Pese a la caída de Ferro, Schunke hizo un buen partido

Pese a la caída de Ferro, Schunke hizo un buen partidoRiver llegó anoche a la primera posición del campeonato, junto a Instituto, después de superar por 3-0 a Ferro (Jonathan Schunke jugó como zaguero central y capitán), en un partido correspondiente a la 27ª fecha del torneo de la primera B Nacional.
En una ráfaga de contundencia que duró apenas 10 minutos, el equipo de Matías Almeyda liquidó el pleito y se llevó un triunfo demasiado exagerado en los números, a la luz de lo que ambos expusieron sobre el deteriorado césped de un estadio Monumental, ocupado por una verdadera multitud, estimada en 50 mil personas.
El mellizo Ramiro Funes Mori, a los 32’ del segundo período, y luego de una serie de rebotes en el área rival, estableció la primera diferencia en favor de los millonarios, que ahora reúne 52 puntos y está en la primera posición junto a la Gloria.
El goleador David Trezeguet, por su lado, sentenció el pleito con dos tantos consecutivos: el primero, a los 35’, mediante la ejecución de un tiro penal por una infracción a Rogelio Funes Mori en el área y el segundo, a los 40’, con una perfecta volea que se coló en un ángulo y provocó el delirio de la parcialidad local.
Lo curioso es que River terminó volcando decididamente el trámite y resultado a su favor, cuando ya no estaban en cancha dos de sus máximos referentes: Fernando Cavenaghi y Alejandro Domínguez.
Antes de esa primera conquista que obtuvo Ramiro Funes Mori, al elenco local se le dificultó el acceso al área rival, porque Ferro se escalonó bien y tejió un embudo para que las llegadas millonarias no fueran fluidas.
Inclusive, en los primeros 20 minutos del juego, el equipo de Caballito intentó jugarle de igual a igual: tapando las subidas de laterales y volantes rivales, con un esquema táctico 4-4-2 bien concreto, con Jorge Pereyra Díaz (habitual delantero) haciendo las veces de Julio Buffarini (que se fue a San Lorenzo) por el costado derecho.
El conjunto visitante tuvo la más clara a los 10’ del primer período, con un cabezazo de Leandro Martínez, que salió pegado junto al poste derecho.
Y River, dentro de un contexto de paridad, respondió a los 19’ de ese segmento inicial, con un centro de Lucas Ocampos (alternó buenas con malas) que no pudo bajar el arquero De Giorgi y, entonces, la pelota le quedó a Ramiro Funes Mori, quien remató y permitió el despeje oportuno de Jonathan Schunke, cuando el balón ingresaba en la valla.
El uruguayo Carlos Sánchez se erigió en el valor más importante de los de Almeyda durante la etapa inicial, aunque le faltó cierta profundidad.
En la segunda parte, la trama de la película en el Monumental no varió mucho. A medida que los minutos pasaban y el público se impacientaba, el técnico movió el banco y ejecutó dos jugadas difíciles: sacó a Cavenaghi y Domínguez, dos que no habían rendido satisfactoriamente.
Entonces, cuando más se le complicaba el cotejo al equipo local apareció el salvador gol del mellizo Ramiro, que le entregó la tranquilidad necesaria.
Una infracción ingenua de Facundo Oreja sobre el otro mellizo, Rogelio Funes Mori, le permitió a Trezeguet aumentar la ventaja, a los 35’, con un penal que ejecutó fuerte y al medio del arco.
Y sobre los 40’, el atacante campeón del mundo con el seleccionado de Francia en 1998 entregó una muestra de su enorme jerarquía, al tomar una volea perfecta desde el borde del área y colocar la pelota, lejos del alcance del arquero visitante. En una ráfaga, River destrabó un partido difícil y sumó un 3-0 impensado.

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