Boca Unidos se acerca a la punta de la B Nacional

La alegría del final era indescriptible. No era para menos, Boca Unidos terminó dando vuelta un partido que en la etapa inicial no le fue favorable. Un cambio táctico, pasando a jugar con el esquema 1-3-4-3, en desmedro del 1-3-5-2 dio el resultado esperado y terminó alcanzando su primer triunfo de visitante en el campeonato: 3-2 sobre Atlético Tucumán.
De este modo, el equipo de la ribera correntina sumó tres puntos valiosos que lo ubica a uno solo de River Plate y a dos del líder Gimnasia y Esgrima de Jujuy, tras jugarse la 6ª fecha del torneo de la Primera B Nacional de la AFA. Un éxito fuera de casa que servirá como un refuerzo moral e inyección anímica también por el segundo triunfo consecutivo, que lo lleva a sumar 11 puntos y lo fortalecerá para recibir el domingo a Rosario Central en Corrientes.
Pero, hay que decirlo, en el primer tiempo Boca Unidos fue superado por Atlético, tanto en lo físico como en lo futbolístico. Con el estandarte que significó Martínez comandando la mayoría de los ataques, bien acompañado por el volante creativo Barrionuevo y las proyecciones de Cardozo por la derecha, el “decano” tucumano fue convirtiendo en figura a Sessa que tapó dos o tres claras de gol.
Recién en el segundo tiempo y especialmente desde el momento (21 minutos) del ingreso de Gonzalo Ríos, pasando a jugar con un tridente ofensivo obligando a Atlético a bajar algunos metros, el partido se tornó más abierto. Por momentos vibrante y emotivo. Entró en escena el “Negro” Núñez y a partir de él se contagió el resto apareciendo en escena la mejor imagen de Boca, que terminó festejando con toda la voz, dentro de un juego de alternativas cambiantes.
Un sabor amargo le quedó a la gente de Atlético Tucumán al final del primer tiempo. Razón tenía para experimentar esa sensación porque fue superior a Boca Unidos en esa etapa, cortando el circuito de juego del rival y con Martínez como su jugador más importante, fue el que dispuso de las mejores situaciones, algunas conjuradas por Sessa y en otras, como un remate del citado Martínez que fue afuera, cuando el público ya cantaba el gol porque Sessa había quedado descolocado tras tapar el disparo anterior de Barrionuevo.
Boca Unidos estuvo desconocido en la etapa inicial. Sin contención y mucho menos de juego en el medio -especialmente Danelón y Devalis- con algunas dudas atrás por el costado derecho. Mientras que en ataque casi no inquietó el arco defendido por Dei Rossi. Incluso, dio la impresión de que tampoco físicamente sus jugadores tuvieron respuestas. Núñez no pudo imponer su capacidad, sin aguantar el balón como él es capaz y está acostumbrado a hacerlo.
Por eso las mejores ocasiones de gol estuvieron del lado del local. A los 13’ la perdió Donatti y el derechazo de Martínez tapó Sessa; el arquero volvió a lucirse sacando abajo un frentazo de Martínez que tenía destino de red. A los 40’ remató de afuera Barrionuevo exigiendo a Sessa que dio rebote e increíblemente Martínez la tiró apenas desviado con el arco a su disposición.
Sin embargo, a los 42’ se puso en ventaja merecidamente cuando Martínez recibió por la izquierda, pasó entre Donatti y González entrando en diagonal y en el momento que Sessa dio el paso para intentar el achique, la colocó cruzado en un ángulo alto, desatando el festejo de la parcialidad local que agitaba los colores celeste y blanco. Golazo, sin dudas, del mejor jugador de la cancha.
Sin embargo no le duró mucho la alegría porque dos minutos después, cuando poco había hecho para semejante premio, lo empató Boca Unidos. Le cometieron falta a Cristian Núñez en tres cuartos de cancha, el tiro libre lo hizo Fioretto con mucha “rosca” y Leonardo Baroni la mandó adentro de cabeza. Fue como un chorro de agua helada que enmudeció a los más de 10 mil aficionados ubicados en el estadio Monumental del “decano” tucumano y alegró al grupito de hinchas correntinos que llegaron hasta aquí.
Como si en el entretiempo se “despejaran” las mentes de los jugadores, de a poco fue mejorando Boca Unidos y fue asemejándose a aquel que va al frente en cualquier cancha. Fioretto marcaba el camino en el medio con su fútbol, Núñez empezó a entrar más en juego y Fredrich se soltó algo más por la izquierda. Con Sánchez Paredes cortando y jugando, como ya lo había hecho en la etapa inicial.
Se emparejó el juego y a un tiro libre apenas alto de González siguió un gol mal anulado a Visconti que la metió de cabeza luego de una acción entre Devalis y Núñez que devolvió el travesaño. El partido se fue tornando de ida y vuelta. Lo tuvo dos veces Atlético con un cabezazo apenas alto de Martínez y otro que exigió un notable esfuerzo de Sessa manoteando hacia un costado. Repitió el “1” echando sobre el travesaño un (peligroso) corner de Barrionuevo.
Pero a los 22’ en su afán de ganarle a Barrionuevo sobre un costado, Sessa se lo llevó por delante (no tuvo intención) cometiéndole penal. Martínez la quiso asegurar pero su derechazo salió muy alto. Para entonces, la visita había cambiado el libreto equilibrando las situaciones de gol. Con tres arriba se sintió más cómodo Núñez que cobró importancia. Un pase de Visconti definió Ríos y tapó el arquero dei Rossi. Un minuto después se lo perdió Núñez al tomar un centro atrás de Ríos, esquivar muy bien a un defensor y desde el punto del penal sacó el zurdazo cruzado que salió “rozando” el poste.
Después de perdérselo Barrionuevo, Boca Unidos anotó el segundo gol a los 28’ mediante una buena triangulación Devalis-Núñez y el centro de este conectó de cabeza Visconti, coronando una buena acción en ataque. En el ida y vuelta acertó Atlético cuando De Muner tocó el balón con la mano y Diego Barrado lo cambió por gol con un tiro que Sessa alcanzó a tocar sin impedir que entre en la valla.
Faltaban tres minutos y parecía que el triunfo se le escurría de las manos, cuando a los 46’ Fioretto puso un pase magistral para el pique de Fredrich, su tiro tapó el arquero y en la acción siguiente el árbitro cobró penal por supuesta falta sobre el mismo Fredrich (no se advirtió) y Núñez, con mucha confianza y categoría colocó el balón junto al poste izquierdo del arquero, que lo fue a buscar al otro.
Luego, Boca Unidos aguantó con uñas y dientes los últimos minutos y terminó festejando con el alma una victoria que lo arrima a la punta, eleva a las nubes su autoestima y espera confiado a Central.

Fuente: diario Época.

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