
El Diego. Nicolás Aguirre Ayrault decidió ponerle el nombre de Maradona al fitito que lo llevará hasta el Mundial (Foto El Territorio)
“Mientras no se lesione Messi tenemos posibilidades, sino estamos en el horno. Esa es la realidad, como fue Maradona en el 86”, vaticinó Nicolás Aguirre Ayrault, sobre el desempeño de Argentina en la Copa Mundial en Brasil. Hasta allí viajará este joven posadeño con un fitito color azul y la remera del Diez. Las dos pasiones de su vida -el fútbol y el Fiat 600- se unieron para llevar adelante esta gran aventura.
Durante una charla en el taller, Nicolás contó que se compró el fitito a principios del año pasado. Habló con su amigo Juanca Esquivel que también es su mecánico y le propuso preparar el auto para viajar al mundial: “Al principio todos me decían, ‘vos estás re loco’. El único que me ponía ficha era mi amigo porque sabía que el auto iba a andar”.
Con paciencia y dedicación, comenzó la restauración. Ya llevan cuatro meses de trabajo artesanal. De amarillo pasó a azul, prepararon el motor, cambiaron las ruedas, mejoraron la parte eléctrica y le dieron forma a la estética original.
Nicolás ya imagina la largada hacia Brasil. Será una gran caravana de gente movilizada por la misma pasión. “No tenemos entradas todavía. Nadie tiene, está difícil conseguir”, dijo y con esperanza agregó: “hay que esperar un mes antes la reventa a ver si sale y cuánto costará, pero de todas formas no importa; yo me voy igual a apoyar mi selección”.
El primer partido para la Copa Mundial será el 15 de junio contra Bosnia en Río de Janeiro. Hasta allí, el fitito tendrá que recorrer 1800 kilómetros. Luego, la selección jugará contra Irán en Belo Horizonte y más tarde, contra Nigeria en Porto Alegre, ubicado a 800 kilómetros de Posadas.
Según aclaró Nicolás, en tres semanas el fitito ya estaría terminado. Tiene solamente los dos asientos de adelante, y en la parte trasera, se remolcará un carrito para trasladar el equipaje (Ver recuadro).
El fitito tiene nombre y se llama El Diego: “por Maradona, obviamente”, aclaró Nicolás. “Para mí, es la mayor expresión del futbol mundial… Es el hincha más fanático de la Selección Argentina encarnada en el mejor jugador de la historia”.
Y como si fuera un crítico especializado en la historia de Diego Maradona, con efervescencia, Nicolás comenzó a explicar su postura: “Soy fanático del fútbol y hablo solamente de la parte deportiva. Su vida privada todos sabemos que es un desastre, pero nadie es quien para juzgarlo. Maradona es así, lo odias o lo amas”.
¿Y le pondrías el nombre de Messi a un futuro fitito?
Ni en pedo. En el Facebook, uno de mis amigos fanático de Messi me dijo que al carrito le ponga La Pulga. Pero no. El carrito se va a llamar Pelusa como le decían al Diego cuando era chiquito. Messi nunca va a llegar a lo que fue Maradona. Jamás.
¿Pero por qué?
En técnica individual, Messi capaz es hasta mejor que Maradona, pero Messi en la selección Argentina nunca será lo que fue Maradona, por más que gane tres mundiales seguidos. Maradona estuvo presente en la selección en un contexto histórico como fue la Guerra de Malvinas, que veníamos golpeados, el país entristecido por la muerte de cientos de jóvenes, y el tipo te hace un gol con la mano, en una semifinal, en un mundial, el mejor gol de la historia de los mundiales. Después, en el mundial 90, el tipo con el tobillo hinchado y la uña encarnada fue igual y en la jugada nos hizo ganarle a Brasil; y en el 94 cuando la selección no podía clasificar el Coco Basile lo llama a Maradona porque necesitaba una figura y el tipo estaba en su peor momento, había vuelto de Europa con problemas de adicciones, pero en tres meses se puso a punto y clasificó el mundial. Yo no sé si alguien en el mundo lo volverá a hacer.
Quién es Nicolás
Nació en Neuquén, y a los tres años, junto a su familia, retornó a Posadas. Tiene 32 años, de profesión preparador físico de alto rendimiento y por elección y mandato familiar es político y voluntario de hospitales. Está casado y tiene una hija de un año y medio llamada Catalina. “Ellas están chochas. Cuando tenés un fiat 600 necesitás el apoyo de la familia porque es como un auto viejo. Por suerte mi señora me apoya en todo”.
Actualmente, pertenece al Club Fiat 600 Grupo Potencia, un espacio de encuentro, de viajes, unión y actividades solidarias. Está compuesto por 50 fititos de toda la provincia y se definen como “una gran familia”.
Además, el abuelo de Nicolás fue César Napoleón Ayrault y su madre es la tercera de sus hijas. Ayrault fue gobernador de Misiones en 1960 y falleció en un supuesto atentado aéreo ocurrido el 30 de noviembre de 1973. A pesar de que Nicolás no llegó a conocerlo en vida, lo recuerda gracias a los halagos ajenos: “Creo que hay muy pocos políticos de los que ni siquiera la oposición habla mal y es realmente un orgullo caminar por la calle y encontrarme con gente grande que está en la política, te saludan y relacionan el apellido Ayrault con la solidaridad, la honestidad, el compromiso hacia los que menos tienen; mandato familiar que mi vieja lo lleva adelante con la frente alta y yo no puedo ser menos”.
El carrito y su doble función
Además de llegar hasta el Mundial, el fitito cumplirá otra función importante para ayudar a las personas más necesitadas.
Nicolás es voluntario de la ONG Voluntades y su madre, Maia Ayrault es la fundadora y presidente.
En paralelo a la reparación del auto, Nicolás comenzó a construir un carrito hecho con la mitad trasera de otro Fiat 600.
El carrito, donde irá el equipaje hasta Brasil, también tendrá una función social. En nombre de la ONG, recorrerá la ciudad buscando las donaciones de la gente y luego, las repartirá en los hospitales Fátima, Carrillo, Baliña, Favaloro y Madariaga.
El número de teléfono para comunicarse con Voluntades es 0376154733510.
Fuente: El Territorio.




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