El archivo de la agencia Diarios y Noticias reveló que tanto dirigentes como funcionarios animaron durante este año un festival de contradicciones, de idas y vueltas, que provocarían envidia a los productores de aquel maravilloso ciclo televisivo La Noticia Rebelde del reverdecer democrático.
Desde las promesas de gratuidad del macrismo sobre la TV para luego desprenderse del contrato anticipadamente, a las exigencias de la dirigencia de la devolución de los derechos para luego arrepentirse por no encontrar quién pague lo que aquí consideran que vale el ver rodar la pelota.
Aquí algunas perlas
Mauricio Macri llegó al gobierno prometiendo en campaña la continuidad de Fútbol para Todos pero…: El 14 de abril Fernando Marín dijo que “sería alocado que la AFA rescinda el contrato” y que el fútbol “será gratis hasta 2019 tal cual lo prometió Mauricio Macri”.
El 24 de agosto el jefe de Gabinete, Marcos Peña, dijo que el Gobierno “aceptará” rescindir el contrato con AFA pero garantizando “el acceso de todos” a ver los partidos por televisión.
El 18 de octubre, el presidente Mauricio Macri adelantó que desde el año próximo el Estado deja de financiar el fútbol, pese a haber confirmado en campaña la continuidad de Fútbol para Todos.
La dirigencia pisó en falso. Creyó que iba a poder conseguir mucho más de lo que daba el Estado, y por eso pidió hasta por carta que le devuelvan los derecho. Llegó fin de año y sólo hubo decepciones y, por cierto, exigencias de que el Estado siga pagándole al fútbol: El 29 de marzo Claudio “Chiqui” Tapia, presidente del humilde Barracas Central, que fue ganando terreno en la dirigencia, propone dar “de baja el contrato con el Estado”.
El 18 de julio, los dirigentes ponen su firma a una carta al que gobierno entregue los derechos de TV a los clubes para negociar con privados.
El 23 de noviembre, cuando el Gobierno ya había anunciado que les entregaban los derechos de TV, el Ascenso Unido y parte de la Primera exigió que el Estado cumpla el vínculo, decepcionados con el ofrecimiento de Turner y Fox.
Daniel Ferreiro, referente del Nacional B, llegó a decir que por más firmas que tuvo aquella nota pidiendo la devolución de los derechos, la misiva que rubricaron “carece de validez jurídica”.
El presidente de Boca, por caso, fue uno de los que más en off side quedó.
El 11 de abril llamó a pedir una reunión con el Gobierno para “rescindir de común acuerdo”, el 14 de julio, con el estatuto de AFA cambiado para crear la Superliga, Angelici dijo que había que “salir del contrato lo antes posible y poder licitar”.
Sin respuestas positivas de Turner y Fox, Angelici exigió la continuidad de FpT “por seis meses más”.
Armando Pérez también tuvo lo suyo, porque el 19 de agosto, la AFA, ya bajo su mando, llama a concurso para elegir entrenadores de los seleccionados juveniles.
El 16 de octubre AFA anuncia que Claudio Ubeda es el elegido para dirigir al sub 20. Ubeda nunca presentó proyecto para postularse como sí lo hicieron otros 44 entradores.
Perlitas más, perlitas menos, un año que se va y que dejó como saldo que el fútbol de entrecasa en lugar de mejorar, como se esperaba después del fallecimiento de Julio Grondona, no hizo más que empeorar y se comenzó a ver los intereses personales de cada club y dirigente.
Qué puede suceder en 2017 es toda una incógnita, nadie sabe a ciencia cierta cómo comenzará a rodar la pelota, si habrá televisión o volverán a golpear las puertas de Casa Rosada para prolongar lo que llegó a su fin, ese Fútbol para Todos que sólo fue para unos pocos, porque el interior, nosotros, siempre dependimos de un servicio de televisión por cable para ver los partidos.
Como se vienen dando las cosas no debería extrañar que mientras llegue el nuevo mecenas al fútbol, se pida la continuidad del fútbol financiado por el Estado. Hasta ahora los clubes no saben con qué dinero se manejarán el año próximo, el mayor problema lo tienen los clubes chicos, aquellos que dependen en gran medida de los aportes que llegan de la televisión.
Fuente: diario Época.




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