesión no es grave (2 milímetros), pero tendrá que estar parado un par de días y de esa manera llegará sin problemas al arranque del Torneo Clausura la segunda semana de febrero ante Gimnasia y Esgrima de La Plata. De esta manera no jugará mañana ante el Tomba en Mendoza donde el equipo de Ramón Díaz continuará con su pretemporada, de igual manera viajará con el plantel para seguir adaptándose a sus nuevos compañeros.
Llegar a San Lorenzo es un paso adelante en mi carrera, un progreso. Y ojalá pueda cumplir con las expectativas de la gente”. El viernes por la noche, al fin, Matías Giménez pudo desanudar sus sensaciones por una mudanza cuyo trámite duró una semana, con el camión jugueteando con la primera y la marcha atrás. Sin embargo, ese paso del que habla el misionero, en el arranque, se asemejó a un tropezón. Es que, apenas cuatro días después de integrarse a los entrenamientos del CASLA, el volante zurdo sufrió un pequeño desgarro (de dos milímetros), pero desgarro al fin, en la práctica matutina. Por eso, como la idea del cuerpo técnico es que los jugadores con diversas dolencias se queden hoy en Buenos Aires, cuando el grupo haga la escala para seguir hacia Mendoza, hubo una charla en el hotel entre Sebastián Rambert y el propio Giménez para decidir cómo se manejaba el caso del recién llegado. ¿La conclusión? Es probable que, como la lesión no es grande y está en plena etapa de conocimiento con la plantilla, el ex Boca y Tigre integre la nómina que hará base en el Hotel Hyatt.
Giménez cumplió bien el primer turno de práctica y la molestia recién la empezó a sentir ya habiendo regresado del predio de San Lorenzo de Mar del Plata. Por eso la alarma se encendió tarde. En la segunda parte de la jornada sí laburó en forma diferenciada. Hizo caminatas alrededor del campo de juego y finalizó con hielo en la zona afectada. El cuádriceps derecho, además, parece haberse transformado en el cuco de la pretemporada cuerva. Primero, en el festejo del gol frente a Independiente, se sintió el delantero Nahuel Benítez. Y luego fue el mismo músculo, pero de juan Manuel Torres, el que lo terminó devolviendo a la Capital (aunque, en su caso, también hay un entuerto por una vieja deuda, situación por la que está negociando con los dirigentes).
Arribado a pedido de Ramón en trueque de cesiones con Diego Rivero, Giménez registró su última lesión muscular en mayo pasado, cuando jugaba en La Ribera. Al tratarse de una ruptura fibrilar pequeña, se presume que el tiempo de recuperación le permitirá llegar con espacio para ponerse a punto físicamente y estar a disposición del riojano para la primera fecha contra Gimnasia (el segundo fin de semana de febrero), ya sea volanteando con cuatro hombres en el fondo, o recorriendo el carril izquierdo en un esquema con línea de tres en la retaguardia.
“En todo club grande cuesta la adaptación, si uno trabaja y está seguro de lo que hace, las cosas van a salir bien. Es cuestión de poner sacrificio”, dijo también Matías en sus primeras horas en azulgrana, sin querer, un automensaje para superar el obstáculo que le cruzó la lesión tempranera. Si finalmente va a Mendoza, al menos, tendrá la compañía de sus nuevos compañeros para hacer un poco más llevadera la tarea.

Fuente: Nicolás Spaciuk, DM.

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