En su cuarto partido en el Mundial de Brasil, Néstor Pitana cumplió una buena labor al dirigir la semifinal entre Alemania y Francia disputada en el Maracaná de Río de Janeiro.
El árbitro argentino no tuvo fallas en un encuentro decisivo y podría seguir avanzando en el torneo, como sucedió en Alemania 2006 con Horacio Elizondo.
Sucede que su suerte quedará atada a lo que pase con la selección argentina, que este sábado a las 13 se mide ante Bélgica por los cuartos de final.
En el partido que ganó Alemania, Pitana mostró autoridad, criterio y prácticamente no tuvo «inconvenientes».
En el primer tiempo, Klose pidió penal (el juez acertó porque no fue) y Benzema pidió «mano» de Hummels (no existió).
El argentino ya se había destacado cuando dirigió Portugal-Estados Unidos.
En total dirigió cuatro partidos ya que también impartió justicia en Rusia-Corea del Sur y Honduras-Suiza.
Fuente: Mundo D.



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