Diego Rivero volvió a jugar en la primera de Boca

Rivero-ingresoEl 27 de febrero del 2013, Diego Rivero se sentó en el banco del estadio Monumental Isidro Romero Carbo de Guayaquil, en el duelo en el que Boca venció 2-1 al Barcelona por la Copa Libertadores. El volante ingresó a los 41′ del ST y esos fueron sus últimos minutos dentro de la cancha por un buen tiempo. Lesiones y una arritmia lo dejaron sin jugar, pero eso ya es pasado y el Burrito volvió a las andanzas en Mar del Plata.
En abril del año pasado, luego de dejar atrás un desgarro, jugó en Reserva vs. Lanús, pero en ese entonces se empezó a detectar un problema en el corazón. Se hizo estudios que determinaron la arritmia, por la cual no pudo volver a competir por estar tomando una medicación que lo complicaba ante cualquier golpe. «No estoy tranquilo, tengo ganas de volver a jugar. Todavía ni siquiera me dejaron trotar…», dijo en mayo el volante nacido en Puerto Esperanza.
En septiembre el inconveniente de salud ya estaba controlado, por lo que regresaba a las prácticas para recuperarse de otras cuestiones, como un desgarro en el gemelo. En noviembre empezó a sumar carga, ya participando de algún fútbol reducido. «Tengo demasiadas ganas de jugar. Ojalá que sea en Boca, para demostrar que puedo hacerlo», avisó en diciembre, tomando carrera para la vuelta. Y el 2014 cumplió su deseo. Luego de estar en la pretemporada a la par de sus compañeros, Bianchi lo llevó para enfrentar a Estudiantes y lo mandó a la cancha a los 25′ del ST en lugar de Bravo. Se paró junto a Escalante y recibió una amarilla por una falta a Damonte.
«Diego está bien, hizo la pretemporada a la par de todos. Me da placer verlo de vuelta en un campo de juego», soltó post partido Bianchi. De a poco, el Burrito está de vuelta.

Fuente: Olé.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.