
Ángel Sánchez, aseguró que Néstor Pitana y Diego Abal, no son los mejores referís argentinos para estar en Brasil 2014
Dirigí, opina y enseña. Corrige, argumenta y explica. Ángel Sánchez cumple distintas funciones en su vida después del arbitraje. El silbato lo usa cuando lo convocan a un evento, pero la mayoría del tiempo está colgado en su museo de los recuerdos. Árbitro con prestigio y trayectoria, habló con Infobae e hizo u análisis sobre el arbitraje argentino después de un año conflictivo para el referato.
¿Se exagera demasiado en el análisis del desempeño que tiene un árbitro?
Es difícil que un árbitro termine un partido 10 puntos, sin cometer ningún error. Entiendo el tema de lo polémico que es lo que vende y lo que la gente está esperando. Pero la que uno cumple es una función distinta, hasta docente. Porque hay un gran desconocimiento del reglamento por parte de la gente, los jugadores y los dirigentes.
Estamos ante un problema grave si el propio mundo del fútbol no conoce el reglamento
El jugador cree que porque sabe jugar a la pelota conoce las reglas del juego. Los dirigentes creen que porque manejan un club saben las reglas de juego, muchas veces las desconocen y protestan cosas absolutamente injustificadas. Y por lo menos hay algunos que podemos aclarar la grieta que existe entre el conocimiento y el desconocimiento.
¿Por qué hay una tendencia a quedarse con la jugada puntal y no con el arbitraje global?
Porque se mira desde un lugar distinto. Los jugadores y los dirigentes desde el club, los periodistas saben que la polémica es lo que vende y le dan mayor trascendencia, y el que lo mira desde el costado arbitral lo ve desde otro lugar. Es más importante que el árbitro sepa manejar el partido, que tenga capacidad de entender por dónde va el juego y de darle continuidad, eso es más importante que sancionar o no una falta.
¿Cómo fue el nivel del arbitraje argentino en este 2013?
Hago un análisis global con visión de futuro. El nivel fue bueno y fue correcto en la mayoría de los partidos, pasa que uno se queda con la polémica y el error y cuando ese error influye en la definición de un partido pesa muchísimo más. El arbitraje fue correcto, con algunas apariciones arbitrales bastante destacables. Hay árbitros que tuvieron partidos conflictivos con decisiones equivocadas y tuvieron buenas actuaciones sobre todo en partidos trascendentes.
¿Cómo ves a Pitana y Abal como candidatos para Brasil 2014?
Me da la sensación de que no están los mejores como candidatos. Pitana es un árbitro que por porte y presencia tiene cuestiones que lo aventajan con respecto a Abal pero Abal tiene otro tipo de condiciones. Es más técnico. Es un árbitro que tienen muchas más presencia y experiencia para manejar los partidos. No es difícil dirigir una Copa del Mundo. Dirigís a los mejores del mundo en un contexto absolutamente ideal.
¿Entonces cuándo será el momento de Delfino qué viene acumulando buenas actuaciones?
La AFA tiende a respetar la trayectoria. Uno no en vano pasa por un Sub 17, Sub 20, Sudamericano y Mundial, Copa América. Vas haciendo tu carrera para aspirar a una Copa del Mundo y evidentemente a Delfino le faltan esas cosas. Abal y Pitana las están teniendo a último momento. Tampoco tienen grandes experiencias a nivel internacional. En el arbitraje no se aprovecha mucho el momento, se mira la trayectoria, la experiencia y la posibilidad de poder estar en un futuro Mundial. Y como Germán las tiene si no es en este será en otro, pero vamos a tener a Delfino en una Copa del Mundo.
¿Qué reflexión generas del pedido que hizo Ramón Díaz para que Delfino no dirija el Superclásico?
En mi época yo llegaba a la cancha y siempre te decían «con usted no ganamos nunca», «no nos cobra un penal hace 32 fechas». Te buscan meter presión para ver si pueden obtener una ventaja. Están desesperados para que los ayudes. «Hoy tenemos que ganar», te decían. «Bueno, hagan los goles viejo, yo no cabeceó ni tiro centros», les respondía. Buscan la forma de presionarte y condicionarte, y ahí está la importancia de la personalidad del árbitro. Te pueden decir lo que quieran pero vos no tenes que inmutarte. Ellos creen que de esa forma van a obtener una ventaja. Esto es viejísimo pero estas mañanas no se pierden.
¿No es demasiada la presión que cae sobre un árbitro por haber cometido un error?
Es excesiva pero somos así. Cuando se empieza a dirigir en las categorías inferiores vas mamando lo que implica la presión que tiene un árbitro y eso te sirve para manejarlo. No es que te va sorprender. Yo dirigí casi 400 partidos en Primera, la habré pasado mal en 25. Lo que pasa es que vivimos en una sociedad enferma y por ahí uno se expone al cobrar o no cobrar un penal a situaciones límites. Ahí surgen las amenazas o los problemas en tu casa. Pero se trata de un problema de la sociedad, no del fútbol.
¿Cuáles son los límites adentro de la cancha en el trato con el jugador?
El agravio, el insulto, el maltrato. Yo lo eché a Francescoli por decirme «dejame de hinchar las pelotas». Yo me llevaba bien con los jugadores pero siempre en el marco del respeto. El jugador de antes era mucho más maduro en muchos aspectos. Tenía otro tipo de códigos, eran jugadores de mucha más historia y personalidad y se manejaban de una forma distinta. Cuando empezó esta nueva generación, un jugador se me acercó y me dijo «mire que yo digo boludo todo el día», «Bueno a mi no me digas porque te echo», le dije. Tiene que ver con un vocabulario generacional que hay que adaptarlo a la profesionalidad.
¿Qué es lo que más te gusta de esta etapa periodística en 90 Minutos de fútbol?
Lo que me gusta es que yo veo el futbol desde un lado distinto. No tengo compromiso. Ellos tampoco lo tienen en lo que respecta a lo que dicen. Pero si tienen un compromiso con el protagonista. Porque al protagonista no le gusta que lo critiquen y a un plantel tampoco. Y por ahí te cierran la puerta de un vestuario y tu laburo es ese. Yo en cambio me pongo en el lugar del árbitro en forma analítica y desde el lugar del hincha para ver lo que piensa.
Fuente: Playfutbol.com



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