Sergio Romero nominado para Misionero del Año

Sergio Romero3«Hoy te convertís en héroe”, le dijo Javier Mascherano a Sergio Romero en el duelo de semifinales de la Copa del Mundo. Ya el 0 a 0 se había consumado, y era el turno de Chiquito. Lo aprovechó al máximo y tapó dos penales. Argentina pasó a la final, jugó ante Alemania y el segundo puesto fue más digno de lo que marca esa posición.
Pero nada hubiera sido posible sin las intervenciones del arquero, que ya acumula 54 partidos con la celeste y blanca. Cuestionado y perjudicado por parte del periodismo centralizado y con arqueros preferidos, Romero siguió al frente cuando todo indicaba que podría darse por vencido.
Romero ya se había hecho héroe ante Irán, también salvó las papas en el debut ante Bosnia y se lamentó por los dos goles que recibió frente a Nigeria.

“Yo siempre dije que este año fue muy atípico para mí. Desde que empecé a atajar nunca estuve tanto tiempo en el banco de suplentes. Pero me tocó estar en esa posición en el Mónaco (su club durante el Mundial) y fui sabiendo que me jugaba contra viento y marea.
Con un arquero que también es de selección, era obvio que iba a ir al banco; ningún arquero llega y es titular”, había declarado el “1” en Cidade do Galo, lugar al que El Territorio fue para escuchar la voz del único misionero en la Selección Argentina.
Por su desempeño, el futbolista nacido en el rojizo terruño fue nominado por la gente al premio El Misionero del Año, que promueve el diario El Territorio.
Romero abrió la puerta a un coterráneo sin dudar, se expresó con soltura y, justo antes de jugar el duelo ante Suiza por los octavos de final, anunció que Argentina estaba para cosas grandes. Esa presunción fue confirmada con el transcurso del tiempo. El equipo de Alejandro Sabella fue encontrando las formas y llegó hasta la definición en el mítico Maracaná. Faltó poco, pero tanto Romero como todos los seleccionados se convirtieron en los héroes argentinos.
Tras el Mundial, Chiquito, que nació en Bernardo de Irigoyen el 22 de febrero de 1987, decidió cambiar de aire y se fue a Italia. La Sampdoria lo recibió para darle el mismo lugar que el Mónaco. Como si fuera un contratiempo que debe pasar en todos los clubes, Romero empezó en el banco, aunque rápidamente fue ganándose un lugar en el primer equipo.
En Galo, El Territorio empezó la nota con una pregunta directa: ¿Sos misionero? “Soy re misionero”, contestó, sin ningún tipo de dudas. Antes, en el post duelo ante Irán, el arquero argentino se había parado ante la requisitoria periodística que se presentó con un: “Sergio, para El Territorio de Misiones”. Romero dio dos pasos hacia atrás, levantó la mirada y saludó a su coterráneo.

Fuente: El Territorio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.