Jonatan Schunke, el capitán verde

Jonatan Schunke, el capitán verdeSiempre es bueno recordar los comienzos. Y Jonatan Ariel Schunke los tiene bien marcados desde que empezó a caminar en el mundillo del fútbol después de dejar su 25 de Mayo natal. “Recuerdo que me hicieron una nota cuando estaba en Brown, muy buena estuvo”, destacó el actual futbolista de Ferro, quien hoy por hoy es pieza clave, a tal punto que el técnico Mario Gómez le confió la cinta de capitán.
Y fue más allá: “Fue después de un partido, creo que la mejor que sacaron”. El Territorio le apuntó cuál había sido el título, ‘El Tractor Amarillo’, “esa, esa, muy buena”, remarcó Jonatan con una sonrisa.
Claro que ha pasado un tiempo marcado desde que este flaquito transitaba por las canchas de la Liga Posadeña; después de Brown, llegaron Guaraní, Arroyo Seco, Almagro (dos etapas), Godoy Cruz, Almirante Brown y el presente, Ferro (el segundo período), que lo tiene como número fijo en cada presentación del equipo que marcha décimo en el campeonato.
De visita, el defensor narró que previo al primer partido del torneo se enteró que iba a ser el capitán, “antes era un chico del club y estaba por irse, pero se quedó y al final me la dieron a mí. Es una responsabilidad muy linda”.
Schunke confió que estar en el Verde es vidriera y lo graficó de manera sencilla: a fines del año pasado lo llamaron muy poco para interiorzarse sobre su situación contractual (en ese momento vestía los colores de Almirante Brown); en cambio, ahora su celular estuvo solicitado por representantes con varias ofertas del fútbol chileno.
Siempre tienta progresar en el deporte, pero también está la posibilidad de que Ferro dé un paso más: “Tiene las intenciones de comprar (el pase), me lo han dicho a mí, seguramente me van a querer vender (la mitad de su pase le pertenece a un grupo empresario y el otro porcentaje a Hugo Andruszyszyn)”.
Cuando llega el momento de hablar del Schunke jugador, mesurado y reflexivo se envalentona: “Me siento bien, con un poco más de partidos, más experimentado. En cuanto al juego no sé si he mejorado mucho o no, seguramente sí. Pero uno crece en cómo enfrentar las cosas, si cometés un error no lo tomás de la misma manera que antes, en experiencia, uno va creciendo. El año pasado me tocó estar en Almirante, que era un grupo importante, no era fácil, con mucha gente grande; y hoy me toca en un grupo más joven y uno puede aportar cosas; es más, el técnico creía que era más grande”.
Con 24 años, el misionero sabe que ya cuenta con un handicap en la B Nacional, que lo transforman en un jugador que aún no llegó a su techo. “Uno es consciente de que tiene un nombre en la categoría, gracias a Dios me vienen a buscar de otros clubes y eso uno lo siente y sabe que es así; siempre uno quiere hacer las cosas bien en el club, seguir peleando este torneo, sabés que mi sueño es jugar en primera y ojalá sea con la camiseta verde”.

Tan lejos, tan cerca
De la B Nacional a primera división existe sólo un escalón; sin embargo se debe demostrar un plus para competir en la máxima categoría del país, algo que Jonatan lo tiene asimilado.
Una experiencia de seis meses en Godoy Cruz en la primera (no alcanzó a debutar, sólo actuó en reserva), le dejaron algunas conclusiones de cómo es el escenario. “Mirando de lejos era joven, no jugué un poco por mi edad, quería jugar. La verdad me sentía que no servía, quizás ahora podría decir ‘si hubiera esperado, por ahí tendría la posibilidad’, pero no supe esperar, quería jugar, me fui a Almagro y lo lindo es estar adentro de la cancha”.
Igual, ahora cuenta con motivaciones, como cuando enfrentaron a River por la 8ª fecha en cancha de San Lorenzo (fue 0-0). “Hicimos un buen partido. River está un pasito (arriba) y tiene grandes chances de ascender. A Central hay que tenerlo en cuenta e Instituto lo vamos a enfrentar ahora (en el reinicio), pero vamos a dar pelea”, se animó el jugador.
Explicó que frente al Millonario, “por ahí el Chori (Domínguez) fue el más complicado” para marcar, pero ellos “casi no tuvieron chances, creo que el medio hizo un gran partido y por eso no tuvimos grandes desacoples” y remarcó que le gustaría quedarse en un club dos o tres años. “Miro con buenos ojos que Ferro me compre, pero tampoco uno dice ‘me quiero quedar sí o sí’. Pueden haber muchas posibilidades y uno lo va a analizar y decidirá dónde ir, pero me gustaría que Ferro haga la opción de compra”.
En este fútbol vertiginoso, Schunke sabe que la diferencia “es mínima” con primera, y consideró que “en todas las categorías que estuve demostré que puedo jugar y ojalá que en primera no sea la excepción”.
Con un buen número de partidos en segunda división cree que evolucionó “en el orden, en el hablar dentro de la cancha, como defensor, o como referente. Uno toma otras responsabilidades, diferente a cuando uno es más chico”, mientras disfruta de la tierra colorada.
“Volver a mi pueblo, en 25, es lo mejor. Está mi familia y la gente que quiero y recibir el cariño de la gente que se pone contenta; más ahora que te ven jugar con River, como se ilusiona un poco más. Es el mejor descanso, quiero mucho a mi pueblo, a mi familia y a todos los que hicieron un pequeño esfuerzo para que pueda salir de ahí, vale más que cualquier playa”.

Fuente: Gilberto Pérez, [email protected]

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