La ilusión de Argentina terminó en descalabro y ni siquiera con Lionel Messi pudo quebrar su mala racha de 18 años sin títulos internacionales.
Argentina fue eliminada en cuartos de final por Uruguay, todo un papelón para una selección con una rica historia, que jugó en su casa y que tiene la fortuna de contar entre sus filas con el mejor futbolista del mundo que es Messi.
Uruguay se deshizo en Santa Fe de su rival rioplatense 5-4 por penales, luego de que 120 minutos de juego terminaron 1-1 en un choque en el que Messi fue la figura del primer tiempo y luego se fue diluyendo.
La Pulga del Barcelona metió uno de los penales, pero se despidió del torneo sin goles. El equipo del técnico Sergio Batista, cuyo ciclo pudo haber llegado a su fin, ni siquiera aprovechó la localía de su equipo, que lucía chapa de candidato por lo menos para llegar a la final.
El fracaso nacional, tituló el diario deportivo Olé en su edición electrónica. “Adiós al sueño de ganar la Copa en nuestro país. Ni Messi nos pudo salvar… ¿Qué pasa ahora con el proyecto de Batista?”, agregó. Se confirmaron los temores: Batista es un timonel inexperto que jamás dirigió a un equipo grande y el Messi de Argentina no es aquel genio que hace magia en Barcelona. Argentina nunca apareció como equipo, ya que solo le ganó a Costa Rica (3-0), un equipo juvenil y con algún que otro universitario y que se armó a último momento por la ausencia de Japón. En ese partido en Córdoba, Messi se pareció bastante al del Barsa y recibió caricias de ovaciones, cuando un partido antes se fue insultado como todo el equipo en el empate 0-0 ante Colombia en Santa Fe.
El debut de Argentina en su igualdad 1-1 con Bolivia dejó mucho que desear. El equipo fue despedido en la jornada inaugural en La Plata con fastidio e indiferencia, y ya se vislumbraba que encontraría más de una piedra en su camino. Algo de Messi, un poco de Gonzalo Higuaín y bastante del arquero Sergio Romero, el mejor jugador de Argentina en sus cuatro partidos. Sergio Agüero fue el goleador de Argentina y, hasta ahora del torneo, con sus tres tantos.
Pero ni eso lo salvarán de la andanadas de críticas que seguramente le lloverán al plantel y al Checho Batista. La defensa fue un dechado de errores con Gabriel Milito como abanderado de los desaciertos; el mediocampo aportó poco y cuando Batista creyó encontrar en Fernando Gago al faro que iluminase a Messi, el volante del Real Madrid se apagó en el partido decisivo con Uruguay.
Javier Zanetti, Esteban Cambiasso, Ángel Di María, Ezequiel Lavezzi. Todos ellos grandes jugadores, en sus respectivos equipos.
Tevez, una de las tantas contradicciones de Batista ya que lo llamó a último momento cuando su juego no era de su agrado, fue determinante en la eliminación de Argentina porque marró su penal.
Argentina tiene 14 coronas de Copa América, el más ganador junto con Uruguay. La última de ellas se la adjudicó en 1993 en Ecuador. Pasaron 18 años y Argentina no pudo atrapar ningún otro título a nivel de mayores. Se avecinan las eliminatorias mundialistas y en Argentina se vislumbra una renovación.
Sergio Batista aseguró anoche que no le pasa “por la cabeza” renunciar al cargo. “No se me pasa por la cabeza renunciar. Hay un proyecto y hay que trabajar”, sostuvo Batista en conferencia de prensa. Insistió que el objetivo “es el Mundial” de 2014 en Brasil y que para conseguir la consolidación del equipo “falta tiempo y trabajo”.
Uno por Uno
Sergio Romero (6): Tuvo una actuación correcta. Fue exigido poco y siempre respondió.
Pablo Zabaleta (4): Escaló mucho por su sector, pero casi siempre terminó mal la jugada.
Nicolás Burdisso (4): Grandes inconvenientes con las pelotas aéreas, la única arma de ataque de Uruguay, y perdió más de lo que ganó en los mano a mano contra los atacantes uruguayos.
Gabriel Milito (3): Discreto partido. Tuvo grandes problemas ante los centros y cometió una gran cantidad de infracciones cuando intentó anticipar a los delanteros rivales. Por momento lo suyo fue grotesco,
Javier Zanetti (4): Intrascendente en ataque no tuvo problemas en defensa.
Fernando Gago (7): Lo mejor después de Messi. Fue el único que paró la pelota y pensó para hacer jugar a sus compañeros. Inexplicablemente en el segundo tiempo el balón no pasó por sus pies. Se lesionó en el primer tiempo suplementario y fue reemplazado por Lucas Biglia.
Javier Mascherano (5): Correcto en lo suyo, es decir el corte en la mitad de la cancha, pero nada más.
Ángel Di María (3): prácticamente un espectador. Luchó, corrió sin sentido y en su haber se podrá anotar dos remates al arco, Fue bien suplantado.
Lionel Messi (8): Después del primer tiempo tuvo un bajón. Pero cada vez que agarró la pelota desequilibró y preocupó a los uruguayos.
Sergio Agüero (4): No fue el Agüero de otros partidos, no encontró nunca su posición dentro de la cancha y por lo tanto no influyó, y fue bien reemplazado por Carlos Tevez.
Gonzalo Higuaín (6): Hizo el gol, después el palo derecho de Muslera impidió que consiguiera el tanto que pudo darle la victoria a la Argentina. Tuvo mucha voluntad.
Javier Pastore (4): Su mayor aporte fue un remate de derecha en el segundo tiempo del suplementario que Muslera contuvo con esfuerzo. Perdió una pelota sirviéndole una contra a Uruguay.
Carlos Tevez (3): Le cuesta jugar en una posición en la que se siente incómodo. Le pone ganas, pero no alcanza. Además erró su penal en la definición.
Lucas Biglia (4): Pasó inadvertido.



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