Racing venció con el «muletto» a Patronato

Racing venció con el "muletto" a PatronatoSin el Coco Basile y con un equipo mayoritariamente alternativo, Racing se agigantó en la noche salteña al vencer por 3 a 1 a Patronato de Paraná, para meterse así en los octavos de final de la Copa Argentina.
Fueron los pibes de la academia los que empezaron monopolizando las acciones y tomando las riendas del partido, haciendo pesar en cancha su frescura y la diferencia -hasta entonces notoria- de categoría. Lo de la Racing fue un monólogo en la primera media hora inicial ante un Patronato que no hacía pie.
El posadeño Jorge de Olivera jugó como titular en la custodia del arco albiceleste.
Y fue precisamente una jugada de manual, de esas made in Coco Basile, la que abrió el partido y ponía hasta entonces justicia en el marcador: Licht dejó un surco por la izquierda, envió un centro perfecto que bajó Caballero con la cabeza y que un endemoniado Fariña mandó a la red, a los 11’.
Y la reacción del patrón no tardó en llegar, y diez minutos después fue el grandote Leonardo Roda el que apareció solitario en el área para dejar sin reacción a De Olivera y empatar ante la sorpresa de todos. Claro, hasta entonces la propuesta entrerriana desnudaba carencias y era poco y nada. Sin embargo, el gol inesperado fue una carga motivadora para el equipo de la B Nacional, que se soltó más, tiró las líneas hacia adelante y se atrevió a complicar a un Racing que terminó cediendo en los minutos finales.
En el complemento, la academia empezó a poner las cosas en orden y otra vez se puso al frente en el score a través de un inspiradísimo Fariña, quien aprovechó una gran maniobra de Viola y el oportuno yerro de Boggino en el área. Al Pelado le quedó servida y no perdonó.
Cabe rescatar la enjundia del equipo de la B, que terminó peloteando a Racing en el tramo final, en busca de la heroica que tan cerca estuvo.
Pero con poco le bastó a los de Avellaneda para imponer diferencias. Y hasta se dio el lujo Licht, la figura, de clavar una joyita desde 35 metros, inflando la red y aprovechando la distracción del arquero entrerriano. Fue la frutilla del postre.

Fuente: El Tribuno.

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