El mediocampista misionero Diego Rivero, autor de uno de los tres goles con los que Boca Juniors goleó a Banfield por 3 a 0 y alcanzó su 24º título, afirmó que convertir «tuvo un sabor especial».
«Es lindo. Fue mi primer gol con esta camiseta. Y encima sirvió para ser campeones. No se puede pedir nada más», aseguró.
«A lo largo del torneo fuimos los mejores. El punto de despegue fue el triunfo sobre Lanús (2-1) en la séptima fecha», opinó.
«Y es que en ese partido dejamos en claro que éramos candidatos. Era un partido bisagra y lo ganamos. Y la confirmación fue el empate con Racing (0-0) en la 15ª jornada», profundizó.
Rivero, por último, valoró la «unión» del grupo y se mostró «feliz» por retribuir el cariño que le dio la gente de Boca.
El partido
Boca fue el mejor equipo del certamen (campeón invicto – lleva 27 sin perder – y valla menos vencida, con apenas cuatro goles en contra). Con estos pergaminos, el «Xeneize» despejó cualquier duda sobre la justicia de este torneo y aseguró el título con una clara victoria ante Banfield, que también es justo resaltar, no opuso resistencia y fue a la «Bombonera» a perder sin atenuantes, dejando en claro por qué está en el último lugar.
En la primera parte se acabó gran parte del partido. Para Banfield, el golpe llegó por intermedio de un conocido: Darío Cvitanich, un ex jugador del club, quien a los 9 y a los 43 minutos apareció para darle el 2 a 0 al equipo de La Ribera, que se fue al descanso con la tranquilidad de que el encuentro estaba cerrado y el título lo tenía al alcance de la mano. Por su parte, la visita se fue al descanso sin haber creado una jugada clara para convertir, lo que expuso a las claras su labor.
El complemento no tuvo mucho de diferente. Sin ir más lejos, lo más resonante fue que Boca anotó el tercero al minuto, a través de un bombazo de Diego Rivero desde afuera del área, el cual se clavó al lado del palo de Cristian Lucchetti, quien nada pudo hacer para evitar el 3 a 0. Desde ahí, el partido estuvo de más y la gente del «Xeneize» comenzó a festejar un nuevo título, en el que también sobresalió el ingreso de Juan Román Riquelme, quien entró a los 19 minutos a la cancha (no jugaba desde la fecha 11) bajo una ovación inmensa del estadio. Cabe destacar que Román tocó poco el balón, pero se dio el gusto de ser parte de la fiesta con su gente, que festejó un nuevo título en el fútbol argentino: el número 24.




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