El superclásico en Resistencia fue xeneize

Los vientos siguen a favor de Boca. La supremacía sigue intacta, potenciada por la diferentes categorías por la que atraviesan: uno campeón en primera, el otro intentando volver desde la B Nacional.
El inédito superclásico de Resistencia quedó en las manos del xeneize: le ganó 2 a 0 a River, en un partido que resultó friccionado, trabado y por momento mal jugado. Pero no importa como se juega en estos partidos. Lo que importa es lo que hizo el pibe Nicolás Blandi, que dos veces mandó la pelota al fondo del arco millonario.
El primer tanto llegó cuando River parecía que iba a ser el dueño de la noche. Punzante en todo el frente de ataque, el equipo de Almeyda comenzó arrollando y tuvo la más importantes ocasiones en los pies de Rogelio Funes Mori, quien definió apenas desviado. Un error de Agustín Orión en un tiro de esquina y un remate de Carlos Sánchez no dejaban pensar en una victoria contraria.
Sin embargo, lo que River no pudo concretar en un arco Boca lo hizo en el otro, tal vez por esa diferencia que existe entre una categoría y la otra. Pablo Mouche (que partió en posición adelantada) sacó un centro para Nicolás Blandi, quien de cabeza puso el 1 a 0. Delirio azul y oro.
River y su conductor, el Chori Domínguez, perdieron el control. El millo no volvió a ser el mismo y el delantero se fue expulsado por pegar desde atrás e increpar al árbitro.
Ya en el segundo tiempo, Boca pudo haber aumentado como River al empate, pero ni Colazo, ni Cavenaghi, ni Maidana acertaron en los arcos. Hasta que Blandi volvió a la escena: recibió un gran pase de Colazo, le picó la pelota a Vega y dejó sin chances a River.

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