Schunke otra vez titular en Estudiantes frente a Vélez


En un partido gris, el Pincha platense, con el misionero Jonathan Schunke nuevamente como titular en la defensa, igualó 0 a 0 contra el Fortín, que desperdició la chance de alcanzar la cima del torneo; Sills fue expulsado en tiempo de descuento.
Es curioso lo efímero que puede resultar todo en el fútbol argentino. Hasta no hace mucho tiempo, pensar en un choque entre Estudiantes y Vélez era una tentación, ya que no suele verse mucho juego asociado. Estos dos equipos, en los últimos años, se habían quedado con la etiqueta de los conjuntos que podían romper con la ausencia de ideas del fútbol doméstico. Sin embargo, anoche el espectáculo quedó lejos de esta ciudad. Se mostraron sin creación, sin ambición, apáticos y se conformaron con detalles muy menores. Demasiado contraste por tratarse de conjuntos que supieron encantar por su identidad de juego.
Tan triste fue lo que expusieron, que para Estudiantes, en esta nueva etapa, es bueno no haber perdido y poder ganar solidez en su sector defensivo. Demasiado poco para un equipo que supo concentrar sus objetivos en cuestiones más importantes. Es cierto que haber cortado un registro de dos caídas consecutivas ayuda a cambiar la energía, pero apenas generó un puñado de aproximaciones en la primera etapa y no pisó el área rival en la segunda parte del partido.
Lo realmente sorprendente es que la producción de Vélez fue tan pobre como la de su rival. Está claro que este equipo de Liniers, más allá de tener la base de siempre, de contar con Ricardo Gareca como entrenador desde hace cuatro temporadas, no puede dar con la regularidad que supo distinguirlo y la ciclotimia parece dominar su andar en el torneo Inicial.
La imagen de Estudiantes más saludable apareció tan sólo durante 16 minutos (entre los 9 y los 25 minutos del primer tiempo). Allí ofreció su mejor versión y puso, primero, a Gastón Fernández mano a mano con Germán Montoya y después, con dos acciones de balón detenido, sintió cerca la chance de ponerse en ventaja gracias a cabezazos de Guido Carrillo y Marcos Gelabert.
Después, para el conjunto de Diego Cagna fue conformarse con no haber perdido, haber cambiado el semblante de equipo liviano que mostró ante Newell’s y con encontrar respuestas defensivas, ya que es el primer juego como local en el que no le marcan goles. Aún sin Desábato y Angeleri, puntales en el bloque de oposición, pudo darle firmeza a la última línea con Sarulite y Schunque. Sin embargo, las urgencias quedarán en tratar de encontrar respuestas en la zona de definición, en la que Román Martínez no supo cómo sintonizar su frecuencia con la Gata Fernández, Núñez y Carrillo.
Se profundizó la ausencia de buenas intenciones en el juego en la segunda etapa. Si bien Vélez lo arreó a Estudiantes, no pudo generarle ningún riesgo. En rigor, sólo inquietó al arquero local con un remate de Sills, en el primer tiempo, que Silva sacó por encima del travesaño.
Lo más inquietante del período final llegó en tiempo adicionado al reglamentario y mediante un tiro libre de Román Martínez. Poco y nada de los dos. Para el conjunto de Liniers, muy lejos quedó Lucas Pratto de la zona de creación, en la que Federico Insúa e Iván Bella no lograron imponer sus condiciones.
Apenas sombras. Las que se proyectaron en las propuestas de Vélez y Estudiantes.

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