
Buen porte. Con su 1,91 metros, Joni ya se ganó un lugar en la zaga platense. (Foto: Gentileza: Mario Brítez, El Territorio)
Habrá que observar el calendario de fines de 2011 y principios del 2012 para repasar cuáles eran los pasos de Jonatan Schunke en el fútbol. Por entonces, el misionero recuperaba energías para afrontar el último semestre con los colores de Ferro, que lo tenía como capitán en ese torneo de la B Nacional. Por aquellos días, Jonatan tampoco ocultaba su anhelo más preciado, contar con la posibilidad de jugar en primera división, situación que parecía aún lejana. Sin embargo, el vertiginoso mundillo de la redonda lo puso a prueba en el torneo Inicial de primera división, que concluyó en diciembre pasado, con los colores de Estudiantes. Sí, todo tan rápido, sin tiempo para degustar lo que significa jugar en la máxima divisional del país.
“Era raro, primero hubo muchas ofertas, eso marcaba que algo importante venía, estaba Central y cuando me dijeron que estaba Estudiantes, dije que quería ir ahí. Al principio se demoró un poco pero después por suerte todo se resolvió. No creía; hasta ahora digo ‘pucha estoy jugando en Estudiantes, con jugadores que ganaron cosas importantes’, todavía cuesta darme cuenta”, se sinceró el defensor de 25 de Mayo.
Con apenas 15 años ya había sentido qué significaba el Pincha. Fue cuando buscó suerte en las inferiores, desafío que se frustró porque “era muy chico” -confesó el protagonista-, lo opuesto a su figura de 1,91 metros de hoy, que terminó ofreciendo garantías en el último certamen cuando le llegó el bautismo al tener que suplantar a Agustín Alayes, primero, y a Marcos Angeleri después.
“Es todo sin pausa, fue raro porque los primeros partidos había andado bien. Y le escucho al técnico (Diego Cagna) en declaraciones que Angeleri, cuando estaba bien, iba a ser titular. Y vuelve, se resiente y sigo jugando y mi rendimiento había sido regular. Y después cambió el esquema y jugamos los dos, eso marca que fue algo bueno”, subrayó a manera de análisis.
¿Hubo inconvenientes en lo táctico?
En líneas generales uno ya se adapta y el jugador se tiene que adaptar, no podés pretender, te obligan a adaptarte. Con Newell’s tenía un miedo interno porque hace mucho no jugaba con línea de tres, porque era un equipo que atacaba con un delantero, llegaba con muchos volantes, rápidos, el temor estaba. Pero demasiado bien y hasta con línea de tres fueron los mejores partidos míos y de la defensa también.
¿Dijiste ‘por fin en un club ordenado’?
El club de diez, tiene un predio impresionante con todas las comodidades. Desde la concentración, con las canchas de entrenamiento, piletas… Es un club de primera, de primera, con una historia muy rica y un presente muy bueno.
Y el simpatizante, ¿es exigente?
Sí, hay muchos medios, se siente el hincha. Es como un mundito aparte, hay una rivalidad (con Gimnasia) con mucha historia y hace que la ciudad sea importante. (El fútbol) Debe ser de lo que más se habla.
¿Por qué la irregularidad del equipo en el torneo?
Fue así, muchos vaivenes, buenas y malas etapas y eso marcó también la irregularidad en el torneo. Muchas veces es importante ganar y a veces no perder, no encontramos nunca la regularidad para sostenernos y pelear arriba. Ahora tendremos que tratar de conseguir la regularidad, no sólo nosotros, también los demás.
¿Cuándo dijiste ‘Bienvenido Jonatan a primera’?
El primer partido que me tocó jugar con Newell’s, decís ‘esto es primera división’. Que te toque jugar con (Gabriel) Heinze, Maxi Rodríguez, la gente, eso te marca que es primera división. Cuando jugamos con Racing, te marca, y te obliga a estar más concentrado. Hay partidos que te generan motivación sola y en primera hay equipos que de por sí generan eso. Te genera otro miedo que si lo sabés manejar es mejor.
A mí me marcó mucho con Newell’s, me pareció un primer tiempo muy difícil en el que ellos jugaron muy bien. Y el segundo tiempo fue más parejo, a pesar de que ellos hicieron el gol sobre el final. Pero ese primer tiempo me quedó muy marcado. Después con Racing fue difícil, por ahí con Boca el segundo tiempo, pero controlamos ese partido.
¿Y Cagna es como se lo ve, simple?
Es así como se le ve, muy simple; de no muchas palabras, trabaja lo que quiere, no es difícil entenderlo, tuve técnicos más meticulosos en lo táctico, pero él hace hincapié en lo que quiere, es muy simple, está cerca del jugador y le estoy agradecido por la confianza.
A los 25, se siente “bien”, con muchos partidos y eso hace que se encuentre con mayor “confianza”, escenario que le “marca el crecimiento”. “Me siento en una buena etapa, siempre hay que mejorar, crecer y en el puesto que uno está dicen que cuanto más grande mejor. A medida que pase el tiempo espero que uno se haga más jugador”, soltó Jonatan, quien trazó las metas a corto plazo.
“Quiero aplomarme ahí, ganarme un lugar, que Estudiantes pueda hacer uso de la opción y quedarme unos años ahí y pelear cosas, no pienso en irme afuera, sino en aplomarme, ser titular, en que mi nombre esté firme en la defensa a corto plazo. Hasta junio tengo contrato con la opción del pase por el 50 por ciento”, resaltó.
Maduro en su accionar, medido y reflexivo en sus palabras, se definió como “casero” y aclaró que “el mate es parte fundamental de mi vida”.
Con la esencia misionera a flor de piel, ¿empieza a construir un nombre en primera? “Se puso el primer ladrillo, esto es día a día, siempre va a ser partido a partido. Lo bueno de estos seis meses quedan cuando arranca la primera fecha y si no va bien, los seis meses anteriores quedan opacados; por eso hay que seguir poniendo ladrillo a ladrillo para seguir construyendo”.
Anécdotas y acontecimientos de Primera
• La Brujita Verón: “A uno no lo tocó vivir de adentro, pero se notó de afuera lo que Verón hizo como jugador y como persona, como emblema. Y cuando me tocó estar ahí, a los 15 años, ya se decía que las canchas se arreglaban porque Verón ayudaba, es raro ver eso, que una persona haga eso por un club. Una porque a veces no te querés comprometer y otra porque arriesgás tu prestigio. Él y el padre son sinónimo de Estudiantes y la verdad que es impresionante. Ahora está en un nuevo rol y seguramente será para mejor. Nunca hablé con él, sólo lo saludo, pero debe ser necesario para él ir todos los días al club”.
• Compañeros, rivales: “Me sorprendió Desábato, Braña, la Gata, de los chicos de Racing jugué contra Centurión. Hubo partidos luchados, como contra Boca, que tiene delanteros de los que no podés confiarte, también Farías, me gusta mucho Cauteruccio, es un buen jugador. Al ser tan luchado y friccionado se hace difícil, todo jugador necesita espacio para la gambeta. Hay tanto miedo a perder que se hace todo luchado y se complica jugar”.
Ese momento…
El debut en la red. Fecha 13 del Inicial. Cancha de Unión de Santa Fe. Luego de un par de rebotes en el área local, Schunke tomó el balón y de media vuelta “la picó” para convertir un golazo. A pesar del 2-2 final, fue un regalo de aquellos. “El gol es lo máximo que hay en un partido y que sea el primero en primera división y la forma que fue aún más”. “No tengo goles lindos y ese fue lindo, una definición que uno lo quiso hacer, fue una bendición especial. Ojalá pueda hacer valer el plus del juego aéreo”, apuntó el ex futbolista de Brown y Guaraní en el fútbol misionero.
Fuente: Gilberto Pérez
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