Las proezas del arquero Fernando Muslera pudieron más que el genio de Lionel Messi y Uruguay avanzó a las semifinales de la Copa América nada menos que a costa del anfitrión Argentina.
Muslera atajó todo durante el partido en el Cementerio de los Elefantes de Santa Fe y también le contuvo un penal a Carlos Tévez en la definición desde los 12 pasos, luego de que los 90 minutos reglamentarios y 30 de alargue concluyeran 1-1.
La Celeste se medirá el martes en semifinales con Perú.
Argentina no supo aprovechar el gran desempeño de Messi, sobre todo en el primer tiempo, ni el hecho de jugar con un hombre más desde los 38 minutos de juego.
Diego Pérez puso a Uruguay arriba a los 5’ y Gonzalo Higuaín empató a los 17’.
Pérez se hizo expulsar por doble amonestación al final del primer período, pero Uruguay se defendió bien y no dejó que los dueños de casa se los llevasen por delante.
Los argentinos también jugaron con diez desde los 41’ del segundo tiempo, cuando fue expulsado su capitán Javier Mascherano.
Diego Forlán, Luis Suárez, Andrés Scotti, Walter Gargano y Martín Cáceres ejecutaron los penales uruguayos, mientras que por argentina marcaron Messi, Nicolás Burdisso, Javier Pastore e Higuaín.
Argentina lo tuvo todo para ganar. Un Messi descomunal y un hombre de ventaja desde finales del primer tiempo. Messi se cansó de apilar gente, pero jugó lejos del arco y sus compañeros no pudieron aprovechar sus pases.
Los dueños de casa, por otro lado, exhibieron tremendas fallas ante los centros al área, que fueron la principal arma ofensiva de Uruguay.
Y regalaron constantemente tiros libres en su propio campo. Uno de ellos le dio ventaja a Uruguay apenas comenzado el encuentro. Cáceres metió un frentazo abajo, el arquero Sergio Romero manoteó el balón y Pérez lo mandó adentro.
El tempranero y sorpresivo gol de la Celeste no sólo trastocó cualquier planteo táctico de Sergio Batista, sino que también sacó a relucir la peor imagen de Argentina.
¿Por qué? Porque perdió la tranquilidad y se dejó ganar por la desesperación. Messi se fue de la derecha y comenzó a deambular por la cancha, Sergio Agüero y Ángel Di María estaban borrados, y sólo Fernando Gago, con serenidad e inteligencia, era el faro de un equipo perdido.
Pero, claro está, la Albiceleste contó con la mano que le dio Uruguay, que se sorprendió tanto como Argentina con el gol de Pérez.
El conjunto de Oscar Tabárez se metió en su campo y se defendió, y en cada pelota sus jugadores raspaban a los argentinos para neutralizar cualquier intento de ataque.
Viendo que los uruguayos no inquietaban, Argentina recuperó la compostura. Al buen trabajo se le sumó la aparición de Messi, quien se volvió, gracias a su velocidad, imparable para todo aquel que se interpusiese en su camino.
Y fue de la mano de Messi que llegó el gol del empate. El jugador del Barcelona arrancó por derecha, se corrió hacia el medio y, en vez de definir él, metió un centro bombeado para el ingreso de Higuaín, quien de cabeza envió la pelota al fondo de la red.
Pérez vio la segunda amarilla en momentos en que el concierto de Messi estaba en su apogeo.
Pero Uruguay no se entregó y a los 44’ un frentazo de Diego Lugano fue devuelto por el travesaño.
El dominio argentino disminuyó en el complemento, a pesar de la ventaja numérica.
Con un despliegue físico excepcional de Álvaro Pereira, Egidio Arévalo Ríos, Forlán y Suárez, y el desempeño consagratorio de Muslera, Uruguay mantuvo a raya a su rival.
De hecho, Romero evitó una caída de su arco cerca del final del tiempo regular al ganar un mano a mano con Forlán.
Argentina lució más entera en el alargue, pero tropezó con Muslera, un muro infranqueable, que tuvo atajadas impresionantes ante una entrada de Higuaín, un remate de Pastore, un mano a mano con Messi y un tiro libre de Tevez que detuvo en dos tiempos. Cedió un rebote y acto seguido tapó un remate a quemarropa de Higuaín.
Jul 17



Comentarios recientes